Dos voces femeninas dos
Paula Gingins
NEUQUÉN (AN)-. Amor por la música. Disfrute de melodías tranquilas. Pasión por el rock. Sentir el blues en lo más hondo. Todo eso recorrió la noche del último sábado en la capital neuquina. Pero vamos por partes. El público seguidor de una Claudia Puyó auténtica dejó claro que la acompañará por años, hasta que la música sea eso: lo único que importa. La rubia dejó todo sobre el escenario de un colmado Teatro del Viento. Caminó por todos esos géneros que le sientan tan bien, que conoce como si fuera la única voz femenina de la escena local. Carismática, la Puyó roqueó abrazada a un par de guitarras en diferentes momentos, zurda como ella sola. Ironizó, se rió, regaló todos los matices de su voz y un abanico de emociones. Se divirtió como una roquera adolescente y se metió al público en el bolsillo. Artista generosa, destacó en cada pasaje a los músicos que la acompañaron: Ana Naón y Laureana Maggio (las voces que la apoyaron en coros); Claudio “Zuku” Verdún (batería y dirección artística); Nicolás Leiva (guitarra); Sebastián Gómez (el guitarrista, ex La Raza); Javier Vilar y Fernando Edelman (bajos y, curiosamente, arreglos a dos bajos) y Mariano Cortes (teclados y flauta melódica). Una tras otra, regaló canciones propias de diferentes épocas y versiones, como homenajes: así sonaron “Una ilusión”, “Hundiéndome en la oscuridad”, “Septiembre”, “Quién será feliz”, “Adónde está la libertad”, “Little wing”, “Del sótano al desván”, “El beso del adiós, “Yo sólo quiero amarte” y “Del oeste”, entre muchas otras. Siempre conmovió, aunque, poderosos fueron los momentos de “Despiértate nena” (Pescado Rabioso) y la genial fusión de “Come Together” (The Beatles) y “Génesis” (Vox Dei). Sin dudas, el público se quedó con ganas de tenerla de nuevo por acá. Una de melodías sutiles Un poco más allá, del otro lado de la vía, cantó María Suárez, quien llenó El Arrimadero de un público dispuesto a disfrutar de sus orígenes, ritmos y cadencias platenses. Las suyas son de esas melodías que invitan al sosiego, una voz encantadora, como una pausa necesaria. La artista y compositora compartió canciones de su disco “Río madre” y algunas novedades. Se oyeron “Cielo en tus ojos”, “Tierra Muda”, “Mundo de pájaros”, “Tapiz”, “Diablo en la memoria”, “El grito”, “Canto libre”, “Cotidiana” y “Convivencia”. Cada tema estuvo acompañado por proyecciones (Obra de Fernando Barraza) de imágenes divertidas, tiernas, profundas, fuertes y dulces, como lo son sus letras y armonías. Un párrafo aparte merece el grupo que la acompaña: Mauricio Lusardi (piano), Pope González (contrabajo), Pablo Venegas (batería) y Osvaldo Listen (clarinetes). La artista aprovechó para señalar: “No sabemos quién acompaña a quién”. Como sea, completan un grupo correctísimo en sus interpretaciones y entregan sonidos a partir de los que cada integrante se luce.