El andar municipal de “la boleta corta”
El gobernador rionegrino, Alberto Weretilneck, expande poder territorial y apuesta a su incursión nacional, negado al vínculo con el macrismo. Pesatti va por el Municipio de Viedma. Antes, un mensaje del Pro: “No nos gustaría un candidato kirchnerista [en Diputados]”, “Sería un retroceso”.
Weretilneck no está solo en la aventura de la “boleta corta”. Sus pares de Córdoba, Misiones, Neuquén y Chubut están en lo mismo. Tienen antecedentes para desvelarse y soñar.
El MPN fue cuarto en octubre del 2015 después que, en abril, Omar Gutiérrez fuera electo por 141.000 votos. Ese tradicional partido participó solo del Congreso y se desentendió de la presidencial (entre Macri y Scioli).
En la misma elección, Chubut Somos Todos (Mario Das Neves) participó igual, sin fórmula, y fue segundo, accediendo a un senador y un diputado. Esa jornada, el chubutense, con 121.000 votos, se quedó con la gobernación, superando al mandatario Martín Bussi. Logró un corte de 31.000 votos entre su tramo y el nacional.
Singularidades. Weretilneck enfrenta la suya, con cuerpo e imagen, que ocupará gran parte de su boleta. Los resultados locales lo envalentonaron. Conquistó tres municipios, con la especial valoración de Cipolletti.
Ya se advertían intercambios con Casa Rosada. El macrismo -alentado por Miguel Pichetto- busca algo de respaldo de Weretilneck. El rionegrino resiste, pero hay propuestas cruzadas. Subsiste el galanteo y un intento nacional para retirar al tramo del Senado y empujar al gobernador a la Cámara Alta. Se le pidió que Juntos no vaya para Diputados, pero él se negó, zafando con que los senadores se asignan por mayoría y minoría mientras los diputados se reparten por sistema D’Hont, entonces el FpV podría quedarse con los tres con un abandono provincial.
El senador sigue empeñado en suprimir el trecho senatorial. No encuentra ejecutores.
El gobernador se corrió, pues descree del éxito de la operación y caló el arrebato cipoleño, que abrió otra incomodidad entre ellos. Confía en sus maniobras estatales y meneos políticos. Recuesta su andar en los municipios, encomendado ahora a Bariloche, Viedma y Choele Choel.
El decreto no está firmado, pero la Capital votará el 29 de septiembre. El intendente Foulkes volvió a esa fecha y mucho tuvo que ver el gobierno provincial, deseoso de alejar esa votación de octubre y alentar a Pedro Pesatti al ruedo municipal. El vice, sin garantías, no habría aceptado ese reto, pues no quiere caer en la polarización presidencial de octubre.
Además, su deserción de Diputados fue un recado. “No nos gustaría un candidato kirchnerista. Sería un retroceso”, testimonió el macrista Juan Martín en una curiosa, pero no inocente, opinión sobre la nómina que Juntos definía. Hablaba de Pesatti. Esa observación también integró chácharas superiores.
El radicalismo, sin candidato firme para suceder a Foulkes, detecta que octubre favorecería al FpV por el empuje de la expresidenta Cristina Fernández y perjudicará a Juntos. Esto explicará los próximos pasos y pases.
Gustavo Gennuso irá por su reelección y Weretilneck no se opondrá. Algo -seguramente- hablaron el miércoles en el viaje compartido a Buenos Aires para presentar la temporada. Queda conversar con Agustín Domingo y Carlos Valeri, otros interesados. El intendente tiene hoy 28% de intención de votos. El ministro de Obras Públicas -según el mismo sondeo de Eco- llega al 31%. No hay argumentos para correr al jefe comunal, transmite el gobernador. Deambula otra ponderación. Gennuso no lo aceptaría y concurriría igual con su partido. “Tenemos que ir juntos. La división de la oposición ya nos favorece”, declaró Weretilneck en Bariloche, centrando prioridades.
El justicialismo y sus aliados aportan al deseo oficial, pues preparan tres boletas, que liderarán Daniel Natapof, Andrea Galaverna y Fernando Vaca Narvaja. Nada neutraliza históricas divergencias y la dirigencia provincial se aparta del conflicto, cuando no lo fomenta. Estima que así no dañan lazos para la presidencial.
Semejante diáspora opositora exalta la posesión roquense de los Soria, cuya victoria del domingo certifica que ese liderazgo no corre peligro. Ahí, su lugar para resurgir.
Juntos extiende su poder, que Weretilneck pondrá en juego en su lance nacional.