El gobierno no tiene salidas a corto plazo
Machinea dijo que "no es factible en el corto plazo una rebaja en el impuesto a las naftas". Las estaciones le reclaman que limiten contratos a petroleras. Quieren incentivar desregulación.
Buenos Aires.- El gobierno reconoció ayer que es incapaz de lograr que el precio de los combustibles baje en el corto plazo y negó la posibilidad de rebajar el Impuesto a la Transferencia de Combustibles (ITC) para beneficiar al sector transportista y agropecuario.
Sin embargo, anunció que en marzo próximo enviará al Congreso un proyecto para una nueva ley de hidrocarburos que regule el sector, mientras investiga «de oficio» las «dificultades estructurales» que tiene el mercado petrolero argentino.
Los propietarios de estaciones de servicio rechazaron los anuncios del gobierno y dijeron que las medidas son «muy tenues».
El ministro de Economía, José Luis Machinea, aseguró que «no es factible en el corto plazo y tengo dudas en el mediano plazo» una posible rebaja del ITC de 12 centavos por litro de gas oil, impuesto que representa para el Estado un ingreso anual de 1.300 millones de pesos.
Por su parte, el secretario de Defensa de la Competencia, Carlos Winograd, admitió que la apertura del mercado para aumentar la importación de combustibles y mejorar la competitividad del sector no impactará en la economía real inmediatamente.
Estas dos eran las medidas que se barajaban como factibles para lograr prontas bajas en los precios de combustibles, que registraron un aumento del 30% en los últimos seis meses.
Los incrementos se produjeron a pesar de las gestiones del gobierno, el que se topó con la firmeza de las petroleras, que no admitieron bajar los precios a no ser que desciendan los costos internacionales.
Machinea dijo que el gobierno investigará de oficio si no existen conductas cartelizadas en el mercado de las naftas y adelantó que en marzo enviarán al Congreso una nueva ley de hidrocarburos que regule el sector.
Ante un mercado desregulado y en el que el gobierno no puede intervenir en la fijación de precios, la Jefatura de Gabinete anunció el martes una serie de medidas para incentivar la desregulación del mercado, favorecer el ingreso de nuevos actores al negocio e incentivar la importación de combustible.
Sin embargo, Winograd reconoció que «lo que no se hizo en todo el siglo es difícil hacerlo en 48 horas» y rescató que se empiece a discutir medidas aunque no impacten en el corto plazo.
En este sentido, Montamat estimó que si hubiera una fuerte competencia en el negocio por la importación de combustible podría haber rebajas de entre 7 y 10 centavos en el litro de nafta y entre 5 y 6 en el de gasoil.
La principal medida que tomará Economía para aumentar la importación de combustible será autorizar a las empresas que importen el fluido a que paguen el ITC correspondiente a la operación de compra a medida que vayan vendiendo el producto, como hacen las refinerías que operan en el país, y no desembolsando todo el dinero de una vez.
«Un importador que ingresa 30 mil metros cúbicos tiene que pagar por ITC 15 millones de pesos», lo que condiciona el número de operadores que pueden ingresar al negocio, explicó Montamat, y añadió que «se dará al importador la posibilidad de que pague a medida que se vende el combustible».
El resto de las medidas se refirieron a la eliminación de requisitos exigidos a los importadores. En tal sentido se piensa ofrecer a compañías que no operan en el país la concesión de las estaciones de servicio cuyos contratos con las petroleras venzan próximamente. (Infosic y DyN)
Estaciones para «otro jugador»
En virtud de las iniciativas del gobierno para intentar bajar los precios de los combustibles, el ministro de Economía, José Luis Machinea también señaló que es intención del gobierno adjudicar «a otro jugador» las 800 estaciones de servicio de las que deberá desprenderse Repsol y que pertenecían a Eg3.
«Tenemos claramente, algunos indicadores que, por un lado muestran una gran concentración en el mercado y, por el otro, que existirían esta prácticas» no competitivas, expresó el funcionario, al explicar las medidas. Para el jefe de la cartera económica, «una prueba de ello es la divergencia que encontramos entre los precios de importación de petróleo y combustibles y los de salida de las refinería. Hay una diferencia injustificable».
Piden que limiten contratos a petroleras
Los propietarios de estaciones de servicio expresaron ayer su rechazo a las medidas propuestas por el gobierno para aumentar la competencia en el mercado de los combustibles y reclamaron regulación para impedir que los contratos entre petroleras y expendedoras no superen los dos años.
Las medidas anunciadas por el gobierno son «muy tenues y no van al fondo del problema», sostuvo el presidente de la Federación de Empresarios de Combustible (Fecra), Carlos Calabró.
«En el Senado y en Diputados hay un claro criterio de que acá los contratos entre estaciones de servicios y compañías petroleras no tienen que durar más de dos años y las empresas no pueden tener estaciones de servicios manejadas por ellas mismas», afirmó el empresario responsabilizando de la concentración al Ejecutivo.
En el mismo sentido, el titular de la Federación de Expendedores de Combustible (FEC), Raúl Castellanos, consideró que «el marco legal es realmente insuficiente y todavía no ha habido decisión política por parte del Gobierno o por parte de los legisladores». Para Castellanos, el Congreso debería sancionar una ley de hidrocarburos que establezca «pautas muy claras de los contratos para evitar esta situación realmente oligopólica que existe».
En cuanto a la importación de naftas, ambos estacioneros dudaron de la efectividad de la medida tanto como de la posibilidad de que los hipermercados comiencen a comercializar nafta. (Infosic)