La «pesadilla» energética global: el bloqueo en Ormuz ya supera a las cinco grandes crisis históricas
El consultor Roberto Brandt analizó en Río Negro Radio el impacto del conflicto en Medio Oriente. Con 20 millones de barriles diarios fuera del mercado, la guerra reconfigura el poder mundial, encarece el crudo y frena inversiones tecnológicas.
El mercado energético internacional atraviesa una disrupción sin precedentes. A 19 días del inicio de la guerra en Medio Oriente y el virtual bloqueo del Estrecho de Ormuz, los expertos ya definen la situación como una «pesadilla».
En diálogo con Río Negro Radio, el consultor internacional de energía Roberto Brandt explicó las implicancias de esta parálisis en la vía por donde circula el 20% del petróleo mundial. Según el especialista, su interrupción está reconfigurando aceleradamente el mapa de ganadores y perdedores globales.
«La respuesta corta es sí. Lamentablemente, ‘pesadilla’ no es un eufemismo«, sentenció el analista al ser consultado sobre la magnitud de la crisis.
Un impacto superior a medio siglo de conflictos
Para dimensionar el escenario, Brandt recurrió a los datos históricos de la industria. Detalló que la disrupción actual sacó de circulación 20,3 millones de barriles diarios.
«Las cinco crisis anteriores equivalen a lo que está pasando ahora«, graficó el experto, sumando los impactos de la Guerra de Yom Kipur, la Revolución en Irán, la guerra Irán-Irak, Irak-Kuwait y la invasión a Ucrania.
Este nivel de parálisis llevó el crudo Brent a rozar los 108 dólares. Esto representa un salto cercano al 70% respecto a los 60 o 65 dólares que costaba el barril antes del conflicto. Sobre esta volatilidad, Brandt sumó un factor tecnológico clave: «Los traders hoy ya no tienen al experto con anteojitos ahí sentado analizando cómo funciona el mercado solamente, sino manejan mucho con algoritmos«.
Además, advirtió que la normalización demorará. «Va a llevar un tiempo volver a poner en funcionamiento ciertos activos que están hoy paralizados», explicó, mencionando el caso de la planta de licuefacción de Qatar.
El efecto dominó sobre los alimentos
El bloqueo no solo afecta a los hidrocarburos. El arrastre golpeó de manera crítica a la producción agropecuaria mundial, ya que por Ormuz circula el 40% de la urea, el 20% del amoníaco y el 40% del azufre del mundo.
«Hasta mediados de la semana pasada habían cerrado 13 plantas de fertilizantes en siete países de Asia«, detalló Brandt. A esto sumó el reciente cierre de otras seis en Bangladesh.
Este escenario, explicó, «tiene impacto sobre el sector agropecuario, sobre el sector agrícola, con posible desabastecimiento de fertilizantes e incrementos de precios«.
El nuevo mapa del poder: ganadores y perdedores
Ante el reordenamiento geopolítico, el consultor anticipó su visión: «Voy a ser audaz y me voy a jugar con tres ganadores, tres perdedores y tres incógnitas«.
Entre los ganadores destacó a Rusia, beneficiada por mayores ingresos y el blanqueo de su «flota fantasma». Sumó a Israel y proyectó a Arabia Saudita como un ganador estratégico a largo plazo frente al debilitamiento iraní.
En la vereda opuesta, ubicó a los países del Golfo Pérsico, que sufren «enormes pérdidas de ingresos» y daño reputacional. China y Europa completan el bloque perdedor por su alta dependencia de las importaciones.
Las incógnitas: Estados Unidos y la Inteligencia Artificial
El tablero internacional presenta grandes dudas en potencias medias como Turquía e India. Sin embargo, el papel de los Estados Unidos es la principal incógnita. Si bien Washington se impone en el terreno militar, el presidente Donald Trump podría pagar un alto costo político interno de cara a las elecciones del 3 de noviembre.
El precio de la gasolina regular en ese país saltó de 2,70 a 3,84 dólares el galón desde el inicio del conflicto. «En Estados Unidos hay una regla no escrita por la cual cuando la nafta llega a 4 dólares el galón, el oficialismo puede perder las elecciones«, advirtió Brandt.
Por último, el conflicto amenaza con reformular los millonarios proyectos de Inteligencia Artificial. La industria creía que este sector se abastecería exclusivamente con energías renovables o nucleares.
Sin embargo, grandes proyectos como los de Google demandarán gas natural, un insumo cuyos precios hoy están disparados por la guerra.
A esta competencia por los recursos energéticos se le suma un problema de financiamiento directo para las tecnológicas. «Los grandes fondos soberanos de inversión de los países del Golfo Pérsico están sacando la billetera de muchos lados«, concluyó el consultor.
Ese retiro de fondos busca hacer frente a los presupuestos de sus propios países, que sufren la caída de los ingresos petroleros.
Escuchá la palabra de Roberto Brandt en Río Negro Radio
El perfil de Roberto Brandt

- Consultor internacional en energía y estrategia empresaria
- Senior Advisor de las consultoras MAP Latam y LLYC (Llorente y Cuenca)
- Non Resident Fellow del Center for Energy Studies de Rice University (Houston, Estados Unidos)
- Exdirector General de MetroGAS, asesor de la Secretaría de Energía y funcionario de YPF
- Representó a la República Argentina ante el G20 y diversos organismos energéticos internacionales
El mercado energético internacional atraviesa una disrupción sin precedentes. A 19 días del inicio de la guerra en Medio Oriente y el virtual bloqueo del Estrecho de Ormuz, los expertos ya definen la situación como una "pesadilla".
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