Duke Energy pone en venta sus activos
La firma norteamericana Duke Energy, propietaria de la central térmica Alto Valle (ubicada a la vera de la Ruta 22) y del complejo Cerros Colorados, busca desprenderse de los activos –en parte o en paquete– que posee en América Latina. Tiene presencia en Brasil, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala y Perú. Según difundió la propia Duke Energy, como una suerte de prospecto de activos, sus plantas suman 4.400 megawatts de capacidad, con un fuerte acento de las hidroeléctricas y en suelo brasileño. En la región la novedad no causó asombro, ya que algunas fuentes consultadas aseguraron que hace tiempo la firma había dejado trascender su interés por salir del mercado. Si bien se reconoció que la compañía cumple con los compromisos de mantenimiento y tiene las instalaciones conforme a las exigencias, también se deslizó que las obligaciones de inversión necesitaron de reiteradas gestiones para que se desembolsaran en tiempo y forma. En relación al complejo hidroeléctrico Cerros Colorados, se trata de una concesión nacional que vence en el 2023 –como el resto de las explotaciones hídricas–, algo que sin embargo no resultaría una dificultad para que la compañía pueda desprenderse de la comercialización del activo. Incluso los especialistas consultados indicaron que no haría falta una autorización. La central térmica Alto Valle, que en algún momento fue en parte propiedad de CALF (exsocia de Duke y ahora con acciones en Cerros Colorados), es uno de los activos de mayor peso. Se trata de una estación de ciclo combinado sobre la que se realizaron inversiones recientes y que se encuentra en funciones. Entre otros aportes en la región la firma colaboró con la instalación de molinos de viento en Chorriaca y también con una microcentral en Cochico, en el interior neuquino.