España define hoy gran parte de su futuro
MADRID.- España, en el ojo del huracán de la zona euro, se dispone a pedir oficialmente la ayuda para sus bancos, sin lograr borrar las preocupaciones sobre un rescate global de su economía, un escenario extremo cuya factura alcanzaría varios cientos de miles de millones de euros. España “no necesita ser rescatada”, aseguró el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, llamando a reforzar Europa ante la crisis de la deuda. Pero, la incertidumbre en los mercados, que están imponiendo a España unas tasas alarmantes que el lunes superaron el 7% para financiarse a largo plazo, hizo resurgir inevitablemente el espectro del rescate para la cuarta economía de la zona euro. Tras haber pagado el martes unas tasas muy elevadas a medio plazo, Madrid volverá mañana al mercado de la deuda para captar entre 1.000 y 2.000 millones de euros. Un ejercicio peligroso, incluso después de que el mercado de deuda se relajase ayer. La prima de riesgo -el sobrecosto que paga España para financiarse respecto a Alemania- bajó hasta 505 puntos, mientras el interés de los bonos españoles a diez años retrocedía a 6,701%. Los países del euro dieron una primera respuesta a la crisis el 9 de junio con un acuerdo para conceder una ayuda de hasta 100.000 millones de euros para sanear su sector bancario, asfixiado por su exposición a la construcción. Este acuerdo de principio no ha bastado para traer tranquilidad, mientras que Madrid, presionado en la reunión del G20 para que concrete su petición de ayuda, espera la publicación de dos auditorías de sus bancos para hacerlo. Ahora, parece que el culebrón llega a su fin: hoy, las dos auditoras independientes, la alemana Roland Berger y la estadounidense Oliver Wyman, deben publicar sus respectivos informes. El mismo día, según una fuente diplomática europea, Madrid debería poner una cifra oficial a su petición, durante una reunión en Luxemburgo de los ministros de Finanzas de la zona euro. (AFP)