Elena Roger conmovió en Neuquén con su propuesta

El público aplaudió de pie y colmó la sala de elogios.



#

Su espectáculo, en gira por el país, integra canciones del rock nacional y clásicos del teatro.(Foto: Matías Subat )

Dos funciones en Neuquén en las que la enorme artista que es Elena Roger conmovió al público de la región con ese manejo sutil y poderoso que tiene de los matices (en la primera, del miércoles pasado, agotó entradas y fue necesario agregar otra para el jueves). Como sucedió en otras paradas de su gira por el país con “Tiempo Mariposa”, la actriz y cantante dialogó con el público local (“¿De cuánto estás?”, preguntó una oyente. “De casi siete meses”, respondió, agradable y sonriente, la Roger, a la vez que abrazaba su panza embarazada). Sonaron creativas y muy distintas versiones de “Ciudad de la furia” (Soda Stereo), “Ámbar violeta” (Fito Páez), o interpretaciones cantadas-actuadas de los clásicos “Desarma y sangra” y “Mariel y el capitán” (Charly García). Este viaje, equilibrado y diverso, mantuvo al público como hipnotizado durante las dos horas que duró el show. Claro que el único talento sobre el escenario no fue el de la protagonista: los músicos, amigos que integraron junto con ella “Mina, che cosa sei?!?” en 2003, brillaron también en cada pasaje (y no sólo por los brillos del vestuario que sumaron en la versión de “On Broadway”, de la película “All that jazz”, de Bob Fosse). Allí estaban los dos directores del espectáculo, el gran Gabriel Goldman frente a los teclados, maestro y referente local de la música del teatro del género y Javier López del Carril en guitarra (sus temas “Fiesta de verte” y “Flores” formaron parte del repertorio); también los sutiles aunque presentes sonidos del violín de Elizabeth Brebes; el preciso bajo de Andrés Jaime Dulcet y la percusión de Osvaldo Tabilo Barrios, quien sorprendió con un poderoso solo de batería. Tal vez los momentos más emotivos del show puedan recortarse como destacados casi sobre el final, en los pasajes de los musicales “Piaf” y “Evita” (el público cantó y aplaudió de pie, pidió “No llores por mí Argentina” y la artista sonrió y comprendió: “Como si los conociera desde chiquitos”, antes de interpretar el pedido, aunque eligió cerrar el show con “Himno de mi corazón”, de Miguel Abuelo, a la vez que invitó a la audiencia a bailar, cantar o “hacer o que quieran”). Una verdadera fiesta de talento, interpretación y conmovedora creatividad. No es exagerado decir que eso significó el paso de Elena Roger por la zona.

PAULA GINGINS pgingins@rionegro.com.ar


Comentarios


Elena Roger conmovió en Neuquén con su propuesta