El fenómeno de las pruebas atléticas de calle

Por Redacción

Marcelo Antonio Angriman (*)

En Estados Unidos, sólo en el 2011, concretaron un maratón más de medio millón de personas (30% más que en la última década) y casi un millón y medio el medio maratón. Del maratón neoyorquino participaron unas 40.000 personas. Dicha prueba, que se celebra anualmente desde 1970, es integrante de los World Marathon Majors, una competición que agrupa a las cinco pruebas más importantes del mundo (junto a Londres, Chicago, Boston y Berlín). Para acoger al creciente número de participantes, en 1976 Fred Lebow, cofundador de la carrera, decidió rediseñar el trazado para atravesar los cinco boroughs que componen la ciudad de los rascacielos. Todos los años aproximadamente dos millones de espectadores alientan a los corredores en vivo a lo largo del trazado neoyorquino. El o la maratón (se trata de un sustantivo de género ambiguo) se transmite en directo por la cadena NBC y ha contado con aproximadamente 315 millones de telespectadores. El huracán “Sandy” provocó la suspensión de la edición 2012. El maratón de Boston, en cambio, exige a los hombres de entre 18 y 34 años un tiempo demostrable de tres horas diez minutos para los 42.195 metros y un costo de 150 dólares para los locales y de 200 dólares para los extranjeros. Las mujeres aumentaron notoriamente su participación pasando del 10 al 41% desde 1980 a la edición del 2010. Buenos Aires, la capital latinoamericana Buenos Aires es la ciudad, en la actualidad, con mayor número de pruebas atléticas de calle en Latinoamérica. En el 2011 participaron más de 150.000 corredores dentro de un programa aproximado de 126 pruebas, entre carreras y maratones. En el “mundo running”, las competencias asumen el nombre de carreras cuando el recorrido contempla distancias de entre 5 y 10 kilómetros y el de medio maratón o maratón cuando las distancias van de 21 a 42 kilómetros o más. A su vez cada prueba esta divididas por edades, niveles, géneros o personas con discapacidad. Hay incluso carreras exclusivas para mujeres, las destinadas a equipos y hasta las nocturnas La performance urbana de los diez kilómetros es la más repetida y rentable. Sólo en la CABA se hacen alrededor de 60 competencias de este tipo por año. Se estima que alrededor de diez marcas, como mínimo, colaboran con la puesta en marcha de una competencia. Buenos Aires, al estar situada al nivel del mar, se transforma en una de las ciudades preferidas para los corredores que escapan a los efectos de la altura. “La participación local está creciendo a un ritmo de entre 8 y 12% por año”, afirmó Sebastián Tagle, fundador del Club de Corredores, firma que organiza alrededor de 70 carreras por año Cada vez son más organizaciones, instituciones, empresas y marcas las que convocan a pruebas atléticas para difundir sus proyectos, realizar acciones solidarias y promover una mejor calidad de vida. Así son famosas las pruebas organizadas por empresas líderes como Adidas o Nike. Adidas se focaliza en carreras de larga distancia. En su primer maratón, en 1984, hubo 18 inscriptos; en 1985, 149 corredores; en el 2011 participaron más de 7.200 personas. En el 2009 realizaron tres carreras de mediana y larga distancia: el medio maratón de Rosario que tuvo más de 4.000 participantes y, en la CABA, el medio maratón (21 kilómetros) junto al maratón (42 kilómetros) convocaron un récord de 12.000 participantes. Por su parte los diez kilómetros de Nike se realizan el mismo día en más de 30 ciudades del mundo. El vertiginoso crecimiento de los inscriptos llevó a que se acepte un cupo máximo de 15.000 vacantes que se agotan en menos de dos semanas. Antes de esta disposición, la cantidad de inscriptos había llegado a 25.000, pero se decidió reducirla por cuestiones de organización. El crecimiento del running es acompañado por la multiplicación de productos y servicios especializados para corredores, tales como calzado, indumentaria, accesorios tecnológicos –cardiotacómetros o relojes–, servicios de personal trainer, análisis plantares y hasta fotógrafos especializados. También es un fenómeno creciente del de los running teams –los que en muchas ciudades no cuentan todavía con una adecuada fiscalización municipal y/o provincial–. En la región también El running de aventura es una actividad ya establecida en la región con gran cantidad de cultores en las ciudades cordilleranas y en las zonas de bardas aledañas a las ciudades del Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Ya son tradicionales el K15 y el K42 de Villa La Angostura y la empresa que los organiza otorga franquicias de su carrera K42 Adventure Marathon en nueve países, entre ellos España, Francia, Portugal y Brasil. Son también reconocidas las pruebas atléticas de calle o combinadas (asfalto y barda) que se desarrollan en ciudades como Neuquén, General Roca, Cervantes, Villa Regina, Viedma y la tradicional Corrida de Cipolletti. Esta última ciudad merece destacarse por su continuidad en el tiempo –con casi treinta ediciones en su haber– y la masiva participación de su gente. Hoy con el formato de cuatro kilómetros de prueba familiar y diez kilómetros de corrida internacional nocturna, sumado a los congresos de actividad física y deporte, ha logrado que a fines del 2012 por ley nacional 26775 se reconozca a la misma como “Fiesta Nacional de la Actividad Física”, la que tendrá su bautismo como tal el primer fin de semana de marzo del 2013. En buena hora que todas estas pruebas sirvan como provocación para que cada día más personas se vuelquen responsablemente a la actividad física, porque como bien señala Marie Ilion, cardióloga del Hospital Broussais de París: “La actividad física ayuda a corregir varios factores de riesgo: el sobrepeso, la hipertensión arterial, el perfil de lípidos con la reducción del nivel de colesterol malo y aumento de la fracción buena, mejora el ciclo vigilia-sueño, la imagen de sí y disminuye los síntomas de ansiedad y depresión”. (*) Abogado. Profesor nacional de Educación Física. E-mail: marceloangriman@ciudad.com.ar