“El agua para Roma”

Por Redacción





Hace unos pocos días tuve la oportunidad de ver en un programa de Discovery Channel como los romanos, hace alrededor de 2.000 años, habían construido el famoso “Circo Romano” y otras monumentales obras que se conservan en buenas condiciones que permiten estudiarlas en detalle pese al tiempo transcurrido. Entre ellas se destacan las referidas al transporte y la distribución de agua potable para abastecer las grandes ciudades de ese entonces: Roma, Nápoles, etc. El lugar de captación del fluido estaba a gran distancia (a más de 100 km), por lo que era necesario conducirlo mediante canales, túneles y ductos que seguían rigurosamente la pendiente, lo que exigía minuciosidad y detalles técnicos para superar la irregular topografía. Los mismos fueron resueltos mediante hábiles conocimientos de hidráulica e ingeniería. Los profesionales de esa lejana época, cuando Cristo difundía su doctrina, resolvían con solvencia, con pocas herramientas y mucho ingenio el abastecimiento del vital elemento a populosas poblaciones. El breve relato sirve para expresar la vergüenza ajena por los ingentes problemas de abastecimiento de agua que padecen los ciudadanos de esta región, veinte siglos después, pese a los caudalosos cursos de agua que surcan cercanos y los abundantes recursos tecnológicos con los que se cuenta actualmente, lo que permitiría emular con ventajas a los diseñadores y constructores de aquella época. El agua abunda, en los cursos mencionados y en el subsuelo, y la tecnología de primer nivel está al alcance faltando sólo la mano de obra especializada que se ocupe de solucionar lo que los romanos ya lograron allá alrededor del año 0 de la era cristiana. Es necesario señalar que las falencias hablan mal de la dirigencia en general y de los pobladores que sufren la escasez, por muchos años, en forma cuasi silenciosa y esperando soluciones prometidas por demagogos. Éstos han acostumbrado al vecino a esperar las soluciones a cambio del favor electoral provocando en el ciudadano medio la cultura del no esfuerzo propio. Como ejemplo valgan las comunidades de la comarca petrolera, que padecen esas carencias desde siempre no obstante los intentos de solución que se vienen efectuando desde la década del 70 del siglo anterior. Entre ambas localidades suman alrededor de 50.000 almas y contaron desde su nacimiento con abundantes recursos originados por la actividad petrolera a los que actualmente, desde 1996, hay que sumar la tenencia del yacimiento de gas y petróleo El Mangrullo para usufructo propio. Evidentemente hay problemas de gestión o de administración y de ciudadanos poco propensos a echar manos a la obra. ¡Los caudalosos ríos están muy cerca! Omar A. González, DNI 5.749.340 Neuquén

Omar A. González, DNI 5.749.340 Neuquén


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