Elías Chucair, el hombre que rescata las historias del sur

El jacobaccino cumple hoy 93 años, en los que no sólo ha relatado vivencias y personajes de la región sino que ha transitado también parte de la historia política de la provincia.



“Sigo escribiendo… es un sedante, una pasión”, señala don Elías Chucair mientras toma una hoja en blanco, y la pone en la vieja máquina de escribir Olympia. “No me he adaptado a la nueva tecnología”, admite, y esboza una sonrisa.


Este jacobaccino que hoy cumple 93 años, ha dedicado su vida a rescatar historias, anécdotas, vivencias y personajes de su pueblo y de la Patagonia a través de sus cuentos, relatos y novelas. Ha repartido su tiempo como padre de familia, escritor, historiador, comediante, periodista y comerciante, y además ha tenido un paso importante por la política integrando la primera legislatura de Río Negro y siendo intendente de Jacobacci.


Su obra y su prestigio trascienden las fronteras rionegrinas. Lo han tenido durante muchos años como unos de los participes destacados en los distintos eventos literarios del país, entre ellos, la tradicional Feria Internacional del Libro de Buenos Aires. El año pasado la Legislatura de Río Negro lo declaró Ciudadano Ilustre de la provincia, en reconocimiento a su trayectoria literaria y su participación política.


Después de repetir dos veces 3º grado en Jacobacci en una infancia que califica como “muy jodida”, con la muerte de su madre cuando tenía 11 años, su padre Antonio Chucair, decidió que estudiara en el Colegio Salesiano de Viedma. Allí que empezó a leer los poemas que escribía el padre Raúl Entraigas. Recuerda que en la galería había un escaparate y ahí ponían todas las hojas de un diario que editaba el colegio y en el que aparecían con seudónimos los poemas del cura, que por ese entonces era Secretario del Obispo Nicolás Esandi. “Después, editó un libro, ‘Bajo el Símbolo Austral’, lo compré y eso me motivó a escribir. Y no he parado de hacerlo hasta hoy”, afirma el escritor que lleva publicados 40 libros y 32 cuadernillos titulados “Ayer Aquí”. En 1969 editó “Bajo Cielo Sur”, su primer libro que marcó el inicio de su rica trayectoria literaria.


La actualidad lo encuentra desarrollando dos de sus grandes pasiones: la escritura y el comercio. Sin teléfonos celulares, computadoras ni calculadoras, Chucair lleva adelante el comercio de ramos generales que inició su padre a principios del siglo pasado.

Mi viejo quería que siguiera estudiando para Tenedor de Libros, pero ya no podía ser pupilo en el colegio de los curas. Tenía 16 a años y le había tomado el gusto a otra cosa: una vecina… (Se ríe). Me iba a confesar todas las noches y a recibir la ostia. Entonces me trajo a Jacobacci y empecé a llevar la contabilidad del negocio”.

Elías Chucair


Dedica su tiempo libre para dar rienda suelta a su vocación literaria. Con una salud inquebrantable, sin medicamentos ni anteojos, es dueño de una memoria prodigiosa y una lucidez y sabiduría que lo mantienen activo.
El año pasado salió a la venta “Etapas de mi tiempo”, su último trabajo y este año proyecta editar un nuevo libro. Tiene en carpeta ocho novelas y poemas en lunfardo.
Admite que con el comercio ha ganado mucho dinero, pero no lo ha invertido bien.

“Uno nace desnudo… sin nada y va forjando su camino. Hoy sigo trabajando, tengo mis libros, me entretengo. Tengo mis hijas muy bien, mis nietos, amigos. ¿Qué más puedo pedir?. Soy un agradecido de la vida. Me ha dado mucho”, dice. Y sonríe otra vez.

SU PASO POR LA POLITICA

Elías Chucair formó parte de la primera legislatura de Río Negro, en representación de la Unión Cívica Radical Intransigente. Acompañó al primer gobernador Edgardo Castello a quien recuerda como una excelente persona con un gran respeto por la plata pública… “No hubo ningún hecho delictivo durante su gobierno” aclara.

Se inicio en política a los 21 años, luego de cumplir con el servicio militar. Dejo de leer el Grafico -revista que coleccionaba- y empezó con libros de Irigoyen, Alem, Lisandro De La Torre y Sarmiento, entre otros, para “ilustrarse” y así poder desempeñarse con mayores conocimientos en este ámbito. Luego de participar en la Convención Constituyente de la provincia fue electo legislador. “Éramos 24 legisladores y cada uno tenía dos secretarios y un cadete que pagábamos de nuestro bolsillo. Tres éramos de Jacobacci, Héctor Casamiquela, Andrés García y yo y uno de Maquinchao, un contador público de apellido Piñero. Había una gran oposición. En tres años sancionamos 300 leyes y pusimos en marcha la provincia. Fue una experiencia muy buena” afirma. Luego fue reelecto por un periodo más.

Califica como “un despropósito” que hoy la Legislatura tenga 46 representantes con varios asesores, secretarios, etc. “es un gasto exorbitante, una irresponsabilidad” señala.

Entre 1970 y 1973 fue intendente de Jacobacci logrando la ejecución de importante obras y luego participó en la creación del Partido Provincial Rionegrino que lidero Roberto Requeijo. Desechó candidaturas a diputado y ser “vice” de Requeijo. Hoy, alejado de la política, considera que “Macri es víctima de su propio invento” y califica a Weretilneck como un gobernador “positivo y serio” con una gran capacidad de trabajo.

“Lo he tratado muy poco, pero me resulta una persona agradable. Esta siempre en los parajes…, las ciudades grandes… en las buenas, en las malas…. Tiene una capacidad de trabajo impresionante” sentencia.


Comentarios


Elías Chucair, el hombre que rescata las historias del sur