Descubrieron una «planta rara» a 2.500 metros de altura en el Norte Neuquino

Dos investigadores financiaron de su propio bolsillo una travesía por el volcán Domuyo y dos cerros de la zona. Costó, pero la encontraron: la Leucheria melorum, una pequeña planta adaptada al clima hostil de la montaña.

Por Elena Egea

A 2500 metros de altura, frente al clima hostil del Domuyo, aparece «una planta rara» ante la mirada del buen observador. Dos botánicos apasionados, Pablo Picca y Juan Felipe Horton, ya la habían visto en un libro sobre flora de altura en la Patagonia. Luego la volvieron a ver en redes sociales, pero no podían identificarla. Así se apersonaron ellos mismos en el emblemático volcán. Allí estaba, una nueva especie endémica del Norte Neuquino: la Leucheria melorum.

«Forman como rosetitas y cada rosetita mide cinco o seis centímetros de diámetro. Después puede vivir más de una roseta una al lado de la otra pegadita», graficó Picca. Sus hojas están cubiertas de pelos largos, blancos y densos que, junto con su forma compacta, la ayudan a evitar la pérdida de agua en la montaña.

También se encuentra en el cerro Wayle, en la zona de Tromen y sospechan que también vive en el cerro Palao. «Todo hace suponer que si uno recorre otras montañas, otros de esos macizos, a esas alturas, la planta va a aparecer, pero para eso hay que seguir estudiando», señaló el investigador.

De cerca parece más grande, pero se trata de una planta pequeña. (Gentileza).

En busca de la planta misteriosa en el Norte Neuquino: cómo fue la travesía


En enero de 2026 viajaron al norte de Neuquén para recorrer el cerro Wayle, el cerro Palao, el volcán Domuyo. No sabían con certeza dónde la encontrarían. Solo tenían el antecedente de las fotos: primero la que tomó un inglés en Tromen hace más de 13 años y una más reciente en redes sociales.

«El primer intento de ir a buscar la planta lo hicimos no en el volcán Trome, sino en el cerro Wayle, que queda ahí cerquita. Subimos a las alturas indicadas, pero no pudimos encontrarla. La planta es muy chiquitita, de unos 4 o 5 centímetros de diámetro. Además, jamás la habíamos visto, así que fallamos ese primer intento», relató Picca.

Después de ese primer intento, fueron al cerro Palao. Pasaron un día entero buscándola, pero tampoco apareció. El tercer destino fue el Domuyo. Recorrieron sus laderas durante horas y recién por la tarde encontraron los primeros ejemplares, entre las rocas, a más de 2500 metros de altura.

Tenerla en frente y observarla en vivo sirvió para marcar el rumbo de la exploración. «Cuando la ves por primera vez ya puede entender el hábitat de preferencia de la planta, con qué otras plantas convive en ese lugar y las características microambientales. Entonces uno ajusta mucho mejor el motor de búsqueda», comentó.

Regresaron al Wayle y, efectivamente, los estaba esperando. No tuvieron tiempo de volver a recorrer el cerro Palao, aunque estiman que, ya con la visión agudizada, podrían llegar a encontrarla.

Así recolectaban las muestras en el Norte Neuquino. (Pablo Picca y Juan Felipe Horton).

Una investigación pagada de sus propios bolsillos


Los investigadores recolectaron muestras con autorización de Áreas Naturales Protegidas de Neuquén. Las conservaron en papel de diario y luego las estudiaron con una lupa en el laboratorio de la Universidad de Buenos Aires. Los detalles de las flores les permitieron descartar que perteneciera al género Burkartia, como se había sugerido a partir de la fotografía del libro.

Concluyeron que era una especie de Leucheria todavía no descrita, prepararon el trabajo científico y lo enviaron a la revista Phytotaxa. Tras la revisión de otros especialistas, la investigación quedó publicada y fue descubierta una nueva especie endémica del Norte Neuquino.

La expedición y el estudio de Leucheria melorum no contaron con financiamiento externo. Pablo Picca dirigió la investigación junto con Juan Felipe Horton, un alumno que participó en la búsqueda y en la descripción de la planta. «Lo pagamos de nuestros propios bolsillos», contó Picca.

En Buta Ranquil, donde hicieron base durante cinco o seis días, recibieron una ayuda que Alicia y Francisca, propietarias de alojamientos de la localidad. Se enteraron de lo que estaban haciendo y les ofrecieron hospedarlos sin cobrarles, aunque los investigadores insistieron en pagar. «Finalmente nos hicieron un descuento súper importante, así que bueno, eso nos dio una gran mano para poder terminar el trabajo», agradeció Picca.

Día de exploración en el Norte Neuquino. (Foto: Pablo Picca y Juan Felipe Horton).

Cómo es la planta adaptada a la altura del Norte Neuquino


El trabajo fue publicado por la revista Phytotaxa en septiembre de 2026. Allí describieron que la Leucheria melorum es una hierba perenne que crece pegada al suelo, en forma de pequeños cojines. Sus hojas se agrupan en rosetas de unos cinco o seis centímetros de diámetro. Por su tamaño y su aspecto compacto, puede pasar inadvertida entre la vegetación de montaña.

Las hojas están cubiertas por una vellosidad lanosa que ayuda a protegerlas en un ambiente expuesto al frío, la nieve, el viento y la radiación solar. Sus flores pequeñas van del blanco al rosado. Son precisamente esas estructuras las que resultaron decisivas para identificarla.

Hasta ahora, la encontraron entre los 2500 y los 2900 metros sobre el nivel del mar, en el Domuyo y el cerro Wayle, en el Norte Neuquino. Su presencia en el Palao no está confirmada, todavía queda por determinar si también crece en otros macizos del norte neuquino.

Por su distribución conocida, los investigadores propusieron clasificarla de manera preliminar como «Vulnerable». Aún no comprobaron que el pastoreo o el montañismo puedan afectarla, aunque consideran que podrían representar amenazas. Encontrar una planta que había pasado inadvertida durante años fue el primer paso. Ahora falta conocer cuántas poblaciones existen y cómo protegerlas.

(Gentileza Pablo Picca y Juan Felipe Horton.)

«Conocer es también una forma de cuidar»


El gobierno de Neuquén destacó que el hallazgo de Leucheria melorum en el Domuyo y el cerro Wayle muestra cuánto queda por conocer de la biodiversidad de alta montaña.


La investigación de Pablo Picca y Juan Felipe Horton se realizó con autorización de la Dirección General de Áreas Naturales Protegidas. Según la Provincia, los permisos de investigación permiten estudiar esos ambientes y reunir información útil para su conservación.


“Conocer es también una forma de cuidar”, sostuvo la ministra de Turismo, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves. La funcionaria señaló que vincular las áreas protegidas con universidades y organismos científicos ayuda a comprender mejor el patrimonio natural y a tomar decisiones para preservarlo.


A 2500 metros de altura, frente al clima hostil del Domuyo, aparece "una planta rara" ante la mirada del buen observador. Dos botánicos apasionados, Pablo Picca y Juan Felipe Horton, ya la habían visto en un libro sobre flora de altura en la Patagonia. Luego la volvieron a ver en redes sociales, pero no podían identificarla. Así se apersonaron ellos mismos en el emblemático volcán. Allí estaba, una nueva especie endémica del Norte Neuquino: la Leucheria melorum.

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