El Código Procesal neuquino, bajo la lupa
El nuevo sistema fija plazos acotados para desarrollar las investigaciones. El caso Temux, que demandó más de diez años y estuvo a punto de prescribir -en gran medida por los sistemáticos recursos presentados por los defensores-, disparó el debate. La normativa que rige desde hace casi dos años fija términos fatales y reduce al máximo las prórrogas. Algunos advierten que, por los tiempos que establece, muchas causas no llegarán a juicio.
Neuquén
“Aunque digan que no, habrá impunidad”
El novel Código de Procedimiento de Neuquén que introdujo como eje central la oralidad y se propone como objetivo la celeridad de las causas penales, define hasta dos años el plazo de las investigaciones y, en casos extraordinarios, hasta cuatro.
“Sí, pero se van a caer igual, porque en este tipo de causas hay muchas cuestiones técnicas. Este sistema es muy bueno para los casos de menor complejidad, como los de sangre o delitos contra la propiedad. Pero para los de criminalidad organizada y de corrupción, aunque digan que no, habrá impunidad”, dijo el juez de garantías Marcelo Muñoz.
Muñoz fue el encargado de instruir la emblemática causa Temux, que acaba de finalizar declarando culpables de estafa al BPN a cinco bancarios y a cuatro directivos de las empresas del grupo.
“Es muy difícil investigarlos, hay que escarbar, hay que ocuparse mucho, hacer buenas pericias y, para bien o para mal, los imputados tienen los mejores abogados, que son los que más plantean, por supuesto siempre dentro del legítimo derecho del ejercicio de la defensa”, comentó el juez.
Ilustró que en el caso Temux tuvo nueve incidentes de apelaciones, que uno llegó al Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y que cuando la causa llegó a la Oficina Judicial para el juicio algunos abogados recurrieron tres o cuatro veces al Tribunal Superior de Justicia.
“Por esos planteos tal vez se dilaten y eso es lo que se busca. En ese sentido no estoy de acuerdo con los plazos fatales, como tampoco lo estaba con el anterior sistema. Y tiene que ver con el principio del plazo razonable. Y eso, entiendo, tiene que resolverlo cada juez”, agregó.


“No puede ser un obstáculo”
El defensor oficial Pedro Telleriarte, quien también intervino en Temux, no dio el menor margen al argumento de que los plazos del nuevo sistema interfieran en el avance de causas de corrupción o contra la administración pública.
“Investigar cierto tipo de delitos tiene una complejidad extra respecto de la criminalidad común pero, en la medida que exista voluntad y los medios, el Código no puede ser un obstáculo”, sostuvo el defensor.
Se le dijo que los plazos son muy cortos. “Si se establece una política de investigación penal enderezada a investigar, sancionar y juzgar estas conductas hay que volcar recursos que la hagan más dinámica. Porque en cualquier caso mantener una persona sujeta a proceso durante muchísimo tiempo, con la incertidumbre y el sufrimiento que trae aparejado, no es algo satisfactorio”, dijo el defensor oficial.
Añadió: “Más en estos hechos que salen a la luz por la prensa. El imputado tiene derecho a un pronunciamiento en un tiempo oportuno que definan su situación, ya sea por inocencia o culpabilidad, pero no mantenerlo años en la incertidumbre como sucedió en este último caso (Temux)”.
Se le preguntó si se dan esas condiciones. “Las herramientas existen y los recursos humano también. Lo que hay que tener es la determinación de investigar estos delitos y eso obedece a la política y persecución penal que tiene que diseñar el ministerio público fiscal. Es una de sus funciones”, indicó Telleriarte.
Estos nuevos enfoques, dijo, requieren “priorizar la persecución de determinado tipo de delito que preocupan a la sociedad, por ahí en desmedro de otros que son delitos menores que no provocan un daño mayor a la sociedad”.
Aun cuando haya voluntad de avanzar, no puede ignorarse que los defensores pueden hacer planteos que llevan los plazos fatales a la impunidad. “El director del proceso tiene la posibilidad de dar respuesta a todos los planteos de la defensa en un tiempo razonable, de manera que esa medida dilatoria como se plantea… No pienso que son dilatorias, son el ejercicio del derecho de defensa y si se resuelven oportunamente no darán lugar a ningún cumplimiento de plazo fatal”, expresó.
Se le mencionó que en Temux hubo hechos, como operaciones financieras producidas en el exterior. “En Temux no hubo que buscar documentación en el exterior, estaba acá. Temux no era complejo, era sencillo, la documentación estaba donde tenía que estar y no había ninguna actitud que disfrazara las operaciones”, respondió.
Causa emblemática en medio de la transición
El fiscal Marcelo Jara rechazó de plano la idea de que el nuevo sistema no respondería a las necesidades para atender casos de delitos complejos, como los de corrupción o contra la administración pública. Aun así, admitió que ante una “hipotética revisión del código por otro motivo, se podría prever la posibilidad de ampliar o duplicar los plazos de la investigación”.
Jara actuó en el caso Temux que terminó con condenas pero sin nadie en prisión.
“Temux fue de transición, toda la prueba se había generado para el anterior sistema, hubo que rearmar esa prueba documental para producirla por testigos. Hubo que traer a esos testigos después de diez años, lo cual lo tornaba difícil. Pero hubo condena, independientemente de que no estoy de acuerdo en que hayan sido de cumplimiento es suspenso, se probó que eran culpables”, dijo.
El fiscal sostuvo que lo que debe haber es una readaptación de todos los actores en el abordaje de las nuevas causas.
“La realidad es que los plazos son mucho más cortos, entonces hay que cambiar la mentalidad para ver con qué elementos consideramos suficiente para producir la formulación de cargos y luego el control de acusación. En investigaciones tan complejas como de administración pública o estafas bancarias hay que pedir mucha información a entidades que están fuera del sistema judicial: bancos AFIP, Anses, personas jurídicas de Nación y hay que reformular todo para ver cómo la obtenemos”, planteó el fiscal Jara.
Dijo que esa información se necesitan con rapidez y que sin ella no se puede ni siquiera formular cargos.
“No podemos formularle cargos a una persona y que luego los plazos se nos corten y no podamos seguir, porque eso no responde a un principio básico de justicia”, comentó el fiscal.
Se manifestó optimista en que todos los actores de la investigación se están readaptando al nuevo sistema. “Se trata de readaptación, no de otra cosa”, enfatizó.
Vericuetos
Se le dijo que los defensores aprovechan esos vericuetos (se vio en Temux) para su beneficio. “Seguro, pero eso también forma parte del ejercicio legítimo dentro de los márgenes que tienen de cómo usar las normas que prevé el nuevo código”.
“Pero también es cierto que poco a poco el TSJ a través de los fallos que se van dando va marcando las pautas al respecto”, replicó.
Respecto a los nuevos plazos dijo que “lo que estamos haciendo en causas compleja de es pedir ocho meses después de la formulación de cargos. En este momento ese plazo nos está alcanzando”.
Agencia Neuquén
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