La industria y la construcción no arrancan y sumaron una nueva caída en agosto

La construcción avanzó 0,4% y la industria manufacturera 1,9% en agosto frente a julio. Sin embargo, ambos sectores registraron caídas interanuales y acumulan desempeños dispares en los primeros ocho meses del año, en un escenario que todavía muestra dificultades para consolidar la recuperación.

Redacción

Por Roberto Pico

La industria y la construcción volvieron a contraerse. Foto: NA

La industria y la construcción volvieron a contraerse. Foto: NA

La industria y la construcción volvieron a contraerse en agosto y la falta de reactivación aumenta la presión sobre la política.

La construcción y la industria mejoraron, pero mantienen caídas interanuales


El INDEC informó que la producción manufacturera en el octavo mes del año cayó 3,2% con relación al mismo mes del año pasado y acumuló seis resultados negativos en el año.

En la comparación con julio, se observó un alza de 1,9%, que no alcanzó para revertir el acumulado anual, que sigue en zona roja (-2,7%).

La información oficial reveló que de los nueve rubros relevados solo dos mostraron variaciones positivas: madera, papel y edición (2,3%) y la refinación de petróleo (2,2%). El resto de los segmentos estudiados sufrieron caídas: equipos, aparatos e instrumentos (20,6%), productos de metal, maquinaria y equipos (18,1%), textiles (13,1%), automotores (6,6%), muebles (5,1%), minerales no metálicos (0,9%) y alimentos (0,4%).

Cuando se mira la situación acumulada de enero a agosto, la performance de los distintos sectores no es muy diferente, ya que solo crecen madera y papel (4,1%) y refinación de petróleo (4,1%).

El Gobierno mantiene su postura de sostener que el país atraviesa un proceso de reconversión industrial que debe profundizarse.

En cambio, los sectores representativos de grandes, medianas y pequeñas empresas continúan reclamando medidas que permitan atravesar la transición de una manera más equilibrada.

  • Construcción

Por su parte, la actividad de la construcción en agosto sufrió una caída interanual de 4,4%, la segunda consecutiva y la cuarta del año. Con relación a julio, se verificó un incremento de 0,4% y de esta forma en el acumulado anual avanzó 0,8%. Las bajas más pronunciadas se dieron en asfalto (18,4%), yeso (17%), pisos y revestimientos (11,9%), sanitarios (11,4%), ladrillos huecos (9,1%), cemento (8,1%), hierro redondo (8,1%) y hormigón 3%.

Respecto a la mano de obra ocupada en el sector, el informe que presentó el INDEC mostró que en julio había 376.220 empleos registrados, 1.062 menos que un año atrás, pero 357 más que en junio.

Para infortunio del ministro de Economía, Luis Caputo, el indicador “tendencia ciclo” también fue negativo para ambos sectores: -0,6 en el caso de la industria y -1,1% en el caso de la construcción (cuando el EMAE -adelanto del nivel de actividad- había dado resultados negativos, el funcionario quiso rescatar como válida la “tendencia ciclo” porque le había dado un 0,2% al alza).

Los primeros datos que ya se conocen de septiembre dan señales mixtas. La producción de automóviles cayó 15,6% con relación al mismo mes del año pasado, pero creció 0,9% respecto de agosto.

A su vez, los despachos de cemento subieron 4,5% en la comparación interanual y 18% en comparación con julio. Este repunte se vincula a la puesta en marcha de obras viales.

Con este escenario, los analistas que participaron del REM del Banco Central concluyeron que el segundo trimestre dejará un nivel de actividad negativo, con lo cual la economía habría entrado en una “recesión técnica”.

Esta falta de dinamismo de la actividad mantiene intranquila a una buena parte del Gobierno e impacta en las negociaciones.

Con una economía menos dinámica, la Casa Rosada se queda sin una herramienta clave de negociación con los gobernadores, ya que las aspiraciones de prescindir de ellos para apuntalar la reelección de Javier Milei se acotan al máximo.

  • Discusión por el RIGI

Los beneficios impositivos que otorga el RIGI para incentivar las inversiones fueron el centro de un fuerte cruce entre el ministro Caputo y la economista Marina Dal Poggetto.

La directora de la consultora Eco Go presentó un trabajo en el cual precisó que el total de impuestos a pagar por la totalidad de los proyectos presentados a la fecha ascendería a U$S 28.000 millones, que se reduce a U$S 17.500 por el RIGI. En consecuencia, el “gasto tributario” (lo que se deja de recaudar) es de U$S 8.500 millones (U$S 6.500 millones la Nación y U$S 2.000 millones las provincias).

Los defensores del RIGI, entre ellos el Gobierno, sostienen que de no existir este mecanismo, esas inversiones nunca se hubieran concretado. Del otro lado, afirman que, dado el carácter estratégico de los sectores que se apuntalan, los capitales igual hubiesen financiado esos proyectos.

A este planteo de Dal Poggetto, que se limitó a describir la situación impositiva, Caputo le respondió en forma indirecta y tildó a la economista de “resentida”.

“Lo entiende hasta alguien que jamás haya leído nada de economía. El problema es que alguna gente padece de resentimiento. Y el resentimiento nubla la razón”, señaló Caputo ante un posteo que explicaba el concepto de “gasto tributario” desde la óptica favorable al Gobierno.

El ministro también usó este miércoles las redes sociales para elogiar al presidente Milei y destacó su influencia en el voto hacia la derecha que se produjo en Latinoamérica.

Sin embargo, el jefe del Palacio de Hacienda no contestó ante la consulta periodística en la que se le reclamó que precise cuál es el nivel de inversiones que ingresó efectivamente a la fecha por los diferentes RIGI aprobados.


La industria y la construcción volvieron a contraerse en agosto y la falta de reactivación aumenta la presión sobre la política.

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