El gobierno no acepta la disculpa de Rico y presiona por su salida
Ni siquiera un llamado de Ruckauf pudo aplacar al presidente De la Rúa, enojado por los exabruptos del ex carapintada. En el propio PJ creen que su imagen "sufrió un golpe definitivo".
BUENOS AIRES (DyN) – Aldo Rico tambalea cada vez más en su cargo. Su tibia disculpa por escrito a raíz de su «blooper» de acusaciones no conformó al presidente De la Rúa. Y en el propio gobierno bonaerense ya hay importantes sectores que evalúan como una carga demasiado pesada la presencia del ex jefe carapintada.
El gobierno, a través del ministro del Interior, Federico Storani, rechazó ayer las «disculpas» presentadas por el ministro de Seguridad bonaerense mientras que legisladores de la Alianza reclamaron la renuncia del funcionario al considerar que «no es confiable» para seguir ocupando «un cargo tan importante».
Storani consideró que «es mucho más que un error lo que ha cometido Rico, porque una vez que se dio toda la información precisa, nosotros mismos desde el Ministerio del Interior la dimos se la hicimos conocer al gobierno de la provincia de Buenos Aires y el insistió en su versión disparatada». Consultado sobre si las disculpas que presentó ayer por escrito Rico al presidente De la Rúa alcanzan, Storani dijo: «no me parece que sea que ante cada hecho de este tipo, tener que estar disculpándose».
Por su parte, el senador y titular de la UCR bonaerense, Leopoldo Moreau, volvió a exigir ayer la renuncia del ex militar carapintada y le recordó al gobernador Carlos Ruckauf que meses atrás, ante otra polémica desatada por ese funcionario, «dijo que era la última vez que le toleraba una actitud de esa naturaleza».
Storani manifestó estar «indignado» con Rico por la «insistencia» del funcionario bonaerense «a pesar de la evidencia» dada a conocer por el Gobierno en la que se demostró que no era Castillo sino un oficial de la Policía Federal el que estaba en la fotografía junto a De la Rúa, que mostró Rico en una conferencia de prensa esta semana.
Aunque aclaró que Rico es «una persona que no genera confianza en un cargo tan importante», sentenció Storani.
Rico había intentado vincular a De la Rúa con Carlos «el Indio» Castillo, hombre con pasado «carapintada», al difundir una fotografía donde se los vería juntos. Pero más tarde se comprobó que el hombre era el policía Carlos Beraldi, que al momento de ser fotografiado formaba parte de la custodia del presidente. El viernes pidió disculpas por el error en una carta.
Ayer, el propio presidente Fernando De la Rúa reveló que anoche recibió un llamado del gobernador bonaerense Carlos Ruckauf, con relación al incidente que mantuvo con Rico, y afirmó que con esa comunicación «es suficiente» para dar por cerrado el entredicho.
No obstante, el primer mandatario se abstuvo de definir si «disculpó» a Rico y se manifestó molesto «por el afán de atacar a la investidura presidencial».
Consultado acerca de si Rico debía renunciar a su cargo, De la Rúa evitó involucrarse y señaló que «ese es un tema que deberá definir el gobernador Ruckauf», al tiempo que reclamó «más respeto a la figura presidencial».
Aunque el jefe de Estado evaluó la controversia como «menor», reafirmó que «la lección que queda es ese afán por ofender la autoridad» y consideró que la situación se convierte en «grave» cuando emana de un funcionario. «Lo grave es la intención», enfatizó el presidente, tras comentar que «una fotografía puede ser absolutamente ocasional».
En alusión a otros incidentes, el primer mandatario insistió con que «se está faltando el respeto a la autoridad presidencial» y enfatizó que «Así como yo respeto a todos, voy a hacer respetar la investidura que ejerzo». A continuación, calificó la intención de Rico como un «absurdo» y dijo desconocer «cuál pudo haber sido el origen del ataque».
El «vice» de Ruckauf le pegó duro
El vicegobernador bonaerense Felipe Solá consideró ayer que el ministro de Seguridad, Aldo Rico, «tiene incontinencia verbal y es imprudente», y señaló que si él hubiera estado en el lugar de Carlos Ruckauf «no hubiese nombrado» al ex carapintada como funcionario.
Solá también advirtió que Rico «no ayuda al gobierno bonaerense» con sus críticas, le achacó «no saber comunicar» sus tareas y aseguró que personalmente no le interesa si ahora el ex carapintada se arrepintió o no de sus actitudes.
En tanto, el vicegobernador no descartó que Ruckauf esté «caliente» por el incidente protagonizado por Rico, aunque reconoció que no lo notó en ese estado cuando dialogaron telefónicamente.
«Yo no puedo decir que, si fuera gobernador, si lo hubiera echado porque no lo hubiese nombrado. En el campo se dice que cada uno tiene sus caballos y sabe cuáles andan bien y cuáles andan mal. Para otros es al revés. El que le anda bien a uno tal vez no le ande al otro. Esto sin querer decir que los ministros sean caballos», graficó Solá.
En declaraciones a radio Mitre, el vicegobernador no tuvo reparos a la hora de demostrar su estado de ánimo ante el último incidente público protagonizado por Rico.
foto:La figura de Rico irrita cada vez más al gobierno nacional y socava las excelentes relaciones entre Ruckauf y De la Rúa. ¿Será «sacrificado»?
BUENOS AIRES (DyN) - Aldo Rico tambalea cada vez más en su cargo. Su tibia disculpa por escrito a raíz de su "blooper" de acusaciones no conformó al presidente De la Rúa. Y en el propio gobierno bonaerense ya hay importantes sectores que evalúan como una carga demasiado pesada la presencia del ex jefe carapintada.
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