El cabo suelto

El intendente Horacio Quiroga cocina a fuego lento las modificaciones en un área sensible de su gobierno.

Por Redacción

gerardo bilardo gbilardo@rionegro.com.ar

En el gobierno existe preocupación por el resultado de la nueva instancia de negociación con el gremio de los docentes pautada para el 17 de este mes. La ausencia de un acuerdo con ATEN es el cabo suelto de la gestión de Jorge Sapag en materia salarial y, de no avanzar hacia una solución, la Provincia se encamina hacia otro alterado inicio de ciclo lectivo. Para la semana que comienza se esperan algunos anuncios del gobierno referidos a trabajos de mantenimiento y refacciones en edificios escolares. Realizar esta tarea forma parte de la responsabilidad del Estado, pero en esta instancia también contribuirá a eliminar una de las quejas gremiales en la discusión por venir. No sin conflicto, el gobierno pautó aumentos salariales con el resto de las organizaciones sindicales que representan a los diferentes sectores del Estado. Lo establecido en esas discusiones tiene vigencia para el primer semestre del año, pero algunos dirigentes de los que ya firmaron alertaron que si la inflación se dispara habrá que revisar los números antes de junio. El planteo de ATEN pone en jaque el armado de la política salarial ya resuelta. La conducción quiere que el mismo aumento que las demás organizaciones sindicales aceptaron para el primer semestre de este año se instrumente en forma retroactiva a junio del 2012 y se negocie un nuevo porcentaje para el primer tramo del 2013. Si el gobierno aceptara esas condiciones volverían a desfilar por los despachos oficiales, antes de lo previsto y sin escalada inflacionaria de por medio, los representantes del resto de las conducciones gremiales para obtener el mismo beneficio que los docentes. Educación es un área socialmente sensible y cuando deja de funcionar traslada el malhumor con facilidad. Para el gobierno, en un año electoral como el que se transita no es un aspecto menor arrancar bien el ciclo escolar y garantizar el dictado de clases. Pero la resolución del conflicto en ciernes es esencialmente un tema de números, teniendo en cuenta la cantidad de empleados que concentra el área. Un punto más o uno menos en la negociación con ATEN tiene un gran impacto sobre la masa salarial de la Provincia, que para este año representa casi el 58% de los gastos previstos –que suman cerca de 13.000 millones de pesos–. De 45.000 empleados de planta permanente y temporaria, sin contar a los trabajadores de los municipios, 20.605 están en Educación. Eso explica el peso del número y también significa que al gobierno de Jorge Sapag le falta firmar un acuerdo con un sector que involucra a casi la mitad de los trabajadores del Estado. Fuentes oficiales reconocieron esta semana que la nueva instancia de negociación presenta una complejidad elevada, no sólo por el planteo sino porque los interlocutores del gremio pertenecen a los sectores internos de ATEN más intransigentes. El gremio comenzó con una campaña de difusión de su reclamo con la intención de buscar “consenso” para la huelga anunciada en caso de no llegar a un arreglo. Es una tarea difícil la emprendida por la militancia de ATEN, porque existe, desde hace tiempo, saturación en la sociedad ante la reiteración de prolongados paros en el sector educativo. Además, si no hay acuerdo, el gobierno hará todo lo posible para cargarle el peso de lo que representa tener las escuelas cerradas. Cambios El intendente Horacio Quiroga cocinó a fuego lento algunos cambios en el gabinete. La semana anterior dejó trascender su malestar por el incumplimiento de algunos objetivos en el área de Obras Públicas. Cuando lo hizo saber de manera extraoficial se desconocía la seriedad del mensaje dirigido a Ricardo Amerio, secretario del área, que dejará el cargo tal como trascendió esta semana. En reemplazo de este funcionario irá Guillermo Monzani, que renunció a un puesto en la Provincia para volver al municipio, donde ya estuvo en la gestión de Martín Farizano. Puede ocurrir que Quiroga, que vuelve de vacaciones esta semana, argumente que Amerio se va porque no se asfaltó todo lo esperado, porque el plan de bacheo no funcionó como pretendía o porque existen diferencias insalvables de gestión. Lo que no se puede soslayar es que la secretaría que conduce Amerio estuvo cruzada por dos grandes temas que pusieron en apuros a la gestión del intendente: la decisión de eliminar el anfiteatro en el Parque Central y el derrumbe de una obra en construcción sobre la Cooperativa Obrera que causó siete muertes. Quiroga es de los que no toman decisiones bajo presión. Los sucesos mencionados, sobre todo el último, tuvieron la dimensión suficiente para, en algún momento, dar una señal de reflexión desde el municipio sobre las consecuencias que generan políticas ineficaces. Luego de la tragedia ocurrida en el supermercado del oeste de la ciudad, el debate sobre la ausencia de controles a las obras en construcción colocó la mirada sobre Quiroga y dentro de la gestión golpeó en la Secretaría de Obras Públicas, donde finalmente habrá cambios ya sin el ruido de los momentos más intensos de la discusión.


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