“El delito de falta de heroísmo”

Sobre el particular, me refiero a la nota de opinión (“Río Negro” del 14/4/15, página 21) del señor Aleardo F. Laría. Ya en sus dos primeros párrafos se advierte una desubicación en sus expresiones y su concepto de la realidad al pretender, primero, descalificar la realidad de lo que fue el mal llamado “proceso” cuando se le considera un golpe “cívico-militar”. Y luego, sin precisar quiénes, endilga responsabilidades a grupos de derechos humanos por “perseguir penalmente a jueces, fiscales, empresarios, etc., a los que se les atribuye complicidad con la dictadura militar”. Continúa haciendo un relato (archiconocido) de lo que fue y cómo actuó el terrorismo de Estado durante el período marzo del 76 – diciembre del 83, a través del cual, con una buena descripción del proceder verdaderamente terrorífico de quienes ostentaban el poder y quienes lo “apuntalaban”, pretende justificar a quienes en función de definir situaciones vitales optaron por ser complacientes, asimilados totalmente al accionar de las fuerzas armadas, convirtiéndose en cómplices y “partícipes necesarios”. En el quinto párrafo de su nota se refiere a que “la ignorancia o el olvido hipócrita acerca de aquel contexto permite ahora que aparezcan campeones de los derechos humanos que levantan espadas flamígeras y andan a la búsqueda de supuestos cómplices de la dictadura”. Es cierto, han aparecido esos “campeones” que han pretendido capitalizar una militancia (falsa) en derechos humanos pero, aunque en algunos casos lo lograron, están a años luz de distancia de la realidad, no porque la desconozcan, sino porque están temiendo que les afecte. Habemos grupos organizados en la militancia por los derechos humanos que evidentemente no pertenecemos al sector al que hace referencia el señor Laría, a quienes no nos ha afectado ni la ignorancia ni el olvido hipócrita ya descriptos y que con plena conciencia de todo lo sucedido durante el terrorismo de Estado seguimos manteniendo una línea de conducta que nos autoriza a considerar merecedores de juicio y condena a todos aquellos que de una u otra forma acompañaron con pleno consentimiento al accionar de la dictadura. No nos sobra ni nos falta heroísmo. Solamente tenemos firmes convicciones y decisión para llevarlas adelante, razón por la cual seguimos convencidos de la necesidad de “juicio y castigo para todos”. Quien esto escribe, particularmente, ha sido aceptado como querellante en denuncia contra jueces y fiscales que actuaron en el Juzgado Federal de Neuquén en el período en cuestión por haber sido víctima del mal cumplimiento de sus funciones ante presentaciones, particularmente, de hábeas corpus y haber sido testigo a la vez del mismo comportamiento ante otras presentaciones. Sin expresiones excesivamente literarias ni ostentosas, ni recurriendo a fraseo copiado, es necesario llamar a las cosas por su nombre, y si pretendemos que la memoria nos sirva para no permitir nuevos errores, que la verdad sea el emblema de todas las acciones que se lleven a cabo, es imprescindible que la justicia llegue sin restricciones, como única manera de cerrar heridas, de rendir homenaje a todas las víctimas, y como castigo ejemplar hacia aquellos que durante siete años planificaron y ejecutaron un programa de extermino que no tiene absolutamente la más mínima justificación, y a todos los que fueron sus cómplices, sin excepción. Porque quienes en aquellos tiempos actuaban desde cargos de poder es evidente que lo hacían siendo complacientes con lo que sucedía en su entorno. Antonio Oscar Ragni DNI 7.385.689 Neuquén

Antonio Oscar Ragni DNI 7.385.689 Neuquén


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