Pago al FMI: la «ingeniería» con Estados Unidos para cancelar 878 millones de dólares sin tocar las reservas

Argentina afrontó el vencimiento de intereses recurriendo a un préstamo de DEGs del Tesoro norteamericano. Por qué se eligió este mecanismo y cuál es la realidad de las cuentas del Banco Central.

El gobierno de Javier Milei afrontó un vencimiento clave de intereses con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por casi 900 millones de dólares. Sin embargo, la noticia financiera no pasó por el pago en sí, sino por el mecanismo utilizado para concretarlo: una «alquimia financiera» diseñada junto al Tesoro de los Estados Unidos para evitar que las reservas del Banco Central sufran una caída abrupta.

En su columna habitual por Río Negro Radio, el periodista especializado en Economía, Pablo Wende detalló la operación y explicó por qué, a pesar de que el Central compró más de US$1.100 millones en enero, el equipo económico decidió no usar «la billetera propia».

El dilema: dólares propios vs. imagen financiera


«Si Argentina hubiera pagado con recursos propios, todo el esfuerzo de acumulación de reservas de enero se habría fumado en diez segundos», graficó Wende.

El problema es contable y de expectativas. Si bien las reservas brutas del Banco Central rondan lo US$44.500 millones, la realidad de las reservas netas (el dinero que realmente pertenece al país y es de libre disponibilidad) es diferente. «Las reservas netas están en cero. Todo lo que hay es swap chino, encajes bancarios o deuda. No tenemos reservas propias de verdad», advirtió el economista.

Usar los dólares comprados en el mercado para pagarle al Fondo hubiera mostrado una caída en los gráficos oficiales, generando ruido en un mercado que hoy celebra un riesgo país por debajo de los 500 puntos.

Cómo funciona el «préstamo puente»


Para evitar ese impacto visual y contable, intervino el Tesoro de los Estados Unidos. ¿Qué hicieron? No prestaron dólares físicos, sino DEGs (Derechos Especiales de Giro).

  • ¿Qué son? Los DEGs son la «moneda» del FMI. Todos los países miembros tienen una cuota. Estados Unidos, al ser el principal accionista, posee la mayor cantidad.

  • La operación: Estados Unidos le presta sus DEGs a la Argentina. Argentina usa esos DEGs para pagarle al FMI.

  • El resultado: El pago se cancela, pero las reservas brutas del Banco Central no bajan porque se compensan con el ingreso del préstamo.

«Es la tercera vez en seis meses que el Tesoro Americano sale en auxilio de Argentina con este esquema», señaló Wende. Se trata de un financiamiento transitorio, un «préstamo puente», con una tasa de interés baja (menor al 8%) que Argentina deberá devolver o calzar cuando reciba los próximos desembolsos del propio organismo.

Una señal política


Más allá de la contabilidad, Wende destacó la lectura política de la operación. «Esto está planificado. Cuando hay un vencimiento que puede golpear las reservas, Estados Unidos aparece», explicó.

Esta asistencia permite al Gobierno de Javier Milei mantener la narrativa de la «remonetización» y el fortalecimiento del balance del Central sin sobresaltos, ganando tiempo mientras se negocia la salida del cepo y la normalización definitiva de la economía.

Escuchá a Pablo Wende en Río Negro Radio



El gobierno de Javier Milei afrontó un vencimiento clave de intereses con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por casi 900 millones de dólares. Sin embargo, la noticia financiera no pasó por el pago en sí, sino por el mecanismo utilizado para concretarlo: una "alquimia financiera" diseñada junto al Tesoro de los Estados Unidos para evitar que las reservas del Banco Central sufran una caída abrupta.

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