Detenidos negaron haber asesinado a Giselle Monje
Quedaron alojados en el Penal 3 de Bariloche.
BARILOCHE (AB).- Con la detención de Roberto Bordón y de Eduardo Ariel Fernández se abrió un nuevo escenario para la investigación del homicidio de Giselle Monje. Ayer los detenidos fueron indagados en el Juzgado de Instrucción 2, a cargo del juez Martín Lozada, y negaron cualquier tipo de participación en el crimen de la joven. Fuentes judiciales informaron que las indagatorias se realizaron al mediodía en el segundo piso del edificio de Tribunales. Ambos imputados fueron asistidos por el defensor oficial Juan Pablo Laurence, quien solicitó al juez la excarcelación de Bordón y Fernández. Tras las indagatorias, el juez envió a los imputados al penal 3 de esta ciudad, informaron fuentes policiales. Fernández es empleado municipal. Bordón, en cambio, fue chofer del exintendente Omar Goye y trabajó hasta octubre pasado en la municipalidad, cuando fue despedido. Lozada deberá hoy resolver si desestima o no el pedido del defensor previa consulta con el fiscal Eduardo Fernández, quien lleva adelante la investigación, con la colaboración de la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 28. Fuentes con acceso a la investigación informaron que hasta el momento los peritos del gabinete de Criminalística de la Policía de Río Negro y los técnicos de la Policía de Científica de Gendarmería Nacional que trabajaron el miércoles en la vivienda que alquilaba Fernández en el barrio Abedules no hallaron rastros o manchas de sangre para cotejar. Los peritos estuvieron desde las 8 hasta después del mediodía buscando indicios en el domicilio allanado con reactivos químicos que el personal de Gendarmería trajo desde Buenos Aires. De todos modos, los investigadores preparan nuevas pericias para seguir avanzando con la investigación, como los cotejos de material genético. Giselle fue hallada muerta la tarde del 11 de diciembre pasado en un descampado próximo al complejo de canchas de fútbol de Adeful, en cercanías del barrio Vivero Municipal. Allí, vivía Giselle con su madre. Aunque por conflictos familiares se había mudado temporalmente a la casa de una tía en el barrio 2 de Abril. La autopsia estableció que Giselle recibió dos heridas de arma blanca en el cuello, que provocaron una hemorragia muy intensa y la muerte de la chica. Además, el perito forense encontró una herida en un hombro y un hematoma en uno de los brazos de Giselle, lo que indica que el autor del crimen probablemente la sujetó con violencia. Giselle era alumna de la Universidad de Río Negro y militaba en la juventud radical. Tenía 21 años. Bordón y Fernández fueron detenidos el miércoles a primera hora de la mañana en dos allanamientos que se realizaron en forma simultánea por orden de Lozada. Bordón fue aprehendido en la casa de sus padres, en el barrio Casa de Piedra. Mientras que a Fernández lo detuvieron en la vivienda que alquilaba en la calle Elguea al 190 del barrio Abedules. La investigación apuntó hacia ellos como sospechosos del crimen de la joven a partir de varios indicios, pero sobre todo, por los llamados que los investigadores detectaron en el celular de Giselle. De hecho, hay llamadas al celular de la chica hasta el 8 de diciembre pasado, cuando fue la última vez que familiares la vieron con vida. Ayer, las fuentes confirmaron que entre los tres había una amistad reciente que se había tejido a partir de noviembre pasado. Durante los allanamientos que realizó personal de la Comisaría 28, con apoyo del COER, secuestraron un Fiat Uno que pertenece a Bordón y una moto de Fernández.
BARILOCHE (AB).- Con la detención de Roberto Bordón y de Eduardo Ariel Fernández se abrió un nuevo escenario para la investigación del homicidio de Giselle Monje. Ayer los detenidos fueron indagados en el Juzgado de Instrucción 2, a cargo del juez Martín Lozada, y negaron cualquier tipo de participación en el crimen de la joven. Fuentes judiciales informaron que las indagatorias se realizaron al mediodía en el segundo piso del edificio de Tribunales. Ambos imputados fueron asistidos por el defensor oficial Juan Pablo Laurence, quien solicitó al juez la excarcelación de Bordón y Fernández. Tras las indagatorias, el juez envió a los imputados al penal 3 de esta ciudad, informaron fuentes policiales. Fernández es empleado municipal. Bordón, en cambio, fue chofer del exintendente Omar Goye y trabajó hasta octubre pasado en la municipalidad, cuando fue despedido. Lozada deberá hoy resolver si desestima o no el pedido del defensor previa consulta con el fiscal Eduardo Fernández, quien lleva adelante la investigación, con la colaboración de la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 28. Fuentes con acceso a la investigación informaron que hasta el momento los peritos del gabinete de Criminalística de la Policía de Río Negro y los técnicos de la Policía de Científica de Gendarmería Nacional que trabajaron el miércoles en la vivienda que alquilaba Fernández en el barrio Abedules no hallaron rastros o manchas de sangre para cotejar. Los peritos estuvieron desde las 8 hasta después del mediodía buscando indicios en el domicilio allanado con reactivos químicos que el personal de Gendarmería trajo desde Buenos Aires. De todos modos, los investigadores preparan nuevas pericias para seguir avanzando con la investigación, como los cotejos de material genético. Giselle fue hallada muerta la tarde del 11 de diciembre pasado en un descampado próximo al complejo de canchas de fútbol de Adeful, en cercanías del barrio Vivero Municipal. Allí, vivía Giselle con su madre. Aunque por conflictos familiares se había mudado temporalmente a la casa de una tía en el barrio 2 de Abril. La autopsia estableció que Giselle recibió dos heridas de arma blanca en el cuello, que provocaron una hemorragia muy intensa y la muerte de la chica. Además, el perito forense encontró una herida en un hombro y un hematoma en uno de los brazos de Giselle, lo que indica que el autor del crimen probablemente la sujetó con violencia. Giselle era alumna de la Universidad de Río Negro y militaba en la juventud radical. Tenía 21 años. Bordón y Fernández fueron detenidos el miércoles a primera hora de la mañana en dos allanamientos que se realizaron en forma simultánea por orden de Lozada. Bordón fue aprehendido en la casa de sus padres, en el barrio Casa de Piedra. Mientras que a Fernández lo detuvieron en la vivienda que alquilaba en la calle Elguea al 190 del barrio Abedules. La investigación apuntó hacia ellos como sospechosos del crimen de la joven a partir de varios indicios, pero sobre todo, por los llamados que los investigadores detectaron en el celular de Giselle. De hecho, hay llamadas al celular de la chica hasta el 8 de diciembre pasado, cuando fue la última vez que familiares la vieron con vida. Ayer, las fuentes confirmaron que entre los tres había una amistad reciente que se había tejido a partir de noviembre pasado. Durante los allanamientos que realizó personal de la Comisaría 28, con apoyo del COER, secuestraron un Fiat Uno que pertenece a Bordón y una moto de Fernández.
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