El mundo en alerta por el impacto del coronavirus

La OMS declaró el alerta mundial por la enfermedad que se propaga desde China y ayer tuvo su día más letal. Crece la preocupación por el impacto económico del virus. Fronteras cerradas y vuelos cancelados golpean al gigante asiático.



El impacto del brote de coronavirus que se expande rápidamente desde China por ahora no tiene límites. A la cifra de muertos, que ayer creció hasta 170 personas, se le suma el golpe que significará para la economía mundial, ya que golpea de lleno al gigante asiático, productor y consumidor clave en el comercio internacional.


El coronavirus representa un nuevo desafío para la Organización Mundial de la Salud (OMS), que el miércoles llamó al “mundo entero a actuar” en la lucha contra el nuevo virus.

Ayer, luego de días de dudas, la OMS declaró la emergencia internacional ante el brote en China.

“Nuestra mayor preocupación es la posibilidad de que el virus se propague a países con sistemas de salud más frágiles (…) No significa desconfianza con China”, aseguró el jefe de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Incluso ya se informó que el brote es superior incluso a la propagación del SARS, en el periodo 2000-2003.

Esta semana se empezó a dimensionar el impacto del brote en el aspecto económico. El miércoles los precios agrícolas bajaronen Chicago cuyo mercado está inquieto.

Los militares chinos están siendo movilizados para controlar el bloqueo de las ciudades.


“Los economistas están evaluando el impacto del virus”, dijo Michaela White de la firma CHS Hedging al explicar la caída de los precios.

Por su parte, la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) mantuvo ayer sus tasas interés pero reiteró que vigila los “acontecimientos mundiales” para decidir futuros pasos.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, afirmó que aunque la economía parece haberse estabilizado, el mortal coronavirus que comenzó a propagarse desde China es un nuevo riesgo potencial.

El petróleo terminó ayer también con una fuerte baja, arrastrado por la propagación del coronavirus y sus consecuencias en la demanda de China, el primer importador mundial de hidrocarburos.

En Londres, el barril Brent del mar del Norte para entrega en marzo perdió 1,52 dólares, equivalentes a 2,5%, para cerrar en 58,29 dólares, el más bajo desde octubre.

En Nueva York, un barril de crudo WTI estadounidense para entrega en marzo bajó 1,19 dólares, o 2,2%, para terminar en 52,14 dólares, su nivel más bajo desde agosto.

“La grave caída de los precios [este jueves] refleja la idea de que la crisis del coronavirus parece destinada a durar más tiempo y a extenderse más ampliamente de lo que se había previsto hasta ahora”, dijo Matt Smith de ClipperData.

El balance de la epidemia de neumonía viral, que apareció en China a finales de 2019, ha dejado 170 muertos en China y el número de infectados se ha elevado a 7.700 casos, más que las 5.327 personas con síndrome respiratorio agudo severo (SRAS).

Esta advertencia se potenciaría con la noticia de que ayer se produjo el primer caso de transmisión local registrado en Estados Unidos, anunciaron las autoridades sanitarias.

“La segunda persona en Illinois que dio positivo para el nuevo coronavirus es un habitante de Chicago”, dijo Robert Redfield, director de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Su esposa sexagenaria había sido identificada como el primer caso confirmado del nuevo coronavirus en Illinois, tras viajar recientemente a Wuhan, la ciudad china de la que partió la epidemia, añadió Redfield.

Los muertos en china por la enfermedad ya suman al menos 170. Ayer la cifra creció drásticamente.


El paciente, que no viajó al país asiático, se encuentra en situación “estable” pero complicada por algunos problemas de salud previos, dijo por su lado Jennifer Layden, la directora médica estatal.

Las autoridades federales y estatales aseguraron que el patógeno no se está expandiendo mucho en el país y que el riesgo medio para los estadounidenses se mantiene bajo.

Este último caso lleva a seis el número de casos confirmados de coronavirus en Estados Unidos.

El propio director del Fondo Monetario Internacional (FMI) para el Hemisferio Occidental, Alejandro Werner, había afirmado que la expansión del nuevo coronavirus surgido en China es un riesgo a monitorizar.

