“El dinero público y el Estado: el gran negocio”

Redacción

Por Redacción

Cuando este diario hizo pública la denuncia del Tribunal de Cuentas respecto del desfasaje de dinero público que se asignaba a los presidentes de bloque en la Legislatura rionegrina –el cual no se rinde ni debe ser justificado por los legisladores en acuerdo con el presidente del cuerpo–, no hizo más que poner luz sobre un gran negocio que involucra a los principales actores políticos de la escena provincial. Tanto del oficialismo como de la oposición, el escándalo de los famosos gastos reservados salpicó a todos, legisladores, exlegisladores, funcionarios, etc. Son los “gastos de la vergüenza”, publicó el “Río Negro” y así es, debido a que es dinero que surge de la recaudación que integra las arcas del Estado y que se negocia en la Legislatura, por lo cual cada presidente de bloque y su secretario pueden disponer de ese dinero sin rendirlo y utilizándolo discrecionalmente, vaya uno a saber con qué fin. Lo curioso de esto es que muchos exlegisladores señalados en esa denuncia no salieron a dar explicaciones, esquivaron el asunto y se refugiaron de las preguntas molestas de los periodistas, mientras otros decidieron no contestar los teléfonos. He allí la razón por la cual muchos legisladores que se decían ser opositores, muchas veces inclinaban su voto o directamente facilitaban el quórum o evitaban obstruir la aprobación de muchas de las leyes que impulsaba el oficialismo, y de esta forma no quedaban expuestos. Una gran contradicción para aquellos que se jactan de las actitudes clientelares y opuestas a la transparencia y la ética pública del oficialismo, pero que, como opositores, han convalidado en la práctica con su propio accionar. Es un controvertido asunto que molesta, pero que no está terminado y por el cual muchos políticos deberán rendir explicaciones. Por otro lado, casi al finalizar su mandato como diputado nacional durante el período 2009-2011, trascendió que el Dr. Oscar Albrieu del Frente para la Victoria percibía, además de la jubilación de privilegio que le otorga su condición de exjuez, la dieta como legislador a la que no renunció, lo cual constituye una clara incompatibilidad en el ejercicio de la función pública. Lejos de ser repudiado, Albrieu sólo perdió la posibilidad de ser reelecto como diputado (por el alto costo político que generó en la opinión pública para el FpV), sin embargo fue premiado por el gobernador Weretilneck como funcionario provincial en el Ministerio de Seguridad, cargo que el funcionario aseguró que ejercía ad honórem, tras la posterior denuncia por doble percepción de los legisladores de la oposición ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Recordemos también que ante este organismo de control fue denunciado el legislador roquense del FpV Luis Mario Bartorelli por doble percepción salarial como legislador y médico, por ser prestador en forma directa del Ipross y a través de convenios firmados con la Federación Médica de Río Negro. Son sólo algunos hechos que han trascendido en los últimos meses, por lo cual es evidente que la clase política –independientemente de su origen partidario– se ve tentada a beneficiarse económicamente del dinero público y a hacer del Estado un negocio. Más allá del avance de las investigaciones por parte de la Justicia y los organismos de control, es imprescindible que la ciudadanía repudie estas actitudes y exija a los funcionarios públicos transparencia en el manejo de los fondos que son de todos y que se adecuen a las normas del decoro y la ética pública. Pienso que la política es pedagogía y ejemplaridad, debe ser entendida como una vocación al servicio de los ciudadanos y no una oportunidad de posicionarse social y económicamente de la mano de la función pública. Es un derecho de la ciudadanía y un deber de los dirigentes y funcionarios que administran la cosa pública. Dianco Martín Chiacchiarini DNI 33.566.869 Secretario general Coalición Cívica-ARI Roca

Dianco Martín Chiacchiarini DNI 33.566.869 Secretario general Coalición Cívica-ARI Roca


Cuando este diario hizo pública la denuncia del Tribunal de Cuentas respecto del desfasaje de dinero público que se asignaba a los presidentes de bloque en la Legislatura rionegrina –el cual no se rinde ni debe ser justificado por los legisladores en acuerdo con el presidente del cuerpo–, no hizo más que poner luz sobre un gran negocio que involucra a los principales actores políticos de la escena provincial. Tanto del oficialismo como de la oposición, el escándalo de los famosos gastos reservados salpicó a todos, legisladores, exlegisladores, funcionarios, etc. Son los “gastos de la vergüenza”, publicó el “Río Negro” y así es, debido a que es dinero que surge de la recaudación que integra las arcas del Estado y que se negocia en la Legislatura, por lo cual cada presidente de bloque y su secretario pueden disponer de ese dinero sin rendirlo y utilizándolo discrecionalmente, vaya uno a saber con qué fin. Lo curioso de esto es que muchos exlegisladores señalados en esa denuncia no salieron a dar explicaciones, esquivaron el asunto y se refugiaron de las preguntas molestas de los periodistas, mientras otros decidieron no contestar los teléfonos. He allí la razón por la cual muchos legisladores que se decían ser opositores, muchas veces inclinaban su voto o directamente facilitaban el quórum o evitaban obstruir la aprobación de muchas de las leyes que impulsaba el oficialismo, y de esta forma no quedaban expuestos. Una gran contradicción para aquellos que se jactan de las actitudes clientelares y opuestas a la transparencia y la ética pública del oficialismo, pero que, como opositores, han convalidado en la práctica con su propio accionar. Es un controvertido asunto que molesta, pero que no está terminado y por el cual muchos políticos deberán rendir explicaciones. Por otro lado, casi al finalizar su mandato como diputado nacional durante el período 2009-2011, trascendió que el Dr. Oscar Albrieu del Frente para la Victoria percibía, además de la jubilación de privilegio que le otorga su condición de exjuez, la dieta como legislador a la que no renunció, lo cual constituye una clara incompatibilidad en el ejercicio de la función pública. Lejos de ser repudiado, Albrieu sólo perdió la posibilidad de ser reelecto como diputado (por el alto costo político que generó en la opinión pública para el FpV), sin embargo fue premiado por el gobernador Weretilneck como funcionario provincial en el Ministerio de Seguridad, cargo que el funcionario aseguró que ejercía ad honórem, tras la posterior denuncia por doble percepción de los legisladores de la oposición ante la Fiscalía de Investigaciones Administrativas. Recordemos también que ante este organismo de control fue denunciado el legislador roquense del FpV Luis Mario Bartorelli por doble percepción salarial como legislador y médico, por ser prestador en forma directa del Ipross y a través de convenios firmados con la Federación Médica de Río Negro. Son sólo algunos hechos que han trascendido en los últimos meses, por lo cual es evidente que la clase política –independientemente de su origen partidario– se ve tentada a beneficiarse económicamente del dinero público y a hacer del Estado un negocio. Más allá del avance de las investigaciones por parte de la Justicia y los organismos de control, es imprescindible que la ciudadanía repudie estas actitudes y exija a los funcionarios públicos transparencia en el manejo de los fondos que son de todos y que se adecuen a las normas del decoro y la ética pública. Pienso que la política es pedagogía y ejemplaridad, debe ser entendida como una vocación al servicio de los ciudadanos y no una oportunidad de posicionarse social y económicamente de la mano de la función pública. Es un derecho de la ciudadanía y un deber de los dirigentes y funcionarios que administran la cosa pública. Dianco Martín Chiacchiarini DNI 33.566.869 Secretario general Coalición Cívica-ARI Roca

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