“Están desplegando un plan de exterminio”

Por Redacción

Por primera vez en los veinte años que me separan de Venezuela recurro a quienes he conocido en este peregrinaje fuera de la tierra de origen para pedirles se solidaricen con los jóvenes que han enarbolado las bandera de la libertad en esa nación … y hoy pagan las consecuencias. Hastiados con la constante negación del derecho al desarrollo y a la libertad, los jóvenes de la provincia Venezolana iniciaron un movimiento de protesta pacífica el 12 de febrero, día en que se celebraba la participación de la juventud en la gesta independentista. Lo masivo del movimiento, su espontaneidad y su fuerza cívica aterrorizó a los mandamases del régimen, de quienes hay que recordar intentaron llegar al poder por la vía del golpe de Estado en 1992. Al sentirse acorralado por un movimiento fresco, independiente e íntegramente comprometido con la democracia, el gobierno ha desatado contra los estudiantes venezolanos sus fuerzas armadas, a las milicias criminales y las fuerzas de seguridad con instrucciones de acallar a sangre y fuego el coro de juventud que pide libertad. La masacre que ocurre hoy en Venezuela tiene miles de expresiones perversas: las fuerzas de seguridad secuestran a los heridos en los hospitales para llevárselos a destinos desconocidos, amedrentan a los médicos y enfermeras para que entreguen los proyectiles que son prueba de la involucración del gobierno en los asesinatos, desaparecen manifestantes y familiares, y han puesto una siniestra veda a los medio de comunicación. Los impresos carecen de papel, los electrónicos se enfrentan a hackers y descodificadores de señales. Y este negro manto de silencio tiene como solo objetivo destruir al movimiento estudiantil por la vía del asesinato y de la extorsión sentimental al atentar contra la integridad física de sus hermanos, novios, padres y amigos sin dejar testigos. Están desplegando un plan de exterminio ante los indiferentes ojos de una comunidad latinoamericana que en el pasado tuvo el apoyo de la Venezuela democrática. Fueron miles los latinoamericanos que tuvieron en Venezuela un hogar, una lumbre y un afecto solidario. Fui testigo de esa acogida y participé en ella en la convicción de que la lucha por la libertad no conoce fronteras y que la masacre de un pueblo latinoamericano es la muerte del hemisferio entero. Hoy me llena de dolor observar cómo desde los rincones en que se padeció la más brutal tiranía que la colectividad venezolana combatió se expresan respaldos a la masacre que acontece en Venezuela. Porque quienes hoy protagonizan la gesta de libertad son almas tiernas sin militancia alguna que han tomado conciencia bajo el régimen bolivariano y que no conocieron ni recuerdan al liderazgo del pasado. Ellos han llegado a la misma conclusión que el inolvidable Octavio Paz cuando afirmara hace ya muchas lunas “La autodeterminación y la no intervención son los tributos que la comunidad internacional paga a la civilización. Pero para que uno exista es preciso garantizar la vigencia del otro. La autodeterminación es a la institucionalidad internacional lo que los pilares a todo edificio, son los miembros de una comunidad reunidos libremente los que pueden decidir sobre el liderazgo que se desean dar, aun cuando esta decisión no sea compartida por los miembros de otras comunidades. La vigencia del principio de la autodeterminación crea los fundamentos de la no intervención porque esta última se aplica al derecho de cada hombre a darse el gobierno que desee. Cuando los derechos de una comunidad a organizarse libremente son conculcados por una minoría por medios violentos, la no intervención se convierte en un arma más del arsenal de la violencia. Se pierde así hasta el más remoto roce con la civilización y se consagra la ley de la selva”. ¡Será que los habitantes del hemisferio hemos escogido el camino de la selva y que su punto de partida deba ser Venezuela! No nos equivoquemos, los jóvenes venezolanos libran una lucha por la democracia en todo el hemisferio. El tuyo, el mío, ¡el de todos! Beatriz Rangel Exministra de la Presidencia Venezuela

Beatriz Rangel Exministra de la Presidencia Venezuela