España: “enorme preocupación” del gobierno por imputación de infanta

Temen consecuencias financieras e institucionales por el devenir del caso de corrupción Nóos.

Por Redacción

EL MUNDO

La imputación de la infanta Cristina en el caso de corrupción Nóos generó una “enorme preocupación” en el gobierno español, aseguró hoy el canciller de España, José Manuel García Margallo.

Ante una decisión inédita que sacude a las instituciones del país, el jefe de la diplomacia española pidió que la situación de la infanta se “sustancie con rapidez”, ya que se trata de un asunto que “afecta a la imagen de España” y “el prestigio de la Corona, una institución que es capital”, declaró a la prensa antes de inaugurar una reunión de Naciones Unidas contra el hambre.

La infanta Cristina, hija menor del rey Juan Carlos, fue imputada ayer por la Justicia española en el caso de corrupción en el que está siendo investigado su marido, Iñaki Urdangarín, un hecho sin precedentes en la historia democrática de España.

La hija del monarca formaba parte de la junta directiva del Instituto Nóos, la organización a través de la cual su marido y el ex socio de éste, Diego Torres, se apropiaron presuntamente de seis millones de euros de dinero público.

La decisión del magistrado fue adoptada en contra del criterio de la Fiscalía Anticorrupción, que recurrirá la medida, lo que igualmente no paraliza la declaración de la infanta, que tendrá lugar el próximo 27 de abril.

El juez considera que la hija del rey consintió que se utilizara su nombre y su imagen en el ámbito de actuación de Nóos, una organización constituida bajo la apariencia de no perseguir lucro para contar con cobertura para acceder indebidamente a dinero público.

Tras conocerse la imputación de la infanta no hubo ninguna declaración oficial del Ejecutivo de Mariano Rajoy, aunque la ministra de Fomento, Ana Pastor, dijo que el gobierno “no tiene nada que opinar” sobre el caso, al tiempo que expresó “respeto y lealtad” a la institución monárquica.

Sin embargo, otros dirigentes del gobernante Partido Popular (PP) reaccionaron hoy expresando su inquietud, preocupación y hasta hubo un duro cuestionamiento a la decisión judicial.

El vocero de Economía del PP en el Congreso de los Diputados, Vicente Martínez Pujalde, dijo que el juez del caso, José Castro, busca “protagonismo personal” con la imputación de la infanta, y lo acusó de ayudar al ex socio de Urdangarín a “chantajear al país”.

“Lo políticamente correcto es decir que el juez vela por la independencia, pero sus actuaciones no persiguen siempre saber la verdad sino ser protagonista”, sostuvo en declaraciones a Radio Nacional de España (RNE).

Pujalde cuestionó la estrategia de Torres de entregar mails a cuenta gotas para “determinar los pasos de la Justicia” y, en ese sentido, indicó que “da la impresión de que está chantajeando al país con ayuda del juez”.

Si bien señaló que respeta a la Justicia, acusó al magistrado Castro de hacer “imputaciones que no acaban en nada”.

Por su parte, el presidente regional madrileño, Ignacio González, también del PP, afirmó en declaraciones radiales que la imputación de la infanta es una “malísima noticia” para la imagen del país en un momento en el “ya tenemos una situación de bastante inestabilidad e incertidumbre”.

Al igual que Margallo, González abogó porque el caso se resuelva “cuanto antes”.

La imputación de la infanta, la primera de un miembro del núcleo de la familia real española, llegó más de un año después del procesamiento del duque de Palma en el caso de corrupción, del que la Corona intentó desvincularse en todo momento sin demasiado éxito. (Télam)