Energía eólica, cloacas y riego forestal



Por lógica complementaria de los diferentes componentes naturales que conforman la cuenca de los ríos Limay, Neuquén, Negro, los sistemas de generación de energía eólica pueden y deben ser utilizados como fuente a fin de elevar nuestros propios efluentes cloacales a la zona de bardas, donde sean tratados para riego forestal.

Sucede que con el fin de abastecer la enorme demanda energética de índole alimentaria, calórica y combustible que precisan las grandes urbanizaciones para sobrevivir, el proceso de destrucción y degradación resulta tanto más acelerado que el tiempo y el espacio que la naturaleza precisa para recuperarse. Es esta una ecuación que demarca límites irrefutables en cuanto al planteo de redistribución demográfica a tratar de inmediato, el cual necesariamente ha de ser establecido a fin de localizar y desarrollar nuevas regiones poblacionales donde el agua será el principal factor convocante de la población.

En ese marco, el desarrollo de la energía eólica es una alternativa válida para la solución de la demanda de electricidad. Hoy se construyen grandes campos eólicos diagramados a fin de enviar su energía al Sistema Eléctrico Interconectado Nacional, o sea dedicados a sostener la misma estructura de vida que natural y existencialmente resulta inviable en el tiempo. O sea una incongruencia que relega nuevos planteos para el preciso reordenamiento demográfico.

En la misma medida de las actitudes adoptadas a fin de abastecer la demanda de electricidad de los grandes centros de consumo, y ya localizados en la cuenca que conforman los ríos Limay, Neuquén y Negro y sus afluentes tributarios agua arriba, años atrás se construyeron diversas represas hidroenergéticas sobre los ríos Limay y Neuquén, para lo cual disminuyeron el caudal histórico de agua fluida al río Negro de 900 a 300 metros cúbicos por segundo, actitud que provocó su actual eutrofización constatada en la presencia de una hiper-proliferación de algas presentes en los ríos, las cuales son diariamente nutridas por nuestros propios efluentes cloacales, por ahora impunemente volcados crudos al río a lo largo de la cuenca.

Lo que debemos hacer es comenzar a complementar y relacionar la situación entre eólicos y una de las fuentes de putrefacción cloacal de nuestro río Negro y su cuenca, y por tal servir para la región la de energía del viento, para elevar nuestros propios efluentes cloacales a la zona de bardas, donde puedan ser tratados y utilizados como riego forestal.

Hemos de renaturalizar la cuenca. Ya no más cloacas al río, nuestra fuente de vida.

Elvio Mendioroz

DNI 8.213.861

Elvio Mendioroz

DNI 8.213.861


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