El teatro de Neuquén, un recorrido a través de los años

Desde el grupo Amancay, fundador de la sala La Conrado Cultural, hasta El Arrimadero, El Histrión y TeNeAs, la actividad teatral de la ciudad fue ícono de la lucha y el cooperativismo.





Cuando llegaban desde Buenos Aires las primeras actrices y compañías de teatro que venían a probar suerte en la zona, en la década del 60, se asombraban de que en una provincia del interior, como Neuquén, hubiera tanta y buena actividad.

Lo teatral en Neuquén, lo mantuvo y lo mantiene el teatro independiente”, dijo con orgullo Raúl Toscani, uno de los maestros de teatro de la ciudad, referente de diferentes compañías desde que se creó el Teatro del Bajo, en 1982.
Las primeras compañías de teatro estuvieron impulsadas por la actividad del grupo Amancay, que ocupó en la calle Irigoyen, el edificio en construcción del viejo club Independiente, frente a la Conrado. Era un edificio de 3 ó 4 pisos de lo que iba ser la sede del club, y en el sector de los cimientos, trabajó la agrupación teatral. Amancay surgió el 22 de abril de 1940 y un mes después, estrenó obras en el cine teatro Español.

De los años 50 a 70, todo el fuerte teatral de la ciudad estuvo concentrado en la Conrado. Amancay conformó una comisión proconstrucción del escenario de la sala que luego fue su propio escenario, con camarines y equipamiento para luz y sonido. A lo largo de los años fue “Amancay Compañía Neuquina de Comedias”, “Amancay Teatro Libre del Neuquén” y finalmente sólo Amancay, fundado por Nicasio Caviglia. “Cacho” Caviglia fue el impulsor en 1960 de la escuela de Bellas Artes, que muchos años funcionó en la Conrado.

Si bien Amancay fue el grupo emblemático con alcance nacional e internacional. En las salas de la Conrado surgieron otras compañías, como El Grillo, Ceibo o el grupo Génesis –de la directora Alicia Villaverde- que era reseñado como la formación teatral que siguió el camino de las giras latinoamericanas iniciadas en la esfera nacional por Amancay.

Dato

1940
fue el año en que se creó el grupo Amancay, cuna del teatro independiente.

En plena dictadura surgió en Neuquén sobre el cine Español, en el patio de fiestas de la Asociación Española, la sala Lope de Vega, una apuesta, entre otros, de directores como Alicia Fernández Rego, José Di Diglio y Norman Portanko.
Con los hechos en Buenos Aires de “Teatro Abierto” (la quema del teatro “El Picadero” en 1981 en Capital Federal por el accionar y hostigamiento de la dictadura) en Neuquén se replicó el accionar valiente en contra de las amenazas que venían sufrieron actrices, actores y teatros desde la operatividad de la Triple A. “Los viejos actores decían que si nos queman un teatro, surgirán dos más; y ocurrió en Neuquén, con la sala Lope de Vega, surgida en 1978, recordó Toscani.

La apertura del “Teatro del Bajo” surgió de esa manera. Toscani tenía en ese momento unos 27 años y fue parte de los jóvenes formados en la sala Lope de Vega. “Neuquén estaba dividido entre el bajo y alto. Y en el bajo, no había teatros. Entonces en lo que era una vieja carpintería creamos la cooperativa El Establo y ahí funcionó el teatro del Bajo”. Allí funciona ahora “El Arrimadero”.

Con la recuperación de la democracia, hubo un efecto multiplicador en formaciones teatrales y agrupaciones. Casi todas las compañías tuvieron salitas: del 83 al 87 se abrió El Tinglado, en Juan B Justo 684; el Simón Bolívar, en Juan B Justo al 500; una sala en el viejo Banco Coopesur (actual Credicoop), una sala en la calle Villegas “El Lugar” donde hoy está Araca La Barda. En la calle Don Bosco y Alcorta, funcionó Arte &Parte.

La Conrado estuvo mucho tiempo cerrado, con intentos por recuperar un espacio teatral “hasta que en 2004 los teatristas aunaron esfuerzos e iniciaron TeNeAs (Teatristas Neuquinos Asociados) en calle Leguizamón. Se recuperó el espacio y donde estaba el teatro del Bajo, se abrió El Arrimadero; se abrió Media De Luna, en Calle Sarmiento, se abre El Histrión, en la calle Chubut y se acondicionaron muchos espacios temporales, que si bien duraron poco tiempo, tuvieron una actividad impactante, como el anfiteatro del Parque Central, donde tuvimos una globa con la compañía La Comuna, durante 4 años” ejemplificó Toscani.
En Leguizamón al 1700 está en pie TeNeAs, El Arrimadero en Misiones 234, Deriva Teatro en Sarmiento 841, Espacio Media de Luna y Araca Teatro, en Villegas 46.


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