Entre desvinculaciones y protestas: el conflicto que atraviesa a la Comisión Nacional de Energía Atómica
Las desvinculaciones en la Comisión Nacional de Energía Atómica abrieron un conflicto que expuso posiciones enfrentadas entre el Gobierno, la conducción del organismo y los trabajadores. Mientras el Gobierno sostiene que las bajas alcanzaron únicamente a personal administrativo, desde ATE aseguran que fueron afectados profesionales y técnicos que cumplen funciones estratégicas.
El conflicto expuso posiciones enfrentadas entre el Gobierno, la conducción del organismo y los trabajadores. Foto gentileza.
A dos días de que estallara el conflicto en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), las posiciones continúan lejos de acercarse. Lo que comenzó con la decisión de no renovar contratos terminó con la toma del edificio central del organismo, un operativo de Gendarmería Nacional, protestas que se replicaron en distintos puntos del país y un fuerte cruce entre las autoridades de la institución y los representantes de los trabajadores.
Mientras el Gobierno sostiene que las desvinculaciones alcanzaron únicamente a personal administrativo, desde la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) aseguran que fueron afectados profesionales y técnicos con años de experiencia en áreas estratégicas.
Para posicionarnos en el principio del conflicto debemos remontarnos al 30 de junio, cuando se anunció el vencimiento de una serie de contratos que finalmente no fueron renovados por la conducción de la CNEA. La medida tuvo repercusiones inmediatas, tanto en la sede central del organismo, ubicada sobre la avenida del Libertador al 8250, en el barrio porteño de Núñez, como en otros centros atómicos del país. En Bariloche, por ejemplo, trabajadores del Centro Atómico Bariloche realizaron una protesta en rechazo a la decisión.
La tensión escaló en Buenos Aires cuando ATE ocupó el edificio de la CNEA para denunciar el despido de casi un centenar de trabajadores. La jornada estuvo marcada por el ingreso de manifestantes al inmueble, el despliegue de efectivos de Gendarmería Nacional, los cuales custodiaban el edificio por tratarse de una institución estratégica.
Lejos de calmarse el conflicto, al día siguiente, los trabajadores volvieron a concentrarse frente al organismo, aunque esta vez permanecieron sobre la vereda y sin interrumpir el tránsito, en rechazo tanto a las desvinculaciones como al operativo realizado el día anterior.
¿Que dijeron las partes involucradas?
Con el conflicto instalado, el presidente de la Comisión Nacional de Energía Atómica, Martín Porro, salió a responder públicamente a las críticas a través de redes sociales. El funcionario sostuvo que «no hubo despidos de científicos» y explicó que la medida consistió en la no renovación de “61 contratos de plazo fijo”, según informó Infobae. Los trabajadores habían sido incorporados durante 2023, bajo la gestión de la expresidenta del organismo, Adriana Serquis.
A pesar de los disturbios en la Sede Central de la CNEA, generados hoy por un grupo de manifestantes gremiales, quiero informar al sector nuclear argentino que no hubo despidos de personal científico ni estratégico.
— Martín Porro (@ingmartinporro) July 1, 2026
Sobre un universo de más de 300 contratados, se decidió no…
En ese sentido, aseguró que las desvinculaciones alcanzaron «mayoritariamente» a personal administrativo y remarcó que «Ningún operador licenciado, investigador, ni personal especializado fue desvinculado». Además, sostuvo que «estamos buscando potenciar la CNEA, no disminuirla»..
Dicha postura también fue respaldada con datos difundidos por el Gobierno nacional. Según la información oficial, de los contratos que no fueron renovados, 42 de ellos correspondían a trabajadores sin formación terciaria indispensable para el organismo. A la actualidad, por medio de reformas del Ejecutivo la estructura administrativa de la CNEA pasó de 645 a 272 cargos. Una reducción que representa el 57,83%, en el marco del proceso de reorganización de la Administración Pública Nacional.
Rodolfo Aguiar encabezó la protesta por despidos en la CNEA y ATE avanza hacia un paro nacional
— Prensa ATE Nacional (@ateprensa) July 1, 2026
📢 “En el medio del Mundial, recrudecieron los ataques contra el Estado y sus trabajadores. Vamos a convocar a un plenario para debatir la posibilidad de avanzar en una nueva huelga…
El cruce de esta versión se encuentra con la respuesta completamente distinta por parte del sindicato. Desde ATE sostienen que las desvinculaciones no alcanzaron únicamente a personal administrativo, sino también a “profesionales, investigadores, técnicos y trabajadores especializados” que desarrollan tareas consideradas fundamentales para el funcionamiento del organismo.
En diálogo con Diario Río Negro, representantes del gremio explicaron que muchos de los trabajadores afectados acumulaban más de diez años de antigüedad. También señalaron que hasta el inicio del gobierno de Javier Milei esos contratos se renovaban anualmente y que, tras la aprobación de la Ley Bases, comenzaron a revisarse cada tres meses, generando una situación de mayor incertidumbre para el personal.
En medio de las versiones contrapuestas, también aparecieron testimonios de trabajadores que contradicen la explicación brindada por la conducción de la CNEA. Uno de los casos fue el de Paula Alderete, quien respondió directamente al mensaje publicado por Porro en redes sociales. La trabajadora, que se presentó como operadora del único microscopio electrónico de barrido del país acreditado bajo normas ISO 9001 e ISO 17025, aseguró haber sido alcanzada por las desvinculaciones y respondió de manera categórica: «Estás mintiendo».
Así, el conflicto permanece abierto y con dos interpretaciones claramente enfrentadas. Mientras las autoridades de la CNEA sostienen que la decisión alcanzó únicamente a contratos administrativos y que el funcionamiento científico del organismo no se vio afectado, desde ATE y parte de los trabajadores aseguran que las bajas impactan sobre personal altamente calificado y ponen en discusión el futuro de áreas consideradas estratégicas para el desarrollo nuclear argentino.
Con las protestas aún vigentes y sin una instancia de acuerdo entre las partes, el conflicto continúa sumando repercusiones dentro de uno de los organismos científicos y tecnológicos más importantes del país. La evolución de las negociaciones y las posibles medidas que adopten tanto el Gobierno como los trabajadores marcarán los próximos capítulos de una disputa que sigue abierta.
A dos días de que estallara el conflicto en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), las posiciones continúan lejos de acercarse. Lo que comenzó con la decisión de no renovar contratos terminó con la toma del edificio central del organismo, un operativo de Gendarmería Nacional, protestas que se replicaron en distintos puntos del país y un fuerte cruce entre las autoridades de la institución y los representantes de los trabajadores.
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