Enfermedades cardíacas: causas y prevenciones

Un diagnóstico a tiempo de las variadas afecciones relacionadas con el corazón puede mejorar la calidad de vida de los animales y, en muchos, salvárselas. ¿Qué cosas tenemos que saber?




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En los animales, al igual que en las personas, hay enfermedades que vienen desde el nacimiento y son las llamadas congénitas; diferentes a afecciones que se producen con el paso del tiempo. “Algunas serán de resolución quirúrgica y otras se controlan periódicamente evaluando el momento en que se requiera medicar", comenta Pablo Carle, médico veterinario cardiólogo (M.P. Neuquén 256), radicado en San Martín de los Andes.


Hay razas que tienen una genética con mayor predisposición a problemas cardíacos, por caso los Caniche Toy, Maltés, Schnauzer, Boxer, Doberman, Bulldog Inglés y Francés entre otras, nos comenta el especialista.


El principal signo de un problema cardíaco es el soplo. Además de la genética, el origen de las patologías cardíacas puede ser por desnutrición, infecciones, tumores relacionados al corazón, efectos secundarios de quimioterapia, parásitos (Gusano del corazón), etcétera.
Las enfermedades aumentan con los años y existe una correlación entre su porcentaje de incidencia y la edad.

La enfermedad cardíaca en perros y gatos está en aumento y suele ser silenciosa, hasta que se hacen presentes”.

Pablo Carle, médico veterinario cardiólogo.


Los perros de tamaño pequeño, sin importar la raza, a partir de los siete años suelen desarrollar alteraciones valvulares que aumenta con la edad.

"La cardiopatía que más se diagnostica es la denominada enfermedad valvular degenerativa crónica y afecta principalmente a una de las principales válvulas cardíacas llamada mitral", explica Carle.

Esta válvula se encuentra en el lado izquierdo del corazón y al abrirse permite el pasaje de sangre desde la aurícula hacia el ventrículo izquierdo. En cambio, al cerrarse impide que el flujo sanguíneo retorne.

Con esta patología degenerativa, la válvula se deforma, engrosando sus bordes, quedando más corta y cerrando en forma defectuosa. Esto hace que al contraerse, no solo envíe su sangre a todo el organismo a través de la válvula aórtica, sino también enviará parte de su contenido a la aurícula izquierda, debido a que la válvula mitral no cierra correctamente, explica Carle.

El dolor por infartos que siente una persona no se manifiesta en los animales. El infarto en animales no está incluido entre los posibles diagnósticos de afección cardíaca, siendo las alteraciones valvulares y musculares las principales afecciones en nuestras mascotas".


Esta fuga en sentido contrario eleva la presión normal de la aurícula, que normalmente recibe sangre desde los pulmones y en este caso también lo hará desde el ventrículo, repercutiendo la efectividad cardíaca, además de favorecer la congestión pulmonar, afirma Carle

Los perros de tamaño grande tienen una mayor incidencia de patologías del corazón y van perdiendo su fuerza de contracción por adelgazamiento. La cardiopatía de fenotipo dilatado engloba a diferentes alteraciones yes la más frecuente a partir de los cinco años.

Los gatos tienen una mayor incidencia y se puede engrosar, disminuyendo el tamaño de las cámaras o adelgazar generando dilataciones de las mismas y pérdida en la fuerza de contracción.

El dolor por infartos que siente una persona no se manifiesta en los animales. El infarto en animales no está incluido entre los posibles diagnósticos de afección cardíaca, siendo las alteraciones valvulares y musculares las principales afecciones en nuestras mascotas, culmina Carle.


Principales signo de alerta

Tos (solo en perros, los gatos no manifiestan tos secundaria a un problema cardíaco).

Cambios en la forma de respirar (patrón respiratorio).

Dificultad para respirar. Agitado en forma constante.

Mantenerse mucho tiempo en pie, con los codos hacia afuera y estirando el cuello para tratar de respirar mejor. Mayor esfuerzo abdominal para respirar.

Decaimiento. No quiere jugar, desinterés en los paseos.

Abdomen hinchado por acumulo de líquido.

Disminución del apetito: pérdida de peso (solo en perros, los gatos no suelen modificar su peso en afecciones cardíacas).

Muy inquieto por las noches. Les cuesta dormir, camina y evita recostarse. Debilidad / colapso (desmayos).


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