“En boca del mentiroso…”
El refrán dice que “lo cierto se hace dudoso”. Viene como anillo al dedo para aplicarlo al estado actual de nuestra vida en sociedad y lo que el gobierno dice que vivimos. La mentira del relato como política de Estado queda desenmascarada por la realidad que nos acosa diariamente. La saturación de la mentira ha llegado a niveles tan enormes que la sociedad, aunque hubiese cosas ciertas, no sabe cuáles son. La frutilla mentirosa que corona la torta fue colocada por la repostera –las que hacen los buenos reposteros son irresistibles a la gula, pero ésta es intragable– cuando, frente a la muerte del fiscal Nisman, dijo primero que había sido un suicidio y cuatro días después, un asesinato, sin que la Justicia aún se haya expedido sobre el resultado de la investigación. Hoy la sociedad le da más crédito a la denuncia del desparecido FISCAL –merece ponerlo con mayúscula– por el caso AMIA que a los oscuros argumentos opuestos del gobierno. Asociar a los argentinos con el gobierno de Irán, antidemocrático y negador de los derechos humanos, trae al recuerdo otro refrán: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Emilio Zuccalá DNI 4.492.678 Buenos Aires
Emilio Zuccalá DNI 4.492.678 Buenos Aires