Cuando el pueblo de Neuquén se puso de pie para defender sus huellas

En 1985 un proyecto inmobiliario amenazaba al Parque Central. Los vecinos lograron frenarlo. Hoy, las antiguas construcciones del ferrocarril son patriminio histórico de la ciudad.

En 1985 el pueblo de la ciudad de Neuquén conocía un secreto muy bien guardado por el gobierno de turno. Había un proyecto para convertir las 20 hectáreas del Parque Central en un moderno desarrollo inmobiliario.

Las construcciones del ferrocarril Sud y la antigua arboleda (donde nació la historia de la ciudad) se iban a convertir en mil casas, altas torres de departamentos, playas de estacionamiento, escuelas, locales comerciales, hoteles y hasta un cine. El proyecto se denominó Plan Área Centro, que al momento de que la revista CALF lo publicará, ya se estaba negociando financiamiento ante el gobierno nacional.

La comunidad respondió rápidamente y con contundencia. Vecinos, colegios de arquitectos e ingenieros, organizaciones ambientalistas, diputados y concejales se organizaron para frenar las máquinas.

Tuvieron una líder fundamental en ese movimiento al que denominaron “gesta popular”, Liliana Montes Lefort, artista, arquitecta, poeta y fundamentalmente férrea defensora del patrimonio histórico.


Fue una férrea defensora del patrimonio de la ciudad. Como arquitecta, su obra más importante fue un relevamiento de las construcciones históricas de la ciudad de Neuquén.

Empezaron por lo formal, realizaron denuncias judiciales y públicas contra el proyecto que pretendía llenar de cemento uno de los principales pulmones verdes de la ciudad. Luego, viendo que el tiempo transcurría sin soluciones, pasaron a la acción. Organizaron marchas y permanencias frente al ex galpón de máquinas del ferrocarril donde hoy funciona el museo Gregorio Álvarez. Se enfrentaron a las presiones del gobierno de turno e incluso le pusieron (literalmente) el cuerpo al avance de las máquinas, una mañana en la que se pretendía demoler de una vez por todas, las viejas construcciones.

La lucha de esta gente, se hizo carne en la opinión pública y cada vez surgían más voces en contra. Pasaban día y noche en el Parque Central para no dejar ningún resquicio donde pudiera colarse una topadora.

“Estamos mal pero todavía estamos a tiempo de hacer algo. Lo que se demolió, ya se demolió. No hay marcha atrás. Paremos el resto”.

La arquitecta, artista y poeta Liliana Montes Lefort falleció el 7 de junio de 2017.

La “encerrona” fue tal que finalmente se archivó el proyecto.
En una entrevista, Montes Lefort contó que en una conferencia de prensa, tiempo después, el exgobernador, Felipe Sapag, había anunciado: “Vengo a decirles que como el pueblo me lo ha pedido, decidí que este sector será destinado a espacio verde”.

Un año después (1986), se inauguró el museo Gregorio Álvarez en el exgalpón de máquinas. Posteriormente, el exgalpón de encomiendas del ferrocarril se transformó en la sala teatral Alicia Fernández Rego, el ex galpón de cargas en la sala de arte Emilio Saraco y una de las viviendas de la colonia ferroviaria en el museo Paraje Con fluencia.

Todos los edificios, junto con el tanque de agua (Moliere) del ferrocarril, fueron declarados patrimonio histórico de la ciudad.


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