Cómo limpiar, higienizar y desinfectar las botellas de agua: cada cuánto hay que hacerlo

Higienizarlas es crucial para evitar bacterias y malos olores.

Por Redacción

Las botellas de agua reutilizables son la mejor opción para cuidar el medio ambiente. Además, son mucho más elegantes que las botellas de plástico del supermercado. Pero, como en todas las cosas de casa, también hay que mantenerlas limpias: aunque el agua nos sirve para mantenernos hidratados, si la botella de agua no está limpia podríamos estar exponiéndonos a gérmenes y bacterias.

Las bacterias de nuestra boca pueden depositarse en el interior de la botella cada vez que tomamos un trago, y el exterior de la botella puede acumular gérmenes y la traspiración si se la lleva a lugares como el gimnasio o de camino al trabajo.

La botella de agua hay que mantenerla en buenas condiciones de higiene para evitar que se acumulen bacterias u hongos. Y no: no basta con enjuagarla un poco y volverla a llenar

Y, si somos sinceros, la mayoría de nosotros nos olvidamos de lavarla de forma habitual. ¿La frecuencia ideal? Lavarla todos los días si usas la botella de agua regularmente.

Maneras de lavar y desinfectar la botella, si puede ser, cada día.

El cepillo largo

Muchas botellas, especialmente las de más calidad, vienen con un cepillo largo como el que se usa para lavar mamaderas.
​Este cepillo es muy útil porque llega a las partes más inaccesibles de la botella. Frotar el interior con jabón de limpiar los platos y con agua muy caliente, y enjuagarlo bien.

El arroz, como alternativa al cepillo

Usar un puñadito de arroz que sirva para raspar el interior de la botella, junto con el jabón y el agua caliente.
Tomar un puñado de arroz, poner jabón y agua caliente y remover enérgicamente la botella tapada durante un buen rato. Destaparla de vez en cuando para liberar la presión que se genere en el interior.

Bicarbonato y vinagre, viejos amigos

Poner una cucharada de bicarbonato y otra de vinagre, llenar la botella de agua caliente hasta el 60-70 por ciento y remover tapándola con la mano. No cerrarla con el tapón porque podría ser peligroso.
​Deja actuar el bicarbonato y el vinagre durante unos minutos y enjuagar la botella diversas veces para eliminar el gusto que pueda quedar. Los tapones también se tienen que lavar. Sumergirlos en un vaso con bicarbonato y vinagre eliminará cualquier microbio.


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