El trasfondo de la reforma laboral: por qué la discusión giró hacia el déficit de las provincias
El debate parlamentario dejó en segundo plano la modernización del trabajo para centrarse en la disputa por la caja. Advierten que la baja de impuestos nacionales amenaza con desfinanciar a las jurisdicciones locales, que ya muestran números en rojo.
El mes de enero se despide con una «bonanza financiera» robusta para el Gobierno Nacional, pero deja abierto un frente de tormenta política de cara a febrero: la discusión de la reforma laboral en el Senado, que se transformó inesperadamente en una pelea por la caja de las provincias.
En su columna habitual de los viernes por RÍO NEGRO RADIO, el periodista económico Pablo Wende desmenuzó la estrategia del oficialismo y advirtió sobre el delicado equilibrio fiscal de los gobernadores.
«Febrero es el mes de la reforma laboral. La idea es que se trate el día 11, pero lo extraño es que se estuvo hablando muy poco de la reforma en sí y la cosa se concentró en el aspecto impositivo», señaló Wende. Según el analista, este giro no es casualidad: «Me da la sensación de que esto fue algo buscado por el gobierno para correr el eje de la discusión».
El conflicto por el Impuesto a las Ganancias
El punto de discordia no es la modernización de las leyes de trabajo —un reclamo histórico de 30 años— sino el capítulo fiscal que se «coló» en el proyecto: la baja del Impuesto a las Ganancias para las empresas (de 35% a 30% y luego a 25%).
«Vos decís, ¿qué tiene que ver la baja de Ganancias con la reforma laboral? Nada. Pero tienen un punto de contacto: bajar el costo argentino», explicó Wende. El problema es que Ganancias es el principal impuesto coparticipable. «Si vos bajás la alícuota, las provincias pierden un montón de plata. Básicamente, el gobierno les metió la mano en el bolsillo», graficó.
Esta quita de recursos llega en el peor momento para las administraciones locales. «El gobierno nacional tiene superávit fiscal, pero las provincias, que tenían superávit, pasaron a tener déficit. Ya están gastando más de lo que recaudan», alertó el periodista.
La moneda de cambio
Ante este escenario, la negociación en el Congreso se volvió transaccional. El kirchnerismo y algunos bloques provinciales ya pusieron una contrapropuesta sobre la mesa: «Si quieren bajar Ganancias, okay, pero coparticipen el impuesto al cheque«.
«El 20% del impuesto al cheque nos tiene que quedar a nosotros», es el reclamo que se escucha desde las gobernaciones. Sin embargo, la Nación se resiste a ceder esa caja en pleno ajuste. «Veremos si es una prenda de cambio para que salga la ley», adelantó Wende.
Enero: euforia financiera, realidad difícil
El cierre del primer mes del año dejó números «espectaculares» para la macroeconomía de Javier Milei:
- Reservas: El Banco Central compró más de USD 1.100 millones y las reservas brutas rozan los USD 46.000 millones.
- Riesgo País: Perforó el piso de los 500 puntos.
- Dólar: Se mantuvo estable y a la baja.
- Inflación: Se estima un índice general cercano al 2% para enero, con alimentos subiendo apenas un 0,8%.
Sin embargo, Wende marcó el contraste con la «economía real»: «La gente dice ‘sigo sin vender, el salario no me alcanza’, y es cierto. El salario sigue perdiendo contra la inflación acumulada y está peor que en 2023«.
«Hay una bonanza financiera, sí, pero a la calle le está costando recuperar. No hay fórmulas mágicas: por ahora, la mejora macro no se traduce en el bolsillo», concluyó.
Escuchá a Pablo Wende en Río Negro Radio
El mes de enero se despide con una "bonanza financiera" robusta para el Gobierno Nacional, pero deja abierto un frente de tormenta política de cara a febrero: la discusión de la reforma laboral en el Senado, que se transformó inesperadamente en una pelea por la caja de las provincias.
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