El placer de la merienda, para todos los gustos

Para disfrutar de ese momento tan tradicional de la tarde, te acercamos tres propuestas variadas: una dulce, una salada y un clásico infaltable.




¿Sabías qué? El origen de la palabra “merienda” proviene del latín merere, que significa “merecer”; así como de merenda, que era la comida que se les daba a los soldados romanos a media tarde.


Curiosamente, en Italia (donde más fuerte es la herencia romana) cayó en desuso entre los adultos la costumbre de merendar (se la sigue llamando merenda), algo que los niños italianos siguen respetando, comiendo tostadas con Nutella, la pasta a base de avellanas y chocolate.

En la Argentina, a pesar de la gran inmigración italiana, la merienda pasó a estar alineada con la tradición británica del five o’clock tea de las cinco de la tarde, algo considerado más bien un detalle snob que una costumbre basada en la practicidad.

En Francia, en cambio, “le goûter” (del verbo que significa probar) se sirve a las 4 de la tarde y todavía se conserva la tradición de acompañar el té o café con alguna pâtisserie (pastelería) arte en el que los franceses se destacan.


La receta golosa: Tarta de chocolate



Ingredientes:
Para la masa
250 g de harina
125 g de manteca
5 g de sal

Para la crema de chocolate
200 g de chocolate
200 g de crema
80 g de leche
1 huevo


Preparación:
Para la crema de chocolate: derrite el chocolate en la crema. Añade la leche y el huevo batido.
Para la masa: mezcla rápidamente la harina, sal y la mantequilla troceada. Enrolla la masa y deja que repose durante 30 minutos. Extiéndela directamente en el molde de la tarta. La masa ha de ser muy quebradiza. Hornea a 170º durante 20 minutos.
Vierte la crema de chocolate en la masa horneada y hornéala a 120º durante otros 20 minutos. Deja que repose a temperatura ambiente y consúmela una vez se enfríe sin meterla en la heladera.


La receta salada: Tostada de palta y huevo poché



Ingredientes (para 2):
2 rodajas de pan lactal casero integral con semillas
1 palta
Jugo de limón
Sal y pimienta
2 huevos
100 ml de vinagre de vino blanco


Preparación:
En un bol, colocar la palta pelada y cortada en rodajas con un poco de jugo de limón. Pisarla hasta obtener un guacamole, no 100% liso, pero sin grumos muy grandes. Dejar en la heladera. Para hacer el huevo poché: Llenar una olla grande con 3/4 de agua. Volcarle 100 ml de vinagre y dejar que el agua llegue a ebullición, luego bajar el fuego a mínimo para que no burbujee. Hacer un remolino grande con una cuchara de madera y, cuando desacelere un poco, romper un huevo en el centro despacio para no desarmar la yema. Cocinar 4-5 minutos hasta que la clara esté coagulada. Sacarlo con una espumadera, sacarle la clara que pueda estar suelta en los bordes Tostar los panes, esparcirles guacamole encima y terminar con el huevo poché. Condimentar con sal, pimienta y algún otra especie o hierba que se desee y disfrutar.


El clásico: Los scons



Ingredientes:
150 gr manteca bien fria
1/2 kg harina
4 cditas llenas de polvo de hornear
100 gr azúcar
1 poquito sal
2 huevos
1 taza leche tamaño te de leche fría
1 huevo batido para pintar los scones


Preparación:
Cortar la manateca en trocitos y ponerla en un bols con la harina, deshacer la manteca con los dedos frotandola con la harina hasta que ya no se note. Agregar el polvo de hornear, azúcar y sal mezclar con cuchara de madera, Hacer un hueco en el centro y colocar los huevos. Ir agregando la leche fría de a poco. Mezclar con cuchara de madera hasta formar una masa ni muy blanda ni muy consistente. por eso se agrega gradualmente la leche hasta lograr el punto deseado, volcar el bollo sobre la mesa enharinada y unir sin amasar. Aplastar el bollo suavemente con el palo de amasar y estirar dejando la masa de 2 cm. Cortar los scones del tamaño deseado y acomodarlos en placa enmantecada y enharinada.
Pintar los scones con el huevo horno mediano a caliente hasta que esten dorados 15 a 20’, cuando esten listos retirar y dejarlos entibiar.


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