Ese objeto del deseo
Con Guillermo Francella e Inés Estévez.
Guillermo Francella vuelve a los cines desde maña con “El misterio de la felicidad”, un filme de Daniel Burman, que narra el encuentro entre dos personas, y ahonda en los conceptos de fidelidad y traición para poner “decididamente los sueños por delante”. El personaje de Francella en la nueva cinta del director de “El abrazo partido” también se llama Guillermo y mantiene una intensa amistad -que incluye compartir la propiedad de un negocio donde ambos trabajan- con Eugenio (Fabián Arenillas), su gran amigo. El problema es que un día, este hombre desaparece sin dejar huellas. “Siempre me interesó cómo vivimos en función de ciertos pactos que generamos con quienes amamos. Con el tiempo, muchas veces esos sentimientos se evaporan, por lo que uno sigue viviendo en función de pactos vacíos y sin contenido. ¿Qué pasa cuándo uno es más fiel a esos pactos que leal a sus sentimientos? Esas fricciones que todo el tiempo nos pasan. Me gusta mucho la idea de estas dos parejas; una de socios y amigos de toda la vida y la otra matrimonial, que tienen en común a un mismo hombre. Hice foco en cómo son estas relaciones amistosas que hasta generan celos con la familia. De repente éste hombre (Arenillas) desaparece y deja a dos viudas: su mujer (Estévez) y su socio (Francella). Ambos emprenden una búsqueda fluctuosa para ver señales de en qué momento este hombre se quiso ir, y en el camino se dan cuenta de que ya no lo quieren encontrar”, narra el director. Una de las cualidades del filme que más sedujo a Fracella fue justamente que la historia se anima a meterse con “esa pregunta que tantos tienen encerrada en el corazón, el interrogante de ‘¿Qué hubiera pasado si….?’. Me encanta recorrer la vida de quien se anima a patear el tablero e ir de veras tras el sueño postergado, que -muchas veces- implica lo amoroso”. “Por eso – agrega Burman- el filme se apoya en este concepto de que la felicidad es una búsqueda constante en la cual no necesariamente tenemos que encontrar algo pero sí encontrar un camino, y con quién lo hacemos es vital para arribar a ese territorio al que solemos llamar felicidad”. Y Francella contagia entusiasmo mientras describe la historia que narra -desde una mirada humorística y compasiva- un cuento “sobre los códigos entre varones -nada homosexual- y donde bastante más atrás de la amistad viene el amor entre mi personaje y Laura (Estévez)”. “Es que somos genuinos en la amistad -continúa-, le podés decir cualquier cosa al otro, como por ejemplo, ‘Uy el peluquero, te cagó, te cortó el pelo como el culo’, y no pasa nada si, en cambio, si le decís eso a una mina, se ofende”. En relación a la dupla romántica que forma con Estévez -quien regresa a la actuación tras ocho años de ausencia-, el protagonista destaca que nunca había trabajado con ella: “Me encantó que nos eligiera al director y a mí para volver a la escena, se dio una química natural, con momentos tan propios de una pareja, que emocionan desde la pantalla”. (Télam)
Laura Ferré