EE.UU. evalúa respuesta a expulsiones

El gobierno de Obama mostró sorpresa por la medida, pero busca no agitar la transición.

Redacción

Por Redacción

AP

WASHINGTON (AP).- Estados Unidos expresó ayer su disposición a mejorar la relación con Venezuela pero reaccionó con sorpresa y desagrado a la expulsión de dos agregados militares y las acusaciones de haber inoculado con cáncer al fallecido presidente Hugo Chávez.

En respuesta a la acusación de Nicolás Maduro sobre una conspiración del “imperialismo” para atentar contra la salud de Hugo Chávez, el portavoz del Departamento de Estado, Patrick Ventrell, tachó de “absurda” la imputación de que EE.UU. estuviese implicado en causar la enfermedad de Chávez, y rechazó que Washington esté “involucrado en cualquier tipo de conspiración para desestabilizar” a Venezuela.

Una funcionaria del Departamento de Estado admitió –a condición de mantenerse en anonimato por no estar autorizada a conversar públicamente sobre el tema– que la cercanía de una campaña electoral para escoger al sucesor de Chávez complicará los esfuerzos por acercarse a Venezuela.

“Las campañas electorales no son siempre el mejor momento para avanzar en política’’, dijo. “Reconocemos que puede tardar algo de tiempo a Venezuela estar listo para tener estas conversaciones de manera más regular y más seria’’, añadió.

La funcionaria indicó que la Casa Blanca anunciará durante las próximas horas a los integrantes de la delegación estadounidense que asistirán al funeral de Chávez y señaló que el Departamento de Estado evalúa cómo responder a la expulsión de dos agregados militares adoptada por Caracas.

Antes de anunciar la muerte de Chávez, el vicepresidente Nicolás Maduro informó en cadena nacional la expulsión de dos agregados militares estadounidenses a quienes acusó de conspirar e insinuó que Washington había inoculado a Chávez con el cáncer que terminó ocasionándole la muerte.

El ministro venezolano de Interior y Justicia Jorge Galindo informó a través de una cuenta de twitter operada por su oficina de prensa que David Delmonaco, uno de los dos agregados militares, “ya salió del país expulsado por nuestro gobierno bolivariano’’.

“La primera conferencia de prensa de ayer no fue esperanzadora. Fue muy decepcionante’’, dijo la funcionaria, quien agregó que “veremos si las conversaciones iniciadas en noviembre continuarán’’.

La subsecretaria de Estado para el Hemisferio Occidental Roberta Jacobson lanzó en noviembre la iniciativa diplomática estadounidense más importante en al menos una década para acercarse a Venezuela al plantearle al vicepresidente Maduro la conveniencia de una relación bilateral pragmática con énfasis en temas de interés mutuo como narcotráfico, terrorismo y energía.

Las misiones diplomáticas de Venezuela y Estados Unidos permanecen sin embajador desde que Caracas retiró en el 2010 el beneplácito concedido a Larry Palmer, quien dijo durante su proceso de confirmación en el Senado que la inteligencia cubana había infiltrado a las fuerzas de seguridad venezolanas.

En respuesta, Washington declaró persona no grata al diplomático venezolano Bernardo Alvarez y solicitó que no volviera a la embajada cuando hubiera concluido la pausa decembrina del 2010.

Caracas y Washington han mantenido tensas relaciones diplomáticas desde que Chávez llegó al poder en 1998, pero las frecuentes fricciones no han afectado los estrechos lazos comerciales que tienen ambos países y Estados Unidos sigue siendo uno de los mayores mercados para el petróleo venezolano.

Venezuela de luto


AP

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