El hospital quiere recuperar las horas perdidas
El decreto del gobernador Alberto Weretilneck que recortó las horas extras generó la reacción de los trabajadores. Dicen que, además de resentir la atención, disminuye los salarios.
La reducción de las horas extras y las guardias en los hospitales de Río Negro responde a una paradoja que describe el estado actual de la salud pública. Que los hospitales están en crisis por la falta de profesionales, la alta demanda y los bajos salarios en relación al ámbito privado no es novedad. Sin embargo, los trabajadores aseguran que el “golpe de gracia” lo propinó el gobernador Alberto Weretilneck con un decreto que se publicó en Boletín Oficial el 2 de febrero pasado y que establece “un importante ajuste” en el sector público.
La paradoja radica en que las horas extras y guardias han sido históricamente un parche para atenuar la falta de personal que hay en todos los hospitales. Este parche tenía dos funciones: además de brindar más atención a la demanda hospitalaria servía de colchón para amortiguar los bajos salarios que se perciben en salud pública en comparación con el sector privado.
“Nos sacan las horas extras que ellos mismos pusieron por la falta de personal que hay en los hospitales y que se debe a los bajos salarios. Es decir que nos recortan el suelo que ya es bajo”, explicó una pediatra, una de las áreas en las que más afectó la medida, según los trabajadores.
En su ítem número siete del decreto 58/17, que ajusta de forma intensa el gasto público, suspende a partir del 1 de marzo todas las horas extras salvo en Salud que establece “una reducción del 25% de las guardias médicas y las horas extras”.
En el hospital cipoleño, el área de pediatría y la tarea de los agentes sanitarios son las que más sufrieron con la nueva disposición del gobierno. Desde que se hizo público el decreto, los trabajadores de los hospitales de cabecera, que son sobre los que más impacta la resolución, comenzaron con medidas de fuerza.
Como toda regla, hay una excepción: “En otros casos, siempre y cuando sea justificado, el Poder Ejecutivo podrá utilizarlas de manera excepcional (las horas extras)”, dice el decreto que fue firmado el 26 de enero pasado y publicado una semana después en el Boletín Oficial.
“No vamos a parar hasta que deroguen el decreto”, sentenció Jorge Núñez, enfermero del hospital y delegado de ATE en el centro de salud.
Asamblea permanente y movilización son las modalidades que optaron para rechazar a la medida. “No podemos hacer paro porque los descuentos son terribles”, agregó Núñez.
Los sectores más afectados
Desde el área de pediatría aseguraron que se suspendió el consultorio de demanda que atendía 60 niños por día en horario de guardia. También se redujo una guardia por fin de semana.
El sector tenía media guardia el sábado y otra media el domingo que era un “plus” para atender la intensa demanda, podía hacerla algún interno o algún profesional externo.
La jefa del área, Nelly Rodríguez, aseguró que están en peligro otros programas que trabajaban con turno como obesidad y maltrato infantil a los que se les destinaban dos días de atención. Desde la semana pasada el equipo de gestión del hospital está trabajando junto al sector de pediatría para que no se resienta la funcionalidad del sector.
Actualmente Miguel Colón está al frente de la dirección por la licencia de Carlos Lasry. “DeCipolletti” lo consultó pero el profesional se excusó de opinar. Sólo informó que se está trabajando para reorganizar todas las áreas.
El sector de Pediatría atiende alrededor de 250 pacientes diarios y tiene un equipo de siete profesionales. Durante la mañana hay cuatro médicos, pero a veces son menos. Sólo cuatro son full time.
Las pediatras también le reclaman al gobierno atención oncológica pediátrica. “Presentamos el proyecto dos veces, pero en diciembre del año pasado volvieron a decirnos que no”, expresó Andrea Vélez, miembro del equipo que atiende a los niños. Según los profesionales saldría “mucho más barato” para el Estado brindar ese servicio en el hospital ya que gastan “fortunas” para derivarlos al privado.
Núñez reconoció que “hay buena intención” de los directivos del hospital pero que “se necesita una voluntad política para resolver la situación”. Algunas áreas como traumatología, paliativos y cocina han resuelto el conflicto.
Según Núñez, los agentes sanitarios sufrieron un recorte del 75% de las horas extras que hacían. “De las 80 horas que tenían, sólo les quedaron 20. Es un recorte muy fuerte y que tiene un impacto muy grave en el sueldo”. Según los trabajadores que hacen primeros auxilios en salas periféricas el recorte en el sueldo es del 50%.
Otras de las exigencias que plantean desde el gremio es la falta de una infectóloga en el hospital. Había una profesional pero renunció semanas atrás. “Se comprometieron a contratar a un profesional, porque el hospital está sin infectólogo, pero no ha salido ningún concurso”, indicó Núñez.
El hospital cuenta con 650 trabajadores y según Núñez se necesitan al menos 50 enfermeros más “para poder cubrir la demanda. La falta de profesionales es histórica y en todos los centros de salud. Por eso vamos a seguir luchando para derogar este decreto”, sostuvo.
Tras la última asamblea, se catalogó de “insuficiente ”la recomposición salarial que recibieron hasta el momento y reclaman un aumento del 40%.
La inflación deterioró los ya bajos sueldos de la salud pública al punto de no alcanzar (para la mayoría de los trabajadores), ni la canasta básica de 14.000 pesos , aseguraron los trabajadores en un comunicado de prensa. Además “solicitaron” la anulación del decreto que recorta las horas y guardias, “dejando a los trabajadores sin gran parte de su salario y al hospital sin personal que cubra varios puestos”.
La Provincia aseguró que los servicios esenciales funcionan con normalidad y que todos los cambios fueron resultado de una auditoría consensuada.
“Tendríamos que discutir por un salario digno y estamos recuperando horas perdidas. Vamos a seguir luchando”.
Jorge Núñez, enfermero y delegado de ATE en el hospital.
Las cifras del reclamo
Datos
- La Provincia aseguró que los servicios esenciales funcionan con normalidad y que todos los cambios fueron resultado de una auditoría consensuada.
- “Tendríamos que discutir por un salario digno y estamos recuperando horas perdidas. Vamos a seguir luchando”.
- 50
- enfermeros más son los que se necesitarían para atender la demanda actual, según el delegado de ATE Jorge Núñez.
- 75%
- es el recorte de horas extras a los agentes sanitarios. De 80 horas pasaron a 20. Se les reduce el salario hasta el 50%.
La reducción de las horas extras y las guardias en los hospitales de Río Negro responde a una paradoja que describe el estado actual de la salud pública. Que los hospitales están en crisis por la falta de profesionales, la alta demanda y los bajos salarios en relación al ámbito privado no es novedad. Sin embargo, los trabajadores aseguran que el “golpe de gracia” lo propinó el gobernador Alberto Weretilneck con un decreto que se publicó en Boletín Oficial el 2 de febrero pasado y que establece “un importante ajuste” en el sector público.
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