El sistema de salud en Zapala: una historia de postergaciones



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El hospital de Zapala sufre por la “hipertrofia” de la oferta de servicios sanitarios en la zona Confluencia y perdió peso como sede de referencia para el sector cordillerano.

Cuando el populismo se utiliza como criterio general en la toma de decisiones, el Estado se somete a las exigencias de la conveniencia electoral y la inmediatez de la política mal entendida. La planificación, el profesionalismo, la experiencia de nuestros hombres y mujeres, deben ser la base sobre la cual se construya una provincia próspera e inclusiva. Medio siglo de un mismo partido político en el poder, conlleva la desnaturalización y aparta el conocimiento técnico de los grandes objetivos de nuestra sociedad.

El 07/03/2004 el diario Río Negro publicaba una nota titulada: “Hospital de Zapala, una historia de postergaciones, kilómetros en derivaciones”. “Nunca le dieron la complejidad que debía tener. Solo se licitó la terminación de una ampliación”. La misma realidad se repite hoy sin soluciones.

El problema no es del Hospital de Zapala sino del sistema de Salud en su conjunto.

Está severamente cuestionada la regionalización sanitaria en cuanto a la atención de alta complejidad. Desde la década del ’70 todas las zonas sanitarias deben derivar estos pacientes a Neuquén Capital.

Este diseño generó la hipertrofia de los servicios de complejidad en la capital en detrimento de la provisión de más y mejores servicios en el interior provincial. Ya en 2004, el gobierno de Jorge Sapag, solicitó un informe al respecto al Dr. Manoukian, médico del Sistema de Salud en Chos Malal, que motivó otra nota en el diario “Río Negro” cuyo título fue “El informe que no escuchó el gobierno”.

En el mismo se recomendaba “no sobredimensionar la oferta de servicios en el departamento confluencia porque generaría un crecimiento inarmónico de la red de atención en detrimento de Zapala como centro de referencia para el eje cordillerano”.

Como en tantas otras cosas se desoyó la recomendación técnica. La decisión política fue construir el Hospital de Cutral Có e impulsar el desarrollo de la alta complejidad en Neuquén Capital, especialmente a expensas de la medicina privada, que hoy dispone de más del 75% de los servicios de terapia intensiva y neonatología de la provincia.

Esta decisión, junto a la disminución de la capacidad resolutiva de los hospitales locales y el abandono del Hospital Castro Rendón cuestionan el diseño de atención de alta complejidad.

Ante esta crisis la autoridad sanitaria propone construir un nuevo hospital (Hospital Norpatagónico), de mayor tamaño que el Castro Rendón, en la capital neuquina. Más de lo mismo.

Esto no es lo que necesita la provincia, no produce resultados sanitarios de calidad. Parafraseando al “informe que el gobierno no escuchó”, se sabe que “el exceso de oferta genera consumo elevado en relación directa”, entiéndase frecuentemente innecesario. Es ineludible multiplicar los centros de salud barriales (volviendo a la estrategia de la APS), mejorar la capacidad resolutiva de los hospitales locales, y crear un polo de desarrollo sanitario en Zapala que compense las necesidades de atención de alta complejidad del interior provincial: disponibilidad de servicios de terapia intensiva, neonatología, oncología compleja, diagnostico, neurocirugía, etc. Desde Zapala se puede atender el 50% de la demanda de la provincia. El otro 50%, Departamento Confluencia, se puede resolver en Neuquén. Esta descentralización de los servicios de alta complejidad, beneficia también a Neuquén Capital donde aumentará la disponibilidad de camas.

El polo tecnológico-sanitario de alta complejidad impulsará el desarrollo económico de Zapala; el asentamiento de una escuela de enfermería, y la formación de médicos que la zona necesita. Ninguna población estará a más de 200 kilómetros de un centro de alta complejidad. Neuquén necesita aumentar la equidad.

Que cada persona acceda a los servicios de salud que necesite más allá de su nivel socioeconómico y de donde viva. Ahora hay servicios, pero no todos acceden a los mismos, ni lo hacen en las mismas condiciones. Para hacer efectivo el derecho a la salud es necesario aumentar la complejidad sanitaria en la zona centro. Hacerlo es crear futuro para el interior. Y, es ahora.

(*) Coordinador del equipo técnico de Salud de Cambiemos Neuquén.

Es ineludible multiplicar centros de salud barriales, mejorar la capacidad resolutiva de los hospitales locales y crear un polo de desarrollo sanitario en la ciudad.

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Es ineludible multiplicar centros de salud barriales, mejorar la capacidad resolutiva de los hospitales locales y crear un polo de desarrollo sanitario en la ciudad.

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