Europa encara unión bancaria y vigila a España
La UE prometió a Estados Unidos y los países emergentes del G20 una nueva arquitectura financiera ante la crisis y le pidió a Madrid que clarifique el rescate de su banca, en la mira de los mercados. Acuerdan estimular crecimiento sin proteccionismo
LOS CABOS, México (AFP/DPA).- Los miembros europeos del G20 se comprometieron ayer ante sus pares de este foro de naciones desarrolladas y emergentes a trabajar en un sistema bancario integrado o de unión bancaria, mientras reclamó a España, actualmente en el centro de la crisis, que defina rápidamente los detalles del rescate bancario en medio de una enorme presión contra la deuda española.
La mayoría de los países quiere saber cuándo pedirá España esos fondos y sobre todo cómo, lo que desató movimientos especulativos que han llevado a las nubes la prima de riesgo española. El jefe de gobierno español prometió una respuesta en breve, mientras analiza cómo desvincular este salvataje bancario de la deuda global española, que ha centrado las dudas en los mercados. (Ver aparte)
“Apoyamos la intención de considerar pasos concretos hacia una arquitectura financiera más integrada, que incluya supervisión bancaria, recuperación y recapitalización (de bancos), y seguros de depósito”, indicó la declaración conjunta del G20, presentada por la presidencia mexicana.
Los europeos consideran esta medida un avance muy concreto en momentos en que la salud de sus bancos preocupa al mundo tanto como sus finanzas públicas.
Los miembros de la zona euro en el G20 –Alemania, Francia, Italia y España– irán ahora a la cumbre de la próxima semana de los 27 miembros de la Unión Europea con el compromiso de iniciar el camino hacia un nuevo marco regulatorio para el sistema bancario, así como un sistema de riesgos compartidos en el sector.
Estados Unidos, el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Central Europeo venían urgiendo a los líderes europeos a aumentar la integración bancaria en Europa, como forma de infundir confianza a los mercados .
Una unión bancaria, que implique garantías del bloque a los depósitos y una autoridad central que monitoree los bancos, es vista también como la forma de promover un mayor flujo de dinero y mejorar la confianza para impulsar el crédito.
Alemania, la mayor economía europea, se resistió en un comienzo a la idea de que su sistema bancario comparativamente saludable se vea obligado a ayudar a bancos más débiles en países que pecaron de indisciplina fiscal. Pero la canciller Angela Merkel pareció moderar su postura. El lunes, el primer día de la cumbre del G20, “conversamos de una institución europea que podría representar una supervisión bancaria”, dijo . Para la subsecretaria del Tesoro estadounidense, Lael Brainard, este mecanismo “es fundamental para la confianza” en el sistema.
El presidente de México, Felipe Calderón, clausuró la cumbre de dos días con un plan de acción para el crecimiento y el acuerdo de mantener hasta 2014 el compromiso de no aplicar medidas comerciales proteccionistas.
Calderón destacó, entre los avances, la adopción del Plan de Acción de Los Cabos para fortalecer el crecimiento y el empleo, el incremento de recursos para el Fondo Monetario Internacional (FMI) y el acuerdo de extender hasta 2014 la “tregua” de acciones proteccionistas en materia comercial. El choque de posturas en Europa entre Alemania, que pregona políticas de austeridad y recorte del gasto como antídoto contra la crisis, y naciones como Francia y países latinoamericanos como Brasil y Argentina que son partidarias de una cierta expansión del gasto público como forma de impulsar el crecimiento, fue uno de los temas centrales de los debates.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, destacó que en el G20 existe “un consenso” de que las políticas de ajuste fiscal no son suficientes para enfrentar la crisis, y que debe haber espacio para estímulos fiscales a la inversión.