El papa abre otra puerta a los divorciados
El papa Francisco abrió la puerta a los divorciados que se vuelven a casar para que puedan acceder según el caso a la comunión y aceptó las uniones de hecho, pero rechazó con firmeza el matrimonio entre homosexuales, en un esperado documento sobre la familia. Al pedir su inclusión en la Iglesia, Francisco responde a las expectativas de los divorciados que se vuelven a casar, por lo civil. “No es posible decir que todos los que se encuentran en alguna situación llamada ‘irregular’ viven en una situación de pecado mortal”, sostiene. La segunda exhortación apostólica de Francisco, “Amoris Laetitia” (”La alegría del amor”), de 260 páginas, fija las líneas de la Iglesia sobre la familia y el matrimonio e invita ante todo a “acompañar, discernir e integrar”. Francisco rechazó la “injusta discriminación” a los homosexuales, abogó por una “mejor preparación” para el matrimonio sacramental, alertó sobre los efectos que las drogas y el juego provocan en las familias y ratificó que “solo la unión exclusiva e indisoluble entre un varón y una mujer cumple una función social plena”. “A las personas divorciadas que viven en nueva unión, es importante hacerles sentir que son parte de la Iglesia, que ‘no están excomulgadas’, y no son tratadas como tales, porque siempre integran la comunión eclesial”, subrayó el Papa. Y acepta las uniones prematrimoniales como un paso adelante “hacia el camino de la plenitud del matrimonio y de la familia”. (AFP/DYN)
El cardenal Christoph Schoenborn presenta el documento “La alegría del amor”.