El imputado confirmó que el móvil fue pasional

El juez Rubén Norry indagó ayer a César Offidani. Afirmó que su novia, de 14 años, le dijo que se volvía con su ex pareja. No hizo mención a las frases escritas en el cuerpo de la víctima.

Por Redacción

ROCA (AR).- «Cuando vuelvas a las 10 no voy a estar acá, porque me voy a vivir con Juan». Esta frase la habría pronunciado Daiana García, la chica de 14 años que estaba embarazada y habría sido el desencadenante para que su novio César Offidani la asfixiara provocándole la muerte.

Según se supo, ésta fue una de las frases que formaron parte de la declaración indagatoria que el confeso homicida realizó ayer a la mañana ante el juez Rubén Norry.

«No declaró extensamente, porque sólo se acuerda de algunas cosas», dijo ayer el abogado Eves Tejeda.

Es que el cuerpo de la jovencita apareció con dos inscripciones realizadas con birome. Una de ellas decía: «Te la gané Juan, me la llevo conmigo», y la otra «César y Daiana se aman x siempre».

«De eso no se acuerda nada» dijo el defensor, y es una de los agravantes que complicarían aún más la situación del joven de 25 años detenido.

Tanto en un tramo de la declaración como en una de las escrituras, aparece mencionado un tal Juan. Los investigadores confirmaron que se trata de Juan Retamal, quien es el padre del bebé que esperaba Daiana.

Offidani sabía quién era el padre de la criatura, pero según declaró ayer se ofreció a hacerse cargo de él. La relación Con Daiana la había comenzado hace cinco meses -el embarazo había llegado al séptimo mes de gestación- y desde hacía tres estaban conviviendo en el departamento de la calle Piedrabuena al 1.500, escenario de la tragedia.

Trascendió que durante la declaración, Offidani dijo que «conoció a Daiana después de haberse separado de Juan Retamal, y que éste le había enviado familiares en varias oportunidades para amenazarlo y golpearlo. Refirió dos palizas recibidas, y una de ellas obligó a que lo atendieran en el hospital», dijo el defensor. «Los golpes y las amenazas eran para que deje de vivir con Daiana», amplió.

El día anterior al hecho, la jovencita fue a visitar a su madre y Offidani no la acompañó, lo que habría generado malestar en ella. «Esto provocó una discusión y ella le advirtió que cuando regresara ya no estaría. Él le dijo que si se iba se mataría, y ahí pasó lo que pasó», señaló el defensor.

Siempre según Tejeda, a partir de ese momento, su cliente no se acuerda más nada de lo sucedido. «Lo único que dijo es que le tapó la boca», agregó. «Sus recuerdos recién regresan cuando se estaba ahogando en el canal grande y por instinto salió. Pero vio venir a dos policías y se volvió a tirar, hasta que lo convencieron y lo sacaron con la ayuda de una soga».

La causa está caratulada como doble homicidio, con pena de prisión perpetua. «Pero hay que ver si no cambia la carátula porque en la autopsia no hay signos de estrangulamiento y da como causal de fallecimiento un paro cardiorrespiratorio», dijo.

A juicio del defensor, se podría caratular la causa como homicidio preterintencional, es decir que el forcejeo le provoca el paro, además de la emoción violenta. Al menos esa figura legal es parte de la estrategia defensiva.

En caso de caratularse así, Offidani podría recuperar la libertad ya que según el inciso b del artículo 81, este delito tiene una pena de 3 a 6 años de reclusión o 1 a 3 de prisión, siendo en ambos casos excarcelable.

Para los próximos, Offidani podría ser sometido a un tratamiento psiquiátrico y se pondría un especialista de parte. Mientras, comenzó a correr el plazo de días hábiles para que el juez Rubén Norry defina la situación procesal del imputado.


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