En tres años el número de tarjetas de crédito creció 52%
En los últimos años el consumidor argentino se ha acostumbrado a utilizar la tarjeta de crédito para financiar sus consumos y aprovechar las promociones que lanzan las entidades financieras. Esta tendencia se ha reforzado bastante durante el 2012, en parte también porque comercios y bancos intensificaron el uso de este recurso para sostener las ventas. Para este año cabría esperar que el gobierno mantenga su política económica orientada a mantener un fuerte mercado interno. Con el cepo cambiario, tasas de interés de los plazos fijos en pesos planchadas y ante la ausencia, por ahora, de nuevas alternativas de inversión de bajo riesgo, las personas se ven impulsadas de alguna manera a seguir adquiriendo bienes y servicios. Todo esto haría pensar que el gasto con tarjeta seguirá creciendo. Sin embargo, un reciente informe de la consultora Abeceb.com advierte que la cantidad de tarjetas de crédito en circulación podría estar llegando a su techo, dado que los plásticos operativos ya alcanzan al 87% de la población económicamente activa. “Y con relación a la población total del país, los argentinos que cuentan con una tarjeta alcanzan ya el 35% del total de habitantes, una relación que llegaba a ser solamente del 17% al finalizar el 2004”, señaló el relevamiento. Para el próximo año se estima que puede haber cierta saturación de las personas que pueden ser candidatas a recibir una tarjeta, al mismo tiempo que no se espera que las entidades bancarias flexibilicen los requisitos para el otorgamiento de las mismas. Respecto del número de tarjetas en circulación, el informe indicó que “no tiene mucho margen de crecimiento y difícilmente vivirá otro boom como sucedió entre el 2009 y el 2012, cuando el número de tarjetas pasó de 11,7 millones a las 17,8 millones registrado en el tercer trimestre del 2012 (último dato disponible)”.
En los últimos años el consumidor argentino se ha acostumbrado a utilizar la tarjeta de crédito para financiar sus consumos y aprovechar las promociones que lanzan las entidades financieras. Esta tendencia se ha reforzado bastante durante el 2012, en parte también porque comercios y bancos intensificaron el uso de este recurso para sostener las ventas. Para este año cabría esperar que el gobierno mantenga su política económica orientada a mantener un fuerte mercado interno. Con el cepo cambiario, tasas de interés de los plazos fijos en pesos planchadas y ante la ausencia, por ahora, de nuevas alternativas de inversión de bajo riesgo, las personas se ven impulsadas de alguna manera a seguir adquiriendo bienes y servicios. Todo esto haría pensar que el gasto con tarjeta seguirá creciendo. Sin embargo, un reciente informe de la consultora Abeceb.com advierte que la cantidad de tarjetas de crédito en circulación podría estar llegando a su techo, dado que los plásticos operativos ya alcanzan al 87% de la población económicamente activa. “Y con relación a la población total del país, los argentinos que cuentan con una tarjeta alcanzan ya el 35% del total de habitantes, una relación que llegaba a ser solamente del 17% al finalizar el 2004”, señaló el relevamiento. Para el próximo año se estima que puede haber cierta saturación de las personas que pueden ser candidatas a recibir una tarjeta, al mismo tiempo que no se espera que las entidades bancarias flexibilicen los requisitos para el otorgamiento de las mismas. Respecto del número de tarjetas en circulación, el informe indicó que “no tiene mucho margen de crecimiento y difícilmente vivirá otro boom como sucedió entre el 2009 y el 2012, cuando el número de tarjetas pasó de 11,7 millones a las 17,8 millones registrado en el tercer trimestre del 2012 (último dato disponible)”.
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