El Hogar de Tránsito de Viedma cumplió 25 años
VIEDMA (AV) – El Hogar de Tránsito de Mujeres cumplió ayer sus Bodas de Plata y, como en sus 25 años de existencia, lo hizo manteniendo los lazos con las más necesitadas. El obispo Esteban Laxague presidió los actos celebratorios con una misa sobre la calle Urquiza al 900. La iniciativa se remonta a 1979 cuando la comunidad católica de Viedma advirtió de la necesidad de ofrecer alojamiento ocasional a personas de condición humilde que debían viajar a esta capital por razones de salud, trámites en la justicia o administrativos. El Hogar tuvo 10.050 ingresos registrados en estos 25 años y una ocupación promedio de casi 10 personas diarias. En 1981, con subsidios otorgados por el Ministerio de Salud y Acción Social de la Nación, aportes de Caritas, y de la Provincia de Río Negro se inició la construcción de una vivienda. El Obispado contribuyó con un terreno en el barrio Fátima. Para 1984 se logró completar una primera etapa y se formó una comisión provisoria impulsando el voluntariado entre gente de tres parroquias para organizar el funcionamiento. Estos socios fundadores hicieron una convocatoria abierta a los vecinos a fin de sumar colaboradores mensuales. En marzo de 1986, la entidad pudo abrir sus puertas con la conducción de Mirella Pailemilla y su hermana Estela Maris. Compartieron sus vidas con cada una de las albergadas hasta febrero del ‘89 en que Amalia Silva brindó la colaboración como coordinadora. El uno de marzo se hizo cargo Marta Alan respaldada por su esposo Guillermo Prost. A partir de diciembre del ‘92 y hasta el presente se hace cargo Carmen Sereno y su familia. A lo largo de estos años fueron muchos los trabajos de mantenimiento y mejoras que se han realizado con el apoyo de toda la comunidad. El Hogar nació con una disponibilidad de seis plazas de alojamiento, estar y baño para la encargada. Luego se incorporaron un área de administración, tres nuevas salas de descanso, remodelación de sanitarios, vivienda independiente, y un salón de uso compartido con el Centro de Atención a la Adolescente Embarazada (Cadem). Reciben a mujeres sin recursos que están de paso por la ciudad por razones de salud, acompañando a enfermos del hospital, visitando familiares privados de la libertad, o por gestiones o trámites. También hay espacio para mujeres víctimas de violencia, embarazas desprotegidas y otras que se encuentren en situación de riesgo. Se les ofrece alojamiento por unos días, comida y apoyo.
Marcelo Ochoa
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