Cómo leer una semana de volatilidad cuando el miedo vende tecnología y compra estabilidad

El sector tecnológico vivió una semana de inestabilidad e incertidumbre, y los inversores comenzaron a buscar refugio en activos más seguros. No obstante, las correcciones de precios son parte natural del ciclo de negocio, y pueden ser una oportunidad de ingreso.

Redacción

Por Redacción

Incertidumbre. La clave es saber interpretar las señales que arrojan las pantallas.

Incertidumbre. La clave es saber interpretar las señales que arrojan las pantallas.

Por Lucía Narbaits (PIN Capital)

El jueves pasado el índice VIX, conocido como el “índice del miedo” porque mide la volatilidad esperada del mercado estadounidense, cerró en 19 puntos, un incremento de 14 puntos porcentuales respecto al día anterior.


Cuando el VIX sube de manera abrupta mientras los principales índices caen, el mercado está enviando una señal clara: los inversores están nerviosos y buscando refugio. Eso fue exactamente lo que pasó esta semana en Wall Street.


El detonante fue el sector tecnológico. El índice de semiconductores ($SOXX) cayó 6,7% en su peor rueda desde junio, arrastrando al Nasdaq ($QQQ), que perdió 2,6%. La presión vino de varios frentes.


CoreWeave ($CRWV) cayó cerca de 10% por dudas sobre su estructura de deuda y costo de capital. Meta Platforms ($META) también retrocedió 7% luego de la presentación de balance, pese a reportar ingresos de USD 64.600 millones, un 26% más interanual, porque el mercado reaccionó negativamente ante el aumento en su plan de inversión en inteligencia artificial. Netflix ($NFLX) también cayó cerca de 6% tras proyectar un cuarto trimestre por debajo de las expectativas.


Paradójicamente:los buenos resultados fueron castigados por las perspectivas de gasto futuro.
La contracara de la caída tecnológica fue la rotación hacia sectores defensivos, un movimiento típico cuando el mercado busca estabilidad.


Healthcare lideró con una suba semanal de 2,72%, seguido por consumo defensivo con 1,76% y utilities con 1,35%. Procter & Gamble ($PG) fue uno de los casos más destacados: subió 5,5% tras superar las estimaciones del mercado con ingresos de USD 23.280 millones y proyectar un crecimiento de ventas orgánicas de entre 1% y 3% para el año fiscal 2027.

Cuando los ingresos, los márgenes y las perspectivas de negocio sigan intactos, la corrección de precios que arroja el mercado, deja de ser una amenaza y se convierte en una oportunidad.


Las empresas de consumo defensivo no generan titulares glamorosos, pero en semanas de turbulencia son exactamente lo que muchos inversores buscan.


En el mercado de bonos, el rendimiento del Tesoro americano a 10 años cayó 19 puntos básicos y cerró por debajo del 5% por primera vez desde septiembre, su mayor baja diaria en más de un año.


Un bono que rinde menos significa que su precio subió, lo que refleja que los inversores corrieron hacia activos más seguros. De fondo, el petróleo Brent volvió a escalar y tocó USD 113 por barril, impulsado por las tensiones en Medio Oriente que no dan señales de ceder.


Semanas como esta suelen generar ansiedad, pero para el inversor de largo plazo representan algo diferente, la posibilidad de comprar empresas sólidas por debajo de sus máximos.


Las correcciones no son el fin de una historia, sino parte natural de cualquier ciclo de mercado.
Empresas como Meta o las del sector semiconductores no cambiaron sus fundamentos de un jueves para el otro, lo que cambió fue el precio al que se pueden comprar.


La recomendación para saber leer las pantallas e interpretar las señales que arroja en vivo el mercado, es monitorear que una baja sea de precio y no de fundamentos. Es decir, que los ingresos, los márgenes y las perspectivas de negocio sigan intactos.
Cuando eso se confirma, la corrección deja de ser una amenaza y se convierte en una oportunidad.


Por Lucía Narbaits (PIN Capital)

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