El Arsat-2 ya fue acoplado al cohete lanzador

El satélite construido por Invap en Bariloche quedó dentro de la estructura del cohete, que contiene además un satélite australiano. Serán lanzados el miércoles.

Por Redacción

CUENTA REGRESIVA

Los tres metros de altura por dos de ancho del Arsat-2 quedaron ya fuera de la vista de los técnicos del Invap que lo construyeron. Dentro del cohete lanzador Ariane 5 permanecerá todo el fin de semana, pero en las paredes de la nave espacial ninguno de los técnicos argentinos quiso perder la oportunidad de poner su firma, como si se tratara de una obra de arte.

El satélite construido por Invap en Bariloche quedó dentro de la estructura del cohete, que contiene además un satélite australiano; todo en Kourou, Guayana Francesa. Será llevado el martes a la plataforma de lanzamiento, desde donde partirá al día siguiente al espacio.

Como prueba del descongelamiento de las relaciones del gobierno nacional con el rionegrino, Alberto Weretilneck estará el miércoles en Kourou (ver aparte).

En Invap, tal como ocurrió el año pasado, tienen todo listo para seguir la cuenta regresiva final del lanzamiento en el edificio que la empresa tiene en la zona este de Bariloche.

El satélite Arsat-2 le permitirá a la empresa estatal argentina Arsat la venta de servicios de transmisión de datos, internet, televisión y telefonía a una gran cantidad de países en todo el continente americano, no ya sólo en el Cono Sur, como hace desde hace más de un año el Arsat-1.

El lanzamiento está previsto para el miércoles entre las 17,30 y las 19,15 (la hora local es la misma que en Argentina). Desde el despegue del cohete hasta que el Arsat-2 sea liberado para viajar a su órbita, pasarán 32 minutos y 28 segundos.

Será poco más de media hora muy larga para los técnicos de Arsat e Invap que están en Guayana Francesa y que ayer, como es costumbre, pusieron sus nombres y escribieron leyendas en la carcasa del cohete Ariane 5, que viajará unos 250 kilómetros para dejar al satélite argentino en la órbita sobre la que luego, por propulsión propia, se irá alejando de la Tierra hasta una distancia cerca a los 36.000 kilómetros.

Para los que está en Argentina también serán minutos de suma tensión. Cuando el satélite se libere en el espacio, comenzará a ser manejado por Arsat desde Benavídez, provincia de Buenos Aires.

En la sede de Invap, donde ya se proyecta el Arsat-3, a los padres de la criatura sólo les quedará ese día mirar en la pantalla cómo el satélite se aleja más aún de Bariloche.

DeBariloche


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