Don Epifanio Opazo y su trabajo con los hermanos Rosa

Los hermanos Rosa llegaron a estas tierras a principios del siglo XX como hacendados, traían animales y compraron campos en la zona. Fueron pioneros en el abastecimiento de carnes, instalaron un matadero y la primera cámara frigorífica de la ciudad. También tuvieron jabonería.

En esta fecha patria honramos a don Epifanio, quien nació el 7 de abril de 1902, en San José de la Mariquina, Chile; y creció en Junín de los Andes, ya que su familia se trasladó cuando él era muy pequeño. Allí comenzó a realizar tareas en una estancia en la que conoció a don Nicolás Rosa, quien lo trajo a trabajar con él y sus hermanos Pascual y José. Tenía 18 años en ese entonces y se desempeñó allí hasta su jubilación.

Nunca aprendió a leer ni a escribir, solo firmaba con su nombre, pero tenía una sabiduría que, creo, nacía de su noble corazón.

Posteriormente, siguió con ellos cuidando los caballos de polo de Chicho Rosa. Se casó con Julia Méndez, cocinera del doctor Castro Rendón, y tuvieron tres hijos, Juana, Ana y Ricardo. Su casa la construyó en el barrio Belgrano. De los muchos trabajos que hizo con los Rosa se destacan sus tareas en el matadero, en la jabonería de Ricchieri y Río Negro. Ayudó a construir el chalet de la calle mencionada y traía animales desde el Cisne a Neuquén entre tantas labores. “Nunca aprendió a leer ni a escribir, solo firmaba con su nombre, pero tenía una sabiduría que, creo, nacía de su noble corazón. Sus charlas y consejos eran perfectos, nos cuidó siempre más allá de su dolor por haber perdido a su hija”, rememora su nieta Mabel. “Se destacaba por sus impecables camisas, su pañuelo al cuello y sus prolijas alpargatas de yute (…) Mi abuelo falleció a los 92 años en su casa, así como él quería morir, en su rancho”.

Su hija Juana Opazo había nacido el 16 de febrero de 1938 en esta capital. Su niñez se desarrolló en el barrio Belgrano. Cursó sus estudios primarios en la Escuela 121; sus estudios medios en el Colegio Nacional San Martín de Neuquén. Comenzó a dictar su carrera docente en 1956 en la Escuela 125; luego fue nombrada en la Escuela 108 de Centenario. Al año siguiente trabajó en la Escuela 103 de Colonia Confluencia, el Departamento de Aplicación del Colegio San Martín y paralelamente trabajaba en el Centro de Alfabetización del barrio Villa María en horario nocturno.

Su hija Mabel recordó una anécdota que está en su cuaderno de actuaciones: “Un día de inundación ella llegó descalza con los zapatos en la mano a cumplir con su tarea porque sus alumnos además de clases recibían asistencia en el comedor escolar”. En 1965 fue nombrada en la Escuela 121 hasta 1969, momento en que falleció muy joven, a los 31 años. Fue docente de alma y profesión, hablan de ella las escuelas en las que trabajó. Se había casado con Raúl Nacimiento, hijo de inmigrantes portugueses radicados en Colonia Inglesa. Tuvieron tres hijos: Marita (fallecida), Mabel (autora de estos recuerdos, profesora de francés) y Raúl Ricardo (camionero), quienes les dieron nietos y bisnietos.

Continúa con la evocación Mabel: “Mi padre era comunista del ferrocarril hasta 1960, donde por razones familiares consiguió trabajo con Pascual y José Rosa, con su suegro Epifanio, y allí se estuvo hasta jubilarse”. Ana es la segunda hija del matrimonio Opazo. Estudió Corte y Confección en la Escuela Profesional de Mujeres de Neuquén. Es viuda. Tiene un hijo, José, que es un excelente carpintero.

Ambos viven en esta capital. Ricardo, el menor de los hijos, trabajó muchos años en Karim Cortinados. Tiempo después emprendió su actividad con un kiosco y fotocopiadora. Ricardo se casó con Norma Landó, quien se desempeñaba en el Juzgado Federal de Neuquén. Tienen tres hijos: María Laura, Natalia y Nicolás, y varios nietos.

Un sencillo homenaje a don Epifanio y familia, un recuerdo de don Rosa sobre él: “Manejó camión, domó potros, sembró los campos, cortó el pasto, cuidó frutales y los cosechó; transportó carnes; arreó ganado; pintó; hizo todo lo que puede hacer un ser humano. Fue un ejemplo de hombre de trabajo, encariñado con sus patrones. Vio a lo largo de los años cómo fue creciendo el valle”. Un desempeño de honradez y lealtad.

Beatriz Carolina Chávez

DNI 6.251.256

Neuquén


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