El dilema de Obama: ¿qué ofrecer?

Esta semana es la nominación de los demócratas.

Redacción

Por Redacción

WASHINGTON.- Para los votantes del presidente estadounidense, Barack Obama, la semana que termina fue casi un martirio: durante días, su opositor político Mitt Romney ocupó los titulares de los medios nacionales e internacionales, al ser confirmado en la convención de su partido republicano en Tampa como candidato a la presidencia estadounidense. Sus seguidores lo celebraron como futuro presidente, atacando sin posibilidad de defensa al actual mandatario. Pero ahora es el turno de los demócratas para la revancha: su convención, que arranca mañana y se prolonga hasta el jueves en Charlotte (Carolina del Norte), olvidará rápidamente las celebraciones, promesas y el avance en las encuestas de la oposición y cementará la aspiración de Obama a la reelección el próximo 6 de noviembre. Aunque ello podría ser más difícil de lo que les gustaría. No es precisamente el espectáculo de campaña electoral lo que les provoca dolor de cabeza. Problemático podría ser sin embargo para los demócratas presentar a Obama como un candidato sensacional y convencer de su política a los electores indecisos. Y es que los estadounidenses ya conocen muy bien al líder de la Casa Blanca. Y la cuestión es: ¿qué se les puede contar de nuevo a los electorales? Obama ya no es el joven, fresco y fantástico candidato de hace cuatro años. Y muchas de las promesas que hizo el ahora premio Nobel de la Paz no son una realidad política o han sido bloqueadas por la oposición casi hasta anularlas. Su contrincante Romney lo sabe bien y de eso hizo precisamente el leit motiv de su gran discurso en la convención del partido el jueves. “Sus promesas dejan paso a la decepción”, dijo. De la esperanza y el cambio, como versaba el entonces lema electoral de Obama, ya no queda nada y el entusiasmo se ha perdido. Y no sólo lo piensa su contrincante: “Desgastado por las dificultades del cargo, el gran reformista se ha convertido en un hombre precavido”, lo secunda la revista “The Economist” en su última edición. Obama tendrá que utilizar su discurso el jueves para encontrar una buena respuesta a la cuestión de por qué se merece otros cuatro años en el poder. Hasta ahora el 44 presidente de Estados Unidos se ha limitado en su campaña electoral a presentar a Romney como un malvado tiburón financiero que quiere hacer regalos fiscales a los millonarios a costa de los más débiles. “Un hombre que hace cuatro años representaba la esperanza va a Charlotte con una campaña que hasta ahora sólo apela el miedo”, criticó la revista. (DPA)


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