“Hay efectos idiosincráticos pero es muy prematuro hacer una estimación del impacto hasta no tener mayor información sobre como está evolucionando esta situación”, dijo el funcionario en una rueda de prensa al ser preguntado sobre el efecto del virus detectado en diciembre en el centro de China.


Werner señaló que, al estudiar episodios similares en el pasado, se ve una “cierta afectación en dos trimestres después de que se materialice este evento y, luego, efectos anuales relativamente pequeños”.

Con respecto al impacto para industrias como los exportadores de materias primas perecederas hacia China –como es el caso del sector de los productos agrícolas de América Latina–, Werner dijo que hay “repercusiones” pero reiteró que es pronto para hacer proyecciones.

“Obviamente el sector de perecederos es un sector en que la recuperación de esta actividad es difícil porque hay que esperar todo un ciclo agrícola”, concluyó.

Las comunicaciones entre China y el resto del mundo se están restringiendo, ya que cada vez son menos los vuelos que entran y salen del país.

En este sentido el gobierno de Vladimir Putin tomó ayer una decisión drástica porque Rusia cerrará sus fronteras con China para tratar de evitar la propagación del virus en su territorio.

Rusia anunció que cerrará sus 4.250 km de frontera con China para luchar contra la propagación del nuevo coronavirus, que ha causado ya al menos 170 muertos.

“Una orden fue firmada hoy [por ayer] y entró en vigor. Informaremos hoy [por ayer] a todo el mundo de las medidas tomadas para cerrar la frontera en Extremo Oriente”, anunció el primer ministro Mijaíl Mishustin, citado por las agencias rusas.

Por el brote varias aerolíneas han cancelado vuelos a China, millones de personas fueron confinadas en su ciudades y numerosas compañías dejaron de funcionar.

Ese cuadro sanitario puede agravar las ya presentes dificultades de crecimiento que padece China y también puede afectar a otras economías si las cadenas de suministros que fluyen desde el país asiático son perturbadas.

“Notoriamente habrá implicaciones por lo menos a corto plazo para la producción de China y creo que también para sus vecinos”, dijo Powell en una conferencia de prensa posterior al cierre de la reunión de política monetaria de la Fed.

Sin embargo, añadió: “La situación realmente está en sus etapas iniciales y aún es incierto saber cuán lejos puede extenderse y qué efectos macroeconómicos tendrá”. “Estamos vigilando cuidadosamente la situación”, remarcó.

Entretanto, varios países comenzaron a evacuar a sus ciudadanos bloqueados -junto con 56 de millones de chinos- en la ciudad de Wuhan y la mayor parte de la provincia de Hubei, rodeada por un cordón sanitario desde el 23 de enero, en un intento de las autoridades de contener la epidemia.

Habida cuenta de la gravedad de la situación, varias compañías aéreas suspendieron sus vuelos hacia China continental como medida de precau Iberia, British Airways, Lufthansa o la indonesia Lion Air, entre varias, anunciaron que suspendieron todos sus vuelos.

El gigante estadounidense Apple reconoció problemas en su cadena de producción china y el fabricante de automóviles japonés Toyota anunció que prorrogará una semana la suspensión de la producción en sus tres plantas en China hasta el 9 de febrero.

Asimismo, la multinacional de origen sueco Ikea (mobiliario) anunció desde Estocolmo el cierre de la mitad de sus tiendas en el gigante asiático.


Golpe al deporte



China suspendió el campeonato nacional de fútbol debido a la epidemia que azota al país, alargando la lista de competiciones deportivas anuladas o aplazadas.

El mundial de atletismo en sala, previsto en Nankin del 13 al 15 de marzo, fue aplazado para el 2021.

La competición tenía que ser la primera gran cita de 2020, solo cuatro meses antes de los Juegos de Tokio (24 julio - 9 agosto).

Además, el Gran Premio de Fórmula 1 previsto en Shanghai del 17 al 19 de abril es uno de los grandes acontecimientos deportivos del país. “Seguimos la situación”, señaló la Federación Internacional del Automóvil en un comunicado. “En este momento, no podemos hacer gran cosa, únicamente observar la situación y reaccionar si es necesario, si las autoridades competentes hacen recomendaciones”.

Por Sébastien Ricci / Leo Ramirez

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