El Depo quedó Rojo de bronca

Dio el golpe en el descuento y ahora es escolta.



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Federal a

Matias Subat

Independiente corrió desde atrás, jamás bajó los brazos y, cuando el partido se moría, apareció Pablo Costi para desatar la locura.

Esta vez el duelo entre Independiente de Neuquén y Deportivo Roca estuvo lejos de ser una demostración de buen fútbol. Ayer, la cancha del Rojo se transformó en el tablero de ajedrez donde Gustavo Coronel y Diego Landeiro jugaron 90 minutos muy táctico que se definieron en el último movimiento con gol de cabeza de Pablo Costi, una de las “torres” del local.

Deportivo Roca controló el duelo durante 85 minutos, tiempo en el que el local no supo cómo llegar al arco rival.

Landeiro puso en la cancha un equipo trabajador y ordenado que desde el primer segundo mostró cómo iba a jugar. El 4-4-1-1, con Pachorra Castro de media punta y Jonathan Morán en ataque, fue indescifrable para un Independiente desprolijo, con poco juego y demasiados balones largos. Recurso del que abusó Pablo Costi, quién terminó siendo el héroe para el ahora nuevo escolta.

Roca estuvo bien plantado en el fondo, su medio mantuvo el orden y los dos de arriba volvieron locos a la defensa rival, principalmente a Riffo y Costi, los más flojo del Rojo junto con Larenas y Nahuel González.

A las 12’ llegó la apertura del marcado: Carrasco tiró un centro desde la izquierda que Morán, aprovechando la pasividad de Riffo y Costi, transformó en gol.

A los 25’, el dueño de casa pudo empatar pero Manolo Berra primero y Maxi Bevacqua después, no tuvieron suerte.

En el complemento, el Rojo salió con muchas ganas, pero la falta de profundidad fue tal que el primer tiro al arco llegó a los 33’ minutos, y no hizo daño.

Morán y Castro siguieron luchando y generando riesgo cada vez que entraron en escena.

La mano de Coronel fue fundamental para el vuelco del partido. El DT sacó a Larenas y Riffo para poner a Teijo y Hernández. Leandro se encargó de repartir juego y Hugo corrió para complicar a la firme defensa Naranja.

A los 24’, Nahuel González se fue expulsado en Independiente y 13 minutos más tarde el Depo perdió al recién ingresado Martín, por doble amarilla.

Esta expulsión, junto con las ganas y el envidiable estado físico de Independiente, fueron vitales para el inesperado vuelco que experimentó el encuentro.

A los 39’, Morán se perdió el 2-0 y a partir de ese instante la tarde se volvió noche para un Roca que había hecho todo bien.

Independiente siguió soñando y corriendo sin parar. A los 40’ Alan Sack habilitó a Hernández, este bajó el balón, se acomodó y empató el encuentro.

Y a los 48’, Lalo Porra ejecutó una tiro libre que encontró la cabeza de Pablo Costi y sirvió para desatar la locura de un equipo que esta vez no lució, pero corrió y no se entregó hasta encontrar el premio en la última bola.


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