Los especialistas explican qué significa despertarse siempre a la misma hora durante la madrugada

Abrir los ojos todas las noches a la misma hora es una situación más frecuente de lo que parece. Aunque muchas personas creen que tiene un significado especial, los especialistas aseguran que, en la mayoría de los casos, la explicación está en el funcionamiento del sueño, los hábitos y algunos factores de salud.

Por Redacción

Si el problema se repite durante varias semanas, conviene consultar con un profesional.

Son las tres de la mañana. Mirás el reloj, das un par de vueltas en la cama y volvés a intentar dormir. A la noche siguiente ocurre exactamente lo mismo. Y a la siguiente también. Esa repetición lleva a muchas personas a preguntarse si existe alguna explicación detrás de ese despertar casi «puntual».

En redes sociales abundan teorías que hablan de relojes biológicos misteriosos o incluso de significados espirituales. Sin embargo, los especialistas en medicina del sueño aseguran que la respuesta suele ser mucho más simple y está relacionada con cómo funciona nuestro organismo durante la noche.

¿Es normal despertarse durante la madrugada?


Sí.

Según la Academia Estadounidense de Medicina del Sueño (AASM), es completamente normal tener pequeños despertares durante la noche. La mayoría duran apenas unos segundos y ni siquiera llegan a recordarse al día siguiente.

Gentileza.-

El problema aparece cuando esos despertares son frecuentes, siempre ocurren a la misma hora o cuesta volver a conciliar el sueño.

¿Por qué ocurre siempre a la misma hora?


Los especialistas explican que el sueño está organizado en ciclos que se repiten varias veces durante la noche.

Al finalizar cada uno de ellos, el cerebro atraviesa un momento de mayor actividad en el que es más fácil despertarse. Si a eso se suma algún estímulo, como un ruido, una molestia física o una preocupación, el despertar puede hacerse evidente.

Con el paso de los días, el organismo puede «acostumbrarse» a esa interrupción y repetirla aproximadamente a la misma hora.

El estrés es una de las causas más frecuentes


Cuando atravesamos períodos de estrés o ansiedad, el cerebro permanece en un estado de mayor vigilancia incluso mientras dormimos.

La Asociación Americana de Psicología (APA) señala que el estrés sostenido puede provocar despertares nocturnos, dificultad para volver a dormir y una sensación de descanso poco reparador.

Muchas personas afirman que, una vez despiertas, comienzan a pensar en pendientes, problemas laborales o preocupaciones familiares, lo que dificulta aún más retomar el sueño.

Los hábitos también influyen


Algunas costumbres cotidianas aumentan las probabilidades de despertarse durante la madrugada.

Entre ellas:

  • consumir cafeína durante la tarde o la noche;
  • beber alcohol antes de acostarse;
  • utilizar pantallas hasta último momento;
  • acostarse en horarios muy variables;
  • cenar en exceso o muy tarde.

Modificar estos hábitos suele mejorar la continuidad del sueño en muchas personas.

Otras causas posibles


No todos los despertares tienen el mismo origen.

También pueden estar relacionados con:

  • necesidad de ir al baño;
  • ronquidos o apnea del sueño;
  • dolor crónico;
  • síndrome de piernas inquietas;
  • algunos medicamentos;
  • cambios hormonales, especialmente durante la menopausia.

Por eso, si el problema se repite durante varias semanas, conviene consultar con un profesional.

¿Existe la famosa «hora de las tres de la mañana»?


Aunque en internet circulan numerosas teorías sobre despertarse exactamente a las tres de la mañana, no existe evidencia científica que demuestre que esa hora tenga un significado especial.

Los especialistas explican que muchas personas simplemente recuerdan más ese horario porque suele coincidir con una etapa del sueño en la que los despertares son más fáciles de registrar.

Qué podés hacer si te pasa seguido


Los médicos especialistas en sueño recomiendan:

  • mantener horarios regulares para acostarse y levantarse;
  • evitar mirar el reloj cada vez que uno se despierta;
  • no revisar el celular durante la madrugada;
  • reducir el consumo de cafeína por la tarde;
  • exponerse a la luz natural apenas comienza el día;
  • practicar técnicas de relajación si el estrés está presente.

Si pasan unos 20 minutos y no lográs volver a dormir, muchos expertos aconsejan levantarse, realizar una actividad tranquila con poca luz —como leer unas páginas de un libro— y regresar a la cama cuando vuelva el sueño.

Cuándo conviene consultar


Si los despertares nocturnos ocurren varias veces por semana, persisten durante más de tres meses, generan cansancio durante el día o afectan el rendimiento habitual, es importante consultar con un médico.

Detrás de un sueño interrumpido pueden existir trastornos específicos que tienen tratamiento y que, una vez identificados, permiten recuperar un descanso de mejor calidad.

Fuentes: Academia Estadounidense de Medicina del Sueño (AASM); American Psychological Association (APA); National Sleep Foundation; Mayo Clinic.


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