Entretanto

Redacción

Por Redacción

La Argentina está desquiciada. En nuestra propia tierra estamos desterrados en una Babilonia de falsos profetas. Nos escuchamos los unos a los otros diciendo disparates en vez de escuchar la voz de Dios en nuestra alma. Él nos llama pero su palabra se pierde en los yuyales interiores de nuestras emociones, distracciones, preocupaciones e intereses. Nos agrupamos según afinidades variadas en diversos campos y no salimos a caminar al campo paso a paso en soledad. Es hora de dejarlo todo y volver a empezar. Es hora de caer en sí y volver a la casa del Padre como el hijo pródigo. Basta ya de deambular, basta ya de buscar en el hombre lo que el hombre no puede dar. Pruebe su espíritu en el desierto y enfréntese a los demonios. Dios es amor. Un amor eterno que transforma. Desnúdese. Deje ir lo que ya pasó. Deje ir lo que vendrá. Deje ir lo que sucede. Y déjese amar por Dios. Él colocará en usted el querer y el efectuar. Abandone sus planes. Él pondrá las palabras en su boca. No se prepare. No salga de sí. Permanezca con Dios. Con él vencerá al mundo y sus aflicciones. No tema, tenga fe y verá la gloria de Dios.

Alberto Félix

Suertegaray

DNI 14.169.481

Alberto Félix

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DNI 14.169.481


La Argentina está desquiciada. En nuestra propia tierra estamos desterrados en una Babilonia de falsos profetas. Nos escuchamos los unos a los otros diciendo disparates en vez de escuchar la voz de Dios en nuestra alma. Él nos llama pero su palabra se pierde en los yuyales interiores de nuestras emociones, distracciones, preocupaciones e intereses. Nos agrupamos según afinidades variadas en diversos campos y no salimos a caminar al campo paso a paso en soledad. Es hora de dejarlo todo y volver a empezar. Es hora de caer en sí y volver a la casa del Padre como el hijo pródigo. Basta ya de deambular, basta ya de buscar en el hombre lo que el hombre no puede dar. Pruebe su espíritu en el desierto y enfréntese a los demonios. Dios es amor. Un amor eterno que transforma. Desnúdese. Deje ir lo que ya pasó. Deje ir lo que vendrá. Deje ir lo que sucede. Y déjese amar por Dios. Él colocará en usted el querer y el efectuar. Abandone sus planes. Él pondrá las palabras en su boca. No se prepare. No salga de sí. Permanezca con Dios. Con él vencerá al mundo y sus aflicciones. No tema, tenga fe y verá la gloria de Dios.

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