El municipio de El Bolsón vive días decisivos
Mañana se sabrá si el intendente Wisky continúa en su cargo.Los vecinos se muestran cansados ante los rumores de su alejamiento.La inestabilidad política también afecta a las finanzas comunales.
EL BOLSON (AEB)- Las últimas semanas que vivió El Bolsón fueron de incertidumbre. No sólo por la crisis económica que afecta al país, sino también por la posible renuncia del intendente Sergio Wisky que fue anunciada, desmentida, confirmada, negada y sugerida con convicción por propios y extraños.
Luego de su licencia anual, Wisky retorna mañana al despacho comunal, y la inquietud vuelve a resurgir entre los vecinos que no saben «si sigue o no, y quién se va a hacer cargo del municipio».
El silencio del intendente sólo ayuda a incrementar las especulaciones. Estuvo ausente (con licencia) cuando la localidad casi estalla por los reclamos de vecinos frente a los supermercados. Eso es algo que muchos no le perdonan. «Siempre que las cosas se ponen difíciles, él no está», señalan, recordando otra licencia que se tomó el año pasado cuando un grupo de vecinos autoconvocados ganó las calles para reclamar por el costo de los impuestos.
¿Que piensan los habitantes de El Bolsón de esta situación municipal? «Ya estoy cansado de este cuento de «Pedro y el Lobo». Que renuncia, que se queda, que vuelve a renunciar. Eso desgasta a cualquiera y en especial a los vecinos que tenemos muchas cosas para preocuparnos, por ejemplo, ¿cómo hacer para conseguir trabajo y comida?», comentó Juan Carlos, uno de los participantes de las marchas de desocupados.
La inestabilidad política también afecta la finanzas. Muchos han dejado de pagar sus impuestos, debido a la pérdida de confianza hacia la gestión. El intendente habla siempre de modificar «la cultura del no pago», pero los vaivenes internos no han hecho mas que alentar a aquellos que aprovechan de la coyuntura para escaparle a sus obligaciones.
Entre los comerciantes locales hay cautela. La mayoría espera que Sergio Wisky siga al frente de la comuna y apuestan a una reformulación de las políticas de gobierno locales. «Lo votó la gente, le dio su confianza, lo apoyó en algunas de sus decisiones. El debe continuar hasta el final de su mandato. Nadie votó como intendente a ninguno de los actuales concejales», analizó Oscar, que tiene un comercio en la localidad.
El intendente de El Bolsón padece los mismos problemas que sus colegas de otras localidades: presupuesto exíguo, caída de la recaudación, coparticipación casi inexistente y conflictos sociales. A ello, Wisky le suma las difíciles relaciones que mantiene con su frente interno partidario que el califica de «guerra silenciosa» y lo han enfrentado más de una vez con la autoridades del radicalismo local.
Mañana es el día «D». Las opciones son, la confirmación de su alejamiento, que provocaría algunos problemas en la línea sucesoria o una reestructuración profunda de su gabinete con posible ruptura de alianzas partidarias preestablecidas. O sea, barajar y dar de nuevo. Lo que pocos se animan a predecir es si el intendente Wisky está convencido de su continuidad.
El complicado frente interno
La última batalla verbal que protagonizó el intendente Sergio Wisky la libró recientemente con Patricia Ranea, a quien acusó de cobardía por solicitar una ampliación de su licencia por maternidad para no hacerse cargo de la comuna, si el jefe comunal y su sucesor natural, Walter Forestier, renuncian a sus respectivos cargos.
Ranea, es vicepresidenta del Concejo Deliberante de esta ciudad y esposa del legislador provincial radical César Barbeito, quien poco antes de las elecciones de octubre, selló una alianza interna con las huestes del intendente para «asegurar la gobernabilidad de la comuna».
Estas afirmaciones del jefe comunal preanuncian una ruptura que aportará más inestabilidad a su cargo, ya que parte de los colaboradores de Wisky pertenecen al grupo interno de Barbeito, como el secretario de Gobierno o la encargada de Acción Social.
El frente interno en el radicalismo siempre fue uno de los aspectos débiles del intendente bolsonés, situación que ahora parece profundizarse. (AEB)
EL BOLSON (AEB)- Las últimas semanas que vivió El Bolsón fueron de incertidumbre. No sólo por la crisis económica que afecta al país, sino también por la posible renuncia del intendente Sergio Wisky que fue anunciada, desmentida, confirmada, negada y sugerida con convicción por propios y extraños.
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