El turismo urbano en la Norpatagonia





Andrea Isabel Marín / Julio Isidro Pérez*


Es uno de los segmentos de más rápido crecimiento mundial, atrayendo a quienes se desplazan por negocios o por vacaciones, generando ingresos significativos.


Para la Organización Mundial del Turismo esta actividad que se realiza en un espacio urbano tiene sus atributos propios y los destinos de las ciudades ofrecen una amplia y heterogénea gama de experiencias y productos culturales, arquitectónicos, tecnológicos, sociales y naturales para el ocio y los negocios.

Para la ONU, más del 50% de la población mundial reside en ciudades, estimando que en el 2030 se llegará al 60%.

Se considera al turismo como un componente fundamental de la economía y para el desarrollo urbano, particularmente para las naciones y ciudades que contribuyen con los diecisiete objetivos de desarrollo sostenible.

Estos fueron aprobados en el 2015 en una cumbre internacional y buscan erradicar la pobreza, proteger al planeta y garantizar la igualdad y la prosperidad de todos los habitantes del mundo.

Particularmente el Objetivo 11 fija hacer las ciudades y los asentamientos humanos inclusivos, seguros y sostenibles. El turismo está relacionado con la forma en que una ciudad se desarrolla y brinda más y mejores condiciones de vida a sus residentes y visitantes. Es uno de los segmentos de más rápido crecimiento mundial, atrayendo a quienes se desplazan por negocios o por vacaciones, generando ingresos significativos a las ciudades.

Anualmente la OMT realiza cumbres mundiales sobre turismo urbano, teniendo como objetivo establecer una visión turística sobre el 2030.

Recientemente, entre el 9 y el 12 de octubre, se realizó este encuentro internacional en Nur-Sultan, Kazajistán, teniendo como tema central el de “Ciudades inteligentes, destinos inteligentes”.

Se consideró cómo el desarrollo de ciudades inteligentes puede contribuir a abordar los complejos desafíos urbanos de muchos destinos mundiales.

A esos efectos se analizaron las situaciones más críticas en sostenibilidad, accesibilidad, gestión urbana, innovación y tecnología, otorgando la importancia de incluir al turismo en la agenda general de las ciudades como un medio para lograr que el turismo se constituya en un esencial contribuyente al desarrollo de las ciudades.

Otro aspecto que se consideró fue el de la denominada “industria de reuniones”, resaltando cómo lograr destinos exitosos para la realización de reuniones y como organizarlas. Participaron representantes de más de ochenta países, entre ministros y funcionarios de turismo, de municipios y del sector privado, quienes observaron como el desarrollo de destinos urbanos inteligentes puede ayudar los retos del turismo urbano en el mundo.

En esa oportunidad el secretario general de la OMT, Zurab Pololikashvilli, afirmó que “las ciudades inteligentes tienen un enorme potencial para incidir positivamente no solo en la vida de los residentes, sino también en la experiencia de los turistas y los líderes de las ciudades son quienes mejor situados están para tomar decisiones significativas”.

Las ventajas de una ciudad inteligente son: facilitan la administración pública, los gobiernos son más eficientes, mejora la atención de los usuarios, ciudadanos más participativos, permiten comparar, medir y mejorar las distintas políticas públicas.

La Norpatagonia tiene posibilidades para el desarrollo del turismo urbano. Las provincias de Neuquén y Río Negro tienen variedad de atractivos que contribuyen en tal sentido. E incluso en algunos casos complementándose, como en acciones deportivas, culturales, entre otras.

También planificando, como en muchos lugares del mundo, las denominadas ruta del vino, caminos religiosos, itinerarios de museos, por citar algunos ejemplos.

Es positiva también la integración de neuquinos y rionegrinos, deportivamente, con la “regata más larga del mundo”, que el 11 de enero del 2020 se iniciará en Senillosa para llegar a Viedma, luego de jornadas en que los remeros navegarán por el río Negro.

El aprovechamiento de los ríos Limay, Neuquén y Negro puede constituirse en un mayor atractivo regional para lograr el desarrollo productivo, inmobiliario, deportivo y turístico.

El Paseo de la Costa, en la ciudad de Neuquén, debe servir de ejemplo para que acciones similares se lleven a cabo en otros lugares, mejorando los balnearios y la urbanización de ciudades ubicadas en la costa de los ríos.

El turismo es esencial para mejorar la situación económica y social en el mundo. Cumple un protagonismo importante en la creación de empleo. Por ello los Estados deben reconocer a esta actividad, ya que así lograrán el cumplimiento de objetivos para el desarrollo humano y el engrandecimiento de sus destinos. Y entre esos aspectos no dudamos que la Norpatagonia tendrá un papel estratégico mediante la implementación del turismo urbano.

*Licenciada y experto en turismo


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