El patito feo y la niña bonita

NEUQUÉN

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gerardo bilardo gbilardo@rionegro.com.ar

Desde una incómoda posición por una disputa no deseada, el gobernador Jorge Sapag comenzó a operar para que del fuego cruzado entre el gobierno nacional y las empresas petroleras quede un rédito a favor de la política energética que pregona desde hace tiempo. En la primera reunión de la Ofephi –Organización Federal de Estados Productores de Hidrocarburos– Sapag se destacó por sostener una posición más flexible con las empresas que la de sus pares y hasta pidió modificar un párrafo del documento que, según dijo después de difundida la noticia sobre su rol en ese encuentro, fue incorporado a último momento sin su consentimiento e invitaba a interpretaciones equívocas sobre las reservas de gas y petróleo. El párrafo que pidió cambiar el gobernador estaba dedicado a YPF, la principal operadora de la Cuenca Neuquina, y ponía en duda los últimos anuncios de descubrimientos de la petrolera. Finalmente Sapag reconoció esta semana, en una entrevista que ayer publicó “Clarín”, que se reunió en enero con Antonio Brufau, presidente de Repsol YPF. “Me pidió una reunión y la tuvimos”, blanqueó. Y en otro tramo de la nota agregó: “No tengo reproches con YPF, si los tuviera se los planteo a la empresa”. Fuentes del kirchnerismo revelaron que la presidenta se molestó cuando se enteró de que Sapag mantuvo un encuentro con el español. Brufau vino a la Argentina a principios de enero y en febrero regresó con la intención de reunirse con la presidenta, pero Cristina Fernández de Kirchner no lo recibió. El directivo de la compañía sólo llegó hasta el despacho del ministro de Planificación Julio De Vido. En la segunda reunión de la Ofephi, una organización que agrupa a los gobernadores de provincias con hidrocarburos, Sapag apareció con un proyecto de inversión por 20.000 millones de dólares para los próximos cinco años. En esa nueva cumbre opinó que se deben sostener los programas vigentes de incentivos económicos para el sector hidrocarburífero, como Gas Plus, y recuperar los ya dados de baja como Refino y Petróleo Plus. Dijo, en su propia conferencia de prensa realizada después del encuentro del viernes, que los gobernadores de la Ofephi deberán trabajar con el gobierno nacional en la instrumentación de “un marco general de inversiones” para fijar “reglas claras, precisas, simples y estables”. Esta pulseada con las petroleras impulsada por el gobierno nacional, con un diferenciado respaldo de los gobernadores para conseguir un incremento en la producción de hidrocarburos del 15%, empieza a ser utilizada por Sapag para seguir promocionando las nuevas técnicas de explotación no convencional de los recursos. De hecho el programa quinquenal denominado “Neuquén más energía” presentado ante la Ofephi alude a esta modalidad. Sobre la base de informes de los departamentos de Energía de Estados Unidos y Canadá, entre otras opiniones de especialistas, el gobernador sostiene que Neuquén “es la niña bonita” en yacimientos no convencionales, mientras que sectores de la oposición “la quieren ver como el patito feo”, dijo en la rueda de prensa. La declaración de Sapag es una respuesta a las críticas que formuló a la política petrolera de Neuquén la senadora del Frente para la Victoria Nanci Parrilli, que le recomendó al gobernador que exija a las empresas “lo que no han hecho” en materia de inversiones, además de poner en duda la efectividad de las explotaciones no convencionales en este escenario de apremio por recuperar niveles de abastecimiento de hidrocarburos. La legisladora es hermana del secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, un funcionario que tiene su despacho en la Casa Rosada a pocos metros de la presidenta. La irrupción de la senadora en el debate dio lugar a interpretaciones sobre el delicado momento en que se encuentra la relación entre Neuquén y el gobierno nacional. “Algo empezó a romperse”, reconoció esta semana una voz oficial sin ser tajante sobre la evolución del vínculo. Un argumento “revisable” en este nuevo escenario es el utilizado por Sapag para definir la relación entre la provincia y la Nación, agregó la fuente en alusión al concepto de “federalismo de concertación” que Sapag expresa con frecuencia para referirse a la política de entendimiento y diálogo con la Casa Rosada. “En esta discusión con las petroleras los gobernadores fueron prácticamente llevados de las narices a una pulseada, en el caso de Neuquén no deseada, y por lo tanto ese federalismo de consenso quedó vacío de contenido”, sostuvo la fuente consultada. El gobernador está preparando el discurso que pronunciará para inaugurar el 1 de marzo un nuevo período de sesiones ordinarias en la Legislatura. Es un momento de rendición de cuentas, de balance y de proyección de la gestión. Del contenido no ha trascendido prácticamente nada, sólo generalidades. Se sabe que la política energética tendrá una fuerte presencia en el texto que leerá Sapag ante los diputados y que lo hará con el peso que tiene este nuevo escenario. En el primer discurso, en marzo del 2008, Sapag habló de la deuda que heredó del sobischismo y presentó un plan de endeudamiento con bonos para pagarla. Al año siguiente describió la crisis y dijo que la tesorería estaba en rojo. En marzo del 2010 dio un explícito respaldo a la presidenta y le pidió a la oposición que genere propuestas. El año pasado, marcado por varias elecciones, puso énfasis en el diálogo para resolver los conflictos locales. Y este año defenderá a “la niña bonita”, pero habrá que escucharlo el próximo jueves para comprobar si efectivamente “algo se rompió” con el gobierno central.


